jueves, 21 de marzo de 2019

Otros "padres"


Imagen obtenida de Google.

 Siempre me ha llamado la atención que los religiosos y religiosas católicos se hagan llamar: padres, madres, hermanos y hermanas. Me parece una falta de humildad grande en quienes la predican.

Como el pasado martes celebramos el día del Padre, vino a mi mente de sombra una conferencia que escuché en Astorga hace  más de veinte años. El "padre" Servando fue el encargado de dar la charla-coloquio sobre los avances que habían logrado los misioneros de su congregación entre la tribu de los Indios Motilones.

Según  el misionero, cuando llegaron allí la tribu estaba totalmente asalvajada. Se nos  mostraron imágenes antes de la llegada de los misioneros. Se veían construcciones sencillas, donde el fuego iluminaba, daba calor y servía para cocinar.. Escenas, a mi entender, paradisiacas, en las que las mujeres iban con los pechos al descubiertos una faldilla vegetal y adornos  de colores al cuello. Los niños y las niñas completamente desnudos con collares de huesecillos Los hombres con un taparrabos y pinturas en brazos y cara.

Las diapositivas, mostraban a las  mujeres con sus hijos, tejían fibras vegetales, acarreaban alimentos... Los hombres por la selva cazando o preparando utensilios de caza. La charla del misionero acompañaba a las diapositivas que no necesitaban explicación alguna.

A continuación, otra serie de diapositivas mostraban nuevas construcciones modernas con capilla incluída. Los hombres como antes. Las mujeres con sus pechos cubiertos y los niños y niñas vestidos y limpios.

Jamás olvidaré la última imagen: niños y niñas en la catequesis, aseados y uniformados,  sentados unos junto a otros en bancos en silencio delante de uno de los "hermanos" al que escuchaban.  ¡No parecían los mismos! A mí me dio hasta pena.

Una vez acabada la charla todo eran felicitaciones. De pronto una persona se levantó y preguntó si ahora los niños y niñas serían más felices. El "padre" contestó sin dudarlo: Mas felices, porque no olviden que han abrazado la fe católica. 

Otra persona, en la misma línea, argumentó que no, que para ellos acostumbrados a valorar y respetar la Naturaleza ofrecerles a cambio un Jesucristo no podía ser mejor. Además _añadió_ cubrirles con vestidos les da a entender que el desnudo es pecado y se les culpabiliza. En cuanto a sus costumbres _apostilló_ ahora, "más educadas", desde mi punto de vista han perdido toda naturalidad.

El "padre" argumentó que les abrían los ojos a nuestro mundo desconocido para ellos, que curaban a los enfermos, que les enseñaban a leer y a escribir, a mantener la higiene, a cultivar otros productos ... 

Por lo menos a tres de los asistentes, entre los que me incluyo, no nos convenció. Mi sombra está de acuerdo con la civilización pero discrepo de la evangelización.


Me impactaron las últimas imágenes infantiles: "Es un hecho interesante y demostrable que todos los niños son ateos y si no se les inculcara una religión lo  seguirían siendo" de Ernestine L. Rose.


jueves, 14 de marzo de 2019

Mario y la tele



  Mario hace poso que se ha separado y vive solo en un piso con unos vecinos que no le caen nada bien  porque hacen demasiado ruido a todas horas y sobre todo por la noche.

Mario madruga así que no se acuesta muy tarde. Por si fuera poco últimamente no duerme bien. Ayer se acostó y no paraba de dar vueltas.  ¡Relájate le aconsejaban! Sí, sí es fácil decirlo. Al cabo de un tiempo ya se encontraba más tranquilo. Sus ojos comenzaban a entornarse y... 

De pronto empezó a sonar la televisión de los vecinos. No era la primera vez y Mario comenzó a despotricar contra ellos: ¡Lo que me faltaba! ¿Estarán sordos?  Aún voy a tener que comenzar a dar golpes contra la pared para indicarles que bajen el volumen. Metió la cabeza bajo la almohada, nada, parecía que la tele estaba en su habitación. ¡Serán cabro...! ¡Vaya horas de tener ese volumen en la tele! Y mañana a las seis de la mañana arriba. ¡Hijos de  pu..! 

Llegaban los anuncios, el volúmen subía como la espuma y la paciencia de Mario se agotaba. ¡De mañana no pasa, les denuncio y punto!

Nervioso, decidió levantarse a tomar un vaso de agua y... ¡Será posible! Su tele estaba encendida. ¡Era su televisión  la que sonaba a todo volumen!.

¡No podía ser! Estaba seguro de apagar todo antes de acostarse: tele, móvil, luces, radio...Rápidamente apagó la tele y volvió a la cama un poco mosca. Estaba bien seguro de haberla apagado antes de acostarse como hacía siempre. ¡Ahora sí que no podía dormir pensando en los fantasmas!


 No podemos con la técnica:  "Es más fácil recomendar "que se tenga paciencia" que tenerla" de Robert Browning.



jueves, 7 de marzo de 2019

¡Abuela Trabajadora!



Es una abuela jubilada pero trabajadora como muchas otras. Tiene dos nietos. Uno Carlos, de un hijo que se le mató y le han dejado la custodia y otro de una hija, Pablo, al que cuida mientras la madre realiza su jornada laboral.

Ambos nietos se llevan sólo unos meses y tienen 14 años. Pero, mientras que Carlos es extrovertido y si le pillas en un renuncio no lo niega, Pablo es introvertido y ladino que aunque le estés demostrando delante de sus narices que ha hecho algo mal, él lo seguirá negando.

Hace unos días comenzaron a salir bichitos menudos como mosquitos de encima de un armario de la cocina que al estar en alto la abuela limpia muy de tarde en tarde. Se lo comentó a Pablo y éste le contestó: "No sé abuela, serán de alguna planta que tienes por ahí".

La abuela no dejaba de observar, cada vez salían más bichitos de encima de aquel mueble. Hasta que pidió a Carlos que cogiera la escalera pequeña y mirara qué había allí. Carlos obedeció también a él no le parecía normal aquello. Cuando subió a la escalera se tapó la nariz y soltó ¡hostiá! ¿Qué hay?, preguntó su abuela.

_Trae una bolsa y la escoba y ahora lo verás. 

Allí había pequeños tetrabrik de zumo vacíos, envases sucios de yogures, bolsas vacías de patatas, restos de cucuruchos de helados... ¡Había sido obra de Pablo! Sólo entonces ante las pruebas, Pablo no pudo seguir negando la evidencia: "Bueno sí, abuela, alguna vez... 

La mujer sí había notado que le faltaban algunos artículos de la nevera. Conocía a sus nietos y no les permitía que tomaran los zumos de dos en dos o los yogures... pero aquello la dejó sin habla.


Hay adolescentes y adolescentes: "La vida no es fácil para ninguno de nosotros. Pero... ¡Qué importa! Hay que perseverar y sobre todo, tener confianza en uno mismo"  de Madame Curie.



jueves, 28 de febrero de 2019

ARTURO (3)



Arturo es el anciano-joven que pronto cumplirá 85 años, del que ya les he hablado. Ese señor mayor  que sigue su día a día con una mente muy despierta y un pozo de experiencias a sus espaldas. Como ya he contado ha viajado por medio mundo y en su etapa de trabajador, lo hizo en un banco, por lo que disfruta contando  anécdotas de esa época.

Arturo nos contó que este episodio ocurrió en tiempos de las pesetas, cuando no había cámaras ni móviles.

 Una señora muy muy rica de la ciudad había avalado a un hijo para poner un negocio que no fue bien. El hijo se fue a Perú para evitar el pago y como él no daba señales de vida, el banco decidió ir a por su madre, que era su fiadora, para pagar el préstamo.

El banco puso en marcha un juicio. La señora ante el juez, seguramente asesorada por sus abogados, negaba que ella fuera el aval de su hijo y señalaba que  no había firmado nada. En ese momento le presentaron el documento del préstamo donde figuraba su firma. En un abrir y cerrar de ojos ante la sorpresa del juez y los presentes atónitos, cogió rápidamente el documento lo estrujó en su mano y se lo tragó. ¡Ya no existía tal documento!.

El banco donde Arturo trabajaba para que jamás sucediera de nuevo algo semejante tomó una decisión. Fotocopiar  todo documento y jamás presentar ante un acusado o acusada un documento auténtico. ¡Hoy sería difícil que ocurriera algo así!


