jueves, 17 de enero de 2019

HERMINIA



 Hay un refrán que dice: "Mujer enferma, mujer eterna" pues por desgracia así vivió ella. Herminia, mi prima, casi siempre enferma desde bastante joven. Se reía cuando le tomábamos el pelo
_¿Herminia, qué te duele hoy? 

_Pues todo hija, todo, pero sobre todo las piernas, no puedo con ellas. 

_Seguro que si hubiera jotas se te pasaba.

Ella se reía de nuevo porque en cuanto se celebraba una fiesta popular, las primeras que saltaban a bailar las jotas eran, su madre y ella a pensar de sus dolores. Bailando la jota aparentemente a Herminia se le pasaban todos los males. 

Hoy quiero recordar a la Herminia sin dolores de alrededor de 20 años. A la Herminia que mis ojos de niña de diez años recuerdan con su pelo largo y rizado, recogido sobre su nuca en una coleta y sujeto por un hermoso prendedor de pasta en tonos amarillos y marrones con pequeñas piedrecitas brillantes.  A la Herminia con aquel vestido amarillo acampanado y un lazo marrón que ceñía su cintura con una lazada. A la Herminia que llevaba al cuello un "camafeo" precioso ovalado rodeado de hermosas piedras verdes.

Sobre todo hoy, recuerdo a la Herminia que cuando ingresaron a su tía Isabel, mi madre, en el hospital de León y mi padre tenía que estar con ella, se quedó al cuidado de aquellas cinco criaturas, entre las que me encontraba, durante más de seis meses. Meses durante los cuales en León, a la madre de las criaturas, le abrieron el vientre y se lo volvieron a cerrar. el doctor Don José, ¡Otra vez Don José!, médico en Astorga la curó de un acceso interno y tú de nuevo pudiste volver  con los tuyos a tu casa, cerca de "La Puntiga"

Parece que estoy oyendo a uno de mis hermanos pequeños cuando te decía: ¡Miña, dame de comer! También escucho la risa que te entró aquel día que mientras freías huevos otro de mis hermanos, cogió su plato con su huevo ya frito y tú le dijiste: ¡Tú mira a ver si lo tiras! y él, ni corto ni perezoso, salió con su plato y tiró su huevo a la calle. Ganancia para las gallinas y los gatos. ¡Cómo nos reímos!

En casa todo iba a parar a la calle, eran otros tiempos, y era nuestra calle. Allí podías encontrar además de tierra y piedras: cartones, chapas de botella, papeles, un montón de ceniza y hasta escorias grandes que poníamos en el Nacimiento para hacer las montañas y el Portal.  ¡Menos mal que la calle era particular! 

Tú, querías mucho a a mi madre, la  tía Isabel, y a menudo nos dabas una alegría cuando venias a vernos. Siempre fuiste muy alegre y guardamos de ti un grato recuerdo. 

El domingo pasado, hemos despedido tu cuerpo, es ley de vida. Allá donde te encuentres mil gracias y el deseo de un descanso en paz que tienes muy bien merecido.


Gracias y hasta siempre: "El diagrama de una vida humana no es una horizontal y dos perpendiculares, sino más bien de tres líneas sinuosas, perdidas hacia el infinito constantemente próximas y divergentes: lo que un ser humano ha creído ser, lo que ha querido ser y lo que fue" de Marguerite Yourcenar.




jueves, 10 de enero de 2019

Marina


¡Feliz Año! 

No me ha tocado la lotería de Navidad, ni la del Niño, ni la sorpresa de diez mil Euros de la confitería Conrado de La Bañeza, ni el lingote de oro del Corte Inglés... ¡Pero Mara tú alucinas! Si no has comprado los roscones en esos lugares cómo quieres que te toque la sorpresa? Bueno, "Madrecita que me quede como estoy" y ... Empezaremos el año con una sonrisa.

 Marina fue al Super cogió su cesta y fue metiendo en ella diversos artículos: un kg de arroz, dos litros de aceite, turrones, peladillas... Posó la cesta, fue hasta el final del pasillo y regresó con dos botellas de vino que juntó con los demás artículos. 

De nuevo con su cesta en la mano dio unos pasos y observó que un hombre de mediana edad, que no conocía, daba los mismos pasos que ella. Decidió girar en un pasillo por ver si el hombre la seguía y así era en efecto aquel hombre parecía seguirla. Metió dos artículos más en la cesta y de reojo vio que el hombre seguía cerca de ella. Estuvo a punto de girarse y decirle algo pero no lo hizo.  ¡Será posible, no pensará ligar en el Super! 

Se dirigió a la caja y el hombre la siguió. Marina conocía a la cajera así que medio en broma le dijo: Va a ser que tengo un pretendiente e hizo un gesto hacia el hombre que la seguía. La dependienta miró hacia donde Marina le indicaba y sonrió. 

Marina comenzó a colocar su compra sobre el mostrador y... ¡Sorpresa!  Allí había artículos que ella no había decidido comprar. Entonces escuchó al hombre perseguidor hablar por primera vez: "Lo siento, es que ésa era mi cesta la he seguido para ver si se daba cuenta". La risa de la cajera, el apuro de Marina y la sonrisa del hombre pusieron fin al episodio.


Bienvenido 2019: "Creí que era una aventura y en realidad era la vida" de Joseph Conrad.


jueves, 20 de diciembre de 2018

El "roscón de Reyes"



 La anciana estaba en el recibidor medio tumbada con las piernas encogidas apoyada sobre uno de sus antebrazos hablando con ella misma: ¡Vieja estúpida! ¿A quién se le ocurre subirse a una silla de tres patas sin apenas respaldo para enderezar un adorno de Navidad que sabes que nadie va a venir a ver? Y para más inri en la noche de Reyes. Natividad, ¿en qué estabas pensando?, hace unos días, por eso te llamas así, cumpliste 82 años y te subes a una silla. Me duele la cadera, sólo faltaba que me la hubiera roto. ¡Anda deja de lamentarte no dices que tienes espíritu joven! Pues que se note, arrástrate hasta la salita que allí tienes el móvil. 

Natividad llegó hasta su móvil marcó el 112 y después de contar lo ocurrido, regresó de igual forma hasta el recibidor para abrir la puerta a quienes vinieran en su ayuda. No tuvo que esperar mucho tiempo. Sonó el timbre y al abrir la puerta, aparecieron dos jóvenes policías que con sumo cuidado le colocaron unos cojines bajo la espalda a la vez que la tranquilizaban. No se preocupe que ya llamamos nosotros a la ambulancia. ¿Quiere que avisemos a algún familiar? No, no, tengo dos hermanos pero viven lejos con sus familias y no son días de molestar. Tampoco tengo hijos y vivo sola desde que enviudé... 

_Vale, vale, usted tranquila que ya nosotros nos ocupamos de todo..

Pasados unos diez minutos apareció una ambulancia y en dos horas estaba bien atendida en una cama del hospital. Todo el personal del hospital fue muy amable con ella. No había rotura de cadera, tenía una fisura que con unos cuantos días de reposo, no tardarían en darle el alta. La cena fue especial y Natividad lo agradeció. Durmió toda la noche de un tirón, algo raro en ella últimamente. 

La verdad que los hospitales para ella que había desarrollado su vida laboral en varios, tenían algo de familiar. Despertó sin dolor y volvió a darle vueltas a la cabeza: Visitas no tendré ninguna. Mis mejores amigas, dos vecinas de muchos años, hace tres años que se mudaron a otro edificio con ascensor. Lo que debería haber hecho yo, pero la renta no es muy alta y... lo cierto es que apenas nos vemos, alguna llamada... De todos modos ya estoy acostumbrada a la soledad, son muchos años de vivir sola... La silla... son dos iguales de tres patas sin casi respaldo, rústicas que hace mucho tiempo pedí con los puntos de CENCO una cadena de alimentación, que seguro que ya no existe... hacen juego con el mueble castellano de la máquina de coser que parece un taquillón. ¡Me encanta ese trío en el recibidor! Mis vecinos de ahora, la mayoría son jóvenes y parece que les cuesta contestar al saludo de "buenos días" o "buenas tardes" como para visitas... 

En esas estaba cuando llamaron suavemente a la puerta de la habitación, al tiempo que la abrían con cuidado. Levantó un poco la cabeza y en su cara se dibujó una sonrisa. ¡Era uno de los policías de la noche anterior! Se llamaba Álvaro.

Álvaro hacía poco tiempo que estaba en la policía. Recientemente había perdido a una hermana y sus emociones estaban a flor de piel. No había pegado ojo en toda la noche pensando en esa mujer mayor, sola, sin familia y en un hospital en Navidad. Por la mañana decidió ir a hacerle una visita. Allí estaba:

 _Soy Álvaro y los Magos han dejado esto para usted. Por la forma y colores del envoltorio Natividad supo que era un roscón. Usted y yo vamos a comer un trozo, si le toca la "sorpresa" ya sabe que tiene que pagar el roscón, es broma ya está pagado.  Según la tradición si le toca la "sorpresa" también dicen que va a tener mucha suerte. Ni a uno ni al otro le tocó la "sorpresa", que quedó para Natividad, pero los dos disfrutaron mucho de aquel momento.

_ ¡Ah! Y no se preocupe que cuando le den el alta aquí estaré para llevarla a su piso. 

No sólo fue ese día sino el resto del tiempo que permaneció en el hospital las visitas de Álvaro fueron diarias, unas veces de uniforme y otras de calle, pero diarias. La anciana cada día esperaba con emoción la visita del "muchacho" como ella le llamaba: ¡Pero, muchacho, otra vez aquí!

Así empezó una amistada que dura ya doce años. Actualmente Natividad ha cumplido 94 años. Quiere al policía como al hijo que nunca tuvo. Álvaro le ha buscado un piso con ascensor, la lleva a comprar, la lleva al médico, a la peluquería ... Hay regalos pequeños que se convierten en tesoros para toda la vida. 


Mis deseos para Navidad: "Hay cuatro cosas viejas que son muy buenas: viejos amigos para conversar, leña vieja para calentarse, viejos vinos para beber y viejos libros para leer" de Émile A. Faguet .


P.D. ¡¡Hasta después de Reyes!! Que los Magos sean generosos sobre todo en salud y si toca la lotería pues mejor. Les deseo un Nuevo Año próspero y con mucha alegría.



jueves, 13 de diciembre de 2018

ARTURO (2)


Imagen obtenida de Google

 Arturo, ya saben, ese anciano-joven de 84 años, que a los cubanos les llama "tú ya sabes mi hermano". Ese personaje con un macuto repleto de historias para contar.

Pues Arturo, nos contó que un día que estaba aburrido llamaron a la puerta y recibió a dos Testigos de Jehová. Les escuchó un buen rato por educación y al final les tuvo que comprar un librito, que al principio le entregaron como si fuera un regalo.

Desde entonces los Testigos de Jehová no paraban de molestarle con sus visitas un día sí y otro también. ¡Arturo estaba harto! Estas personas vivían bastante cerca de él así que...

Un día que aparecieron dos muchachos de esos que les cierras la puerta en las narices porque vienen a ofrecerte eléctricas a precio de ganga y lo primero que te piden es un recibo de la luz para poder entrar en tu casa.  Pues ese día...

Nada más verlos, se le ocurrió una feliz idea. Les dio la dirección de los Testigos de Jehová y les dijo que le habían comentado a él que estaban muy interesados en el tema de la luz eléctrica. 

No sé la cara que pondrían los Testigos cuando les dijeron que venían de parte de un vecino o de los vendedores al darse cuenta de dónde habían ido a parar. ¿Y si los cazadores fueron cazados?

