jueves, 19 de marzo de 2015

Elniñosinsonrisa





Elniñosinsonrisa tiene ocho años y trabaja en el vertedero. Pasa muchas horas tirando de plásticos para desenterrar algo valioso o escarbando con el gancho en busca de objetos importantes como: alguna cadena pesada de hierro, algún rollo de alambre, alguna punta grande, algún gancho, una bonita libreta, una vieja cartera roja... ¡A Elniñosinsonrisa le encanta el rojo!

Elniñosinsonrisa mira de reojo a Chicogrande que no muy lejos de él también escarba. Chicogrande de vez en cuando le mira, nota sus ojos sobre su espalda. Elniñosinsonrisa le tiene miedo. Si encuentra algo que parece pesar, Chicogrande se acerca y sin mediar una palabra, se lo quita de un manotazo. Elniñosinsonrisa no llora, sigue buscando. Cansado, se sienta en una enorme rueda de caucho y desde su asiento ve marchar a Chicogrande con su saco gris con enormes letras rojas lleno a la espalda. A Elniñosinsonrisa le gustaría tener un saco como el de Chicogrande con grandes letras rojas.

Elniñosinsonrisa sigue buscando contento. Ya nadie le quitará lo bueno que encuentre. Después de un tiempo: sucio, sudoroso y cansado Elniñosinsonrisa sale del vertedero y se sienta en un montón de estiércol. A su lado descansa la bolsa negra medio llena y el gancho de escarbar. Desde allí contempla el vertedero y se queda ensimismado. ¡Le parece hermoso!

 Desde donde está, observa a los otros niños y niñas. Sus ojos se posan en Niñapequeña que también trabaja allí. Algo brilla en sus manitas. Elniñosinsonrisa supone que Niñapequeña ha encontrado algo bonito. Rápidamente se pone en pie, va corriendo hacia ella y sin decir ni pío de un manotazo le quitó el objeto. Niñapequeña no llora, sigue buscando. 

Elniñosinsonrisa regresa al estiércol y observa el objeto. Es un pequeño tesoro de forma circular. Tiene el borde y una cara de metal dorado lleno de filigranas, con dos agujeros que en algún tiempo sujetaron algo. Por la otra cara es un  espejo rajado en diagonal que limpia con sus sucias manos. Lo huele, en aquel lugar  nauseabundo aquel objeto aún conserva un olor que a Elniñosinsonrisa le parece agradable. Se mira en él, ve su cara tiznada, sus ojos oscuros, pasa una mano por la boca, la abre, contempla sus blancos dientes y... SONRÍE, sonríe, sonríe, sonríe... 


No lo dudes: "Los niños lo comprenden todo, más que nosotros y no olvidan nada" de Miguel de Unamuno.



No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada