jueves, 16 de abril de 2015

¡Al Nutricionista!


 


Como su cansancio iba en aumento y no quería que un nuevo tratamiento interfiriera en el que ya tiene para las migrañas, decidió visitar a un nutricionista. Su única intención era pedirle una dieta principalmente energética para paliar el agotamiento que sentía. 

Nada más sentarse ante el nutriólogo éste le puso delante un test con más de 100 preguntas que realizó en su presencia. Una vez terminado el test y leído por el profesional, de sus respuestas sin ningún tipo de análisis ni prueba clínica alguna, dedujo lo siguiente:

 _Usted tiene intolerancia a la harina de trigo y a la lactosa y como consecuencia ha de tomar este producto dietético y éste. También tiene usted candidiasis y por lo tanto ha de tomar estos productos que además de curarla le darán energía.

A medida que recetaba el experto en alimentación, se iba levantando de su silla se dirigía a una estantería e iba colocando delante de la asombrada paciente los distintas cajas, frascos y sobres con los productos recomendados. 

Lo curioso es que la joven de las migrañas, que no es ninguna analfabeta, salió de allí con una bolsa de plástico con la marca de la casa repleta de productos y con 300 € de menos en su cartera. 

Nada más llegar a casa llamó a su amiga por teléfono para contarle que no se explicaba como había podido dejarse convencer de tamaño diagnóstico sin una sola prueba médica fidedigna. La amiga le dio toda la razón.


¡Hay cada experto!: "La investigación de las enfermedades ha avanzado tanto que cada vez es más difícil encontrar a alguien que esté completamente sano" de Aldous Huxley.



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