El bromista, nunca lo supo, pero desde aquel día las insistentes visitas cesaron.


La edad no está reñida con el buen humor: «La imaginación es más importante que el conocimiento»" de Albert Einstein.



viernes, 7 de diciembre de 2018

A LA CARTA MAGNA



¡¡Hola Constitución!

Siento una gran alegría por haber disfrutado de tu cumpleaños ayer. No todos los días se cumplen cuatro décadas. ¡Ahí es nada! Espero que no pase por ti la crisis de los cuarenta. 

Muchos se han encargado de decirte tus muchos defectos, que los tienes, pero no fue un día para eso, sino para alegrarnos contigo todos los que nos sentimos españoles. Ultimamente también te habrás sentido mal por aquellos que por un "quítame allá unas pajas" aprovechan para denigrar los símbolos que nos representan. ¡No me gusta nada, nada! Tampoco soy partidaria de que metan a alguien en la cárcel por hacerlo, pero me siento ofendida. 

Se está perdiendo el respeto hacia todo y hacia todos. La tolerancia brilla por su ausencia. Las agresiones para impedir la libertad a los que no piensan como nosotros se dan cada vez más y siento que estamos perdiendo los papeles. ¿Sabes que el otro día cuando la corbeta española pasó en nuestras aguas cerca del Peñón de Gibraltar con el Himno Nacional a todo volumen me reí?, eso para mí es humor y no las patochadas que tenemos que oír y vejaciones que tenemos que ver muchas veces sobre nuestros símbolos patrios. 

Tienes que modernizarte en algunos temas. Por ejemplo, en lo de la monarquía has quedado un poco desfasada, pero eso es muy fácil de arreglar si algún día la mayoría está de acuerdo. Entretanto sigue ahí, por favor que ya nuestros abuelos tuvieron que sufrir una guerra contra los que secuestrado a una Prima tuya y aún no se sabe cuándo aparecerá. 

Te deseo la mayor suerte del mundo, porque si Tú la tienes los español@s la tenemos. Te respeto y te quiero. Un abrazo. 


¿Cómo se puede curar la intolerancia? Según Don Miguel de Unamuno: “El fascismo se cura leyendo y el racismo se cura viajando”  



jueves, 29 de noviembre de 2018

"Haberlos, haylos"


Imagen obtenida de Google

 Sí, si, como las meigas, los milagros haberlos haylos y para que así conste doy fe. Ocurrió cuando mi sombra tenía cinco años y me la contaron mucho tiempo después. El protagonista dice que debió de ocurrir a principios de la Primavera porque desde la ventana del sanatorio veía desfilar las procesiones de Semana Santa.

Un niño, Andrés, de 11 años jugaba en el monte escarbando en la tierra con un palo.  En el mismo lugar, muy cerca del niño, su tía y su padre que también se llamaba Andrés trabajaban sacando "tuérganos", así llaman en mi pueblo a las raíces de las urces que se extraen de la tierra con un azadón (herramienta por un lado plana para cavar y por el otro afilada para cortar) cavando alrededor de la raíz a veces a bastante profundidad.

El niño tiraba de una raíz cuando de repente perdió el equilibrio y cayó por el "terraplén". ¿Y dónde fue a parar su cabeza? Bajo el azadón de su padre que le abrió una profunda brecha en ella.

Llevaron el niño a casa le envolvieron la cabeza en trapos de girones de sábanas y lo acostaron. Toda la familia pensaba que al amanecer un nuevo día las campanas anunciarían su muerte tocando a "din dan".

Al día siguiente el niño seguía vivo. Fueron en busca del médico ya que no había teléfono y vivía en otra localidad. El médico dispuso que había que llevarlo a Astorga el lugar más cercano con hospital.

 Fueron a buscar a Jacintín, el taxista, que vivía en Veguellina y él trasladó al niño al sanatorio de D. José en Astorga. Entretanto apareció la guardia civil para interrogar al padre, a vecinos y familiares para descartar si el accidente había sido accidental o bien había sido intencionado. Todo el mundo apoyó a la familia.

