jueves, 17 de mayo de 2018

Clases y "clases"


Foto obtenida de la Red

No es la primera vez ni será la última que el único Centro Privado Escolar que hay en León pretenda pasar desapercibido cuando algo negativo se ha de decir de él.

Digo esto, porque ya hace unos años cuando aún no era Internacional el Centro Peñacorada, un niño de infantil apareció solo por la Avenida de Antibióticos. En su babi se leía claramente "C. Peñacorada", pero aún así al dar la noticia se omitió el nombre del Centro y se decía "en un centro de los alrededores de Antibióticos" para que el niño pudiera pertenecer a cualquier otro centro de los alrededores de la capital.

De nuevo es noticia en las redes sociales por "reservar", el colegio o la empresa que realizaba la actividad de teatro, la primera fila para sus alumnos de infantil. Hizo una protesta, con toda razón, la directora del Colegio San Miguel Arcángel de Ciñera ya que sus estudiantes llegaron los primeros y no les dejaron sentar en la primera fila.

Más tarde cuando  el teatro estaba casi ocupado, llegan los alumnos del Peñacorada y los sientan en la primera fila. A los responsables de la actividad, se les ha ocurrido una forma de silenciar la  noticia que está en todas las redes sociales.

¿Cómo lo han hecho? Comunicando en el Diario que cuando llegaron los peques del Peñacorada estaba todo el teatro "abarrotao". La primera fila que dejaban libre "por culpa de unos cables", se quitaron los cables para asentar a los párvulos del Centro Peñacorada.

¡Qué casualidad! Todo lleno cuando ellos llegaron menos la primera fila. Ya sé que se me ve el plumero cuando hablo de la Escuela Pública pero es que creo que están acabando con ella a todos los niveles ya que el Estado mediante los conciertos subvenciona todos los Centros que antes eran privados, sea necesario o no.

Por si fuera poco, estoy harta de leer en los periódicos que el Peñacorada está aplicando el Método Montessori, un día sí y otro también, sale el Método Montessori a cuento. ¡Ni que lo hubiera inventado en el Peñacorada! Ya hace muchos años que en varias escuelas públicas se aplica este método en infantil, no es algo de hoy y me parece muy bien que se aplique. ¡Claro que los negocios si no se anuncian no se venden! 


En el siglo XXI aún hay clases: «¡Triste época es la nuestra! Es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio»" de Alber Einstein.


jueves, 10 de mayo de 2018

Decepción menuda



Etelvina era profesora de Primaria. Nunca había conocido a ninguna mujer que se llamara así y curiosamente viví en un pueblo varios años y conocí a dos compañeras de profesión que se llamaban así. Ambas excelentes profesionales y buenas compañeras. Para distinguirlas les decíamos "Telvi" la de Párvulos y "Telvina" la de Primaria. A las dos le quitábamos la "E", supongo que sonaba mejor.

 Mi hija pequeña de ocho años hacía 3º de Primaria. Quedaba poco tiempo para acabar la clase y como llegaba el Día de la Madre  ETelvina les dijo a sus alumn@s que hicieran una redacción en borrador sobre la madre. Mi hija recordó que yo siempre le hacía bromas cuando les contaba cuentos y a veces en plan gracioso y tremendista con una voz fuerte y profunda les decía con la voz engolada: "Yo tengo cuatro tesoro (por mis cuatro hijos) y si algún día alguien me los rapta y los lleva a una isla, me vestiré de pirata, pondré mi parche en el ojo, cogeré mi catalejo e iré en su busca con mi barco más allá de los mares o hasta donde el mar se acabe y los rescataré..." 

La niña fue escribiendo su redacción con más o menos las palabras de ese párrafo mío que recordaba y se la entregó a la maestra. Telvina al leerla la felicitó por lo bonita y original que le parecía. 

Al día siguiente en clase la niña se acercó a la papelera para afilar su lápiz, vio un papel enrebujado y le pareció... ¡Oh, sorpresa, era su escrito, vaya desilusión! Lo cogió, lo guardó en el bolsillo y lo trajo para casa. 

Al llegar, entró en la cocina y me espetó: ¡Sí, sí, muy bonito, muy bonito, lo que escribí, y estaba en la papelera! Leí el texto. Disculpé a la profesora, no somos perfectos y ella la quería mucho, así que le dije: A mí también me parece muy bonita así que mira, hay un concurso de redacción para escolares de Caja España lo que puedes hacer es pasar a limpio el borrador, alargarlo un poco y lo presentamos al concurso. La niña estuvo de acuerdo. ¡Ganó un Premio! Una cámara fotográfica.  

Y... es que ... hace falta muy poco para ilusionar a los más pequeños y menos para desilusionarles.


No es un sólo día el día de la Madre: El mejor olor, el del pan; el mejor sabor, el de la sal; el mejor amor, el de los niños" de Graham Greene.


jueves, 3 de mayo de 2018

Monólogo de silencio (6)

 
Imagen obtenida de Google

Monólogo desde las tinieblas de un corazón joven. 

Me abandonaste Madre el mismo día que nací. Me dejaste en brazos de una mujer de alma oscura como su ropa negra de la cabeza a los pies a la que todos llamaban "madre" sin haber parido jamás hijo alguno. Maldita la hora en la que me trajiste a este oscuro mundo, Madre, así fue mi vida desde entonces, negra por dentro y por fuera como la mujer a la que me entregaste. Aquí sigue  mi vida, en este mundo en el que tú viviste lleno de mentiras, amargura y drogas en el que según me contaron destacaba tu belleza. Esa belleza física que yo heredé, junto con la amargura y las drogas. ¡Esa fue tu herencia maldita! Maldigo al padre con el que me engendraste. Jamás lo conocí ni conoceré porque tú misma nunca supiste discernir entre tantos hombres que poseyeron tu cuerpo a cambio de un sorbo o un pinchazo. Maldigo a los falsos padres a los que me vendió la "madre" de negro. Maldigo al falso mundo en el que me encuentro. Maldigo, maldigo, maldigo . . . ¡Nunca te conocí Madre!, me dijeron que estabas muerta, ahora sé que es verdad, pero hubo un tiempo de niño en el que vivías y hubiera podido conocerte.Yo también estoy muerto aunque aún no esté bajo tierra. Vivo en una cárcel desde que me alumbraste. Una cárcel como la tuya de drogas, alcohol y locura, donde nada vale, nada importa, nada consuela, nada cambia . . . 

Dicen que las Madres no olvidan. Si de verdad queda algún resto maternal en ti, en ese lugar inmaterial en el que te encuentras, tiéndeme tu mano y llévame de nueva a tu vientre del que nunca debí salir.


Madres que no ejercen: "Acepto que hable mal de las mujeres quien pueda olvidarse de haber tenido una madre" de Hugo Foscolo.