El ingreso del niño en el sanatorio duró más de un mes. El doctor D. José operó al pequeño y la hendidura se fue cerrando. El niño se recuperaba bien, solamente había un problema: que de vez en cuando le daban ataques epilépticos. Por esa razón Don José recomendó al padre que lo llevara a Madrid para hacerle una exploración más exhaustiva.

Andrés viajó con su hijo a Madrid y en el hospital le dijeron que había que volver a operar. El padre, llamó por teléfono a Don José para que le diera su opinión.

 _¡De ninguna manera dejes que le abran la cabeza al niño de nuevo!

Andrés padre al oír las palabras del doctor sin decir nada a nadie, cogió a su hijo y disimuladamente  salió con él por la puerta del hospital y regresó con él al pueblo. Nunca más le volvieron a dar ataques. ¿Quién iba a decirme a mí que iba a casarme con aquel niño? 

Pues así fue,  un 21 de Agosto me casé con Andrés hijo. Después de 48 años casados, seguimos juntos pensando en celebrar en el 2020 nuestras Bodas de Oro sin haber tenido nunca consecuencia negativa alguna, del gravísimo accidente. ¡Ah!, que no se me olvide que mañana es San Andrés: "Dichoso mes que empieza con los Santos y acaba con San Andrés".


La Vida ha sido generosa con aquel niño: "Siempre hay un momento en la infancia en el que se abre una puerta y deja entrar al" de Graham Greene.




jueves, 22 de noviembre de 2018

"Serifus"


Imagen obtenida de la Red

En griego "serifus" significa "quedarse de piedra". De piedra se quedó la señora cuando al abrir la puerta se encontró con una mujer despampanante muy maquillada y guapísima que además de ser alta llevaba unos tacones de 10 cm.

Dijo que era la nueva vecina del quinto y quería preguntarle a su vecina del tercero si ella sabía si tenía seguro el edificio porque... (ahí comenzó a hacer pucheros) le habían robado doce mil € y no tenía ni para comer. Su vecina la escuchó atentamente con cara de pena. Según la alucinante mujer  ella era directora de un colegio en Gijón y bla, bla, bla...

La vecina del tercero le dio 50 € y le aconsejó que fuera a la policía que en 20 años que hacía que ella vivía allí,  jamás habían entrado a robar a nadie en su edificio, al menos que ella supiera.  La alucinante mujer contestó pasándose ambas manos a lo largo de los costados desde la altura del pecho hasta por debajo de las caderas y espetó: "será por esto". Su cara ya no mostraba signos de angustia. Prometió llamar a la policía y dándole efusivamente las gracias por su ayuda, la provocativa señora se dirigió hacia el ascensor de nuevo.

Pasados quince días volvió de nuevo la espectacular  mujer a llamar al piso tercero. Esta vez le abrió un muchacho de unos 14 años. Nada más verla corrió a la cocina y en voz baja le comentó a la mujer que preparaba una ensalada: ¡Abuela, abuela sal, es un tío vestido de mujer! La abuela se asomó y se quedó patidifusa: ¡Otra vez, era la nueva y exagerada vecina del quinto! De nuevo le habían robado y se habían llevado hasta los muebles, pero ella sabía que había sido su ex que se portaba muy mal con ella. Esta vez la vecina del tercero no cayó en la trampa.

_ Llame usted a la policía yo no puedo ayudarla más. 

Cuando cerró la puerta la abuela se preguntaba: ¿Es un hombre? y el nieto respondió con los ojos muy abiertos:  ¡Pero abuela cómo no te diste cuenta, hasta en la voz se le notaba! Aquí la anciana sólo repetía:¡Qué tonta, qué tonta, cómo no me di cuenta la primera vez!


Sabemos que  las apariencias engañan: "Si me engañas una vez, tuya es la culpa, si me engañas dos, la culpa es mía" de Anaxágoras.