Por una vez, perdió el banco:  "Las previsiones éticas deben ir delante de los adelantos tecnológicos” de Abel Pérez Rojas.



jueves, 21 de febrero de 2019

El FORTNITE



  ¡Estoy del "Fortnite" hasta la coronilla! Mis nietas son más de vídeos musicales, pero mis nietos... Fortnite para desayunar, Fortnite para comer y Fortnite para cenar. No importa que estén juntos o que estén lejos en sus casas, hablan igual de fuerte. Ponen los cascos y hablan alto como si estuvieran delante de sus primos o amigos. Si se juntan dos en la mesa a la hora de comer, charlan sobre el Fortnite, jamás entenderás de qué hablan pero no callan.

Menos mal que no le dejamos jugar  más de dos horas seguidas, que ya está bien.

_¡Mátalo! Ven, ven, atácale tú que va a por mí. ¿Ves? Vale. Me suicido y vuelvo a empezar. 

No me asombra que el número de suicidios aumente entre los adolescentes, porque hablan de ello en los juegos como si fuera algo baladí. ¡Menos mal que es en los juegos! No me extrañaría que más de uno crea que en la realidad ocurrirá lo mismo y pruebe a ver si una vez muerto se vuelva a empezar como si nada.

Solemos darles la propina a nuestros nietos por sus cumpleaños como todos los abuelos. Pues más de una vez los chicos me han dicho: ¿Por qué no nos adelantas la propina del cumple para poder comprar réditos del Fortnite? 

_¿Cómo réditos? ¿En ese juego para niños se ha de jugar con dinero de verdad?

_No, no abuela, el dinero es de mentira pero para empezar o avanzar tienes que comprar por muy pocos euros, sólo diez euros al trimestre, porque cambian de estrategias y los necesitas  para poder avanzar..

_¿Y que dan a cambio de 10 €?

_ Te dan muchas cosas: El pase de batalla, el fondo de perfil, te dan objetos nuevos para jugar como cinco Skim exclusivos

_¿Qué es eso?

_Pues cinco trajes para jugar, ....  cuatro o cinco bailes, experiencia, grafitis, gestos...

_No sigas, al final me vas a convencer de que por 10 € tantas cosas, es baratísimo.

¡¡Qué le vamos a hacer si es su época y para colmo es el juego de moda!! Según dicen con más de 45 millones de usuarios. Muy aditivo como casi todos... ¿Qué les deparará el futuro a nuestros nietos? No será ni mejor ni peor que el nuestro, pero desde luego será muy, muy diferente.


De momento son niños y son sus juegos: "Los juegos infantiles no son tales juegos, sino sus más serias actividades" de Michel de Montaigne.



jueves, 14 de febrero de 2019

¡Buen carácter!



Mónica ha quedado por Tinder con Carlos, un chico que trabaja de viajante de jardinería. Él tiene un hijo de 11 años y ella tiene la parejita, así que ya han quedado alguna vez más. A Mónica le infunde confianza y siente  atracción hacia él.

Quedaron por la zona de "La Junta". Carlos le enviaba Whatsaps  a Mónica para localizarla. Conducía por el interior de la rotonda, quiso salir al exterior sin dar intermitencia alguna y ocurrió lo que tenía que ocurrir. Se despistó y. . .

Mónica esperaba cerca de la misma rotonda contestando a sus cariñosos mensajes, cuando sintió un golpetazo. Se dijo para sí: alguien ya la cagó. El tráfico se paró. La gente se iba quedando parada junto a Mónica comentando el golpe. Pasados unos minutos se reanudó el tráfico y todo volvió a normalizarse. 

Carlos apareció sonriente y después de saludar cariñosamente a su cita comentó : ¡No lo vas a creer, acabo de tener un golpe con el coche! La verdad fue culpa mía o tuya, según se mire, dijo riendo. Los dos  wasapeando y... 

__Bueno pues dejamos la cita para otro momento _dijo Mónica.

_No, no ya le he dado mi tarjeta al chico al que le di el golpe y quedamos para llamarnos y ponernos de acuerdo. Mónica no se lo podía creer. Pensó: Si llega a ser el padre de sus hijos... los juramentos y el bollo que hubiera montado en la rotonda tanto si tenía la culpa como sino;  hubiera sido de película. 

¡Con este chico tenía que quedar más veces!


Feliz día de los enamorados:"Los ángeles lo llaman goce divino, los demonios lo llaman sufrimiento infernal y los seres humanos lo llaman amor"de Heinrich Heine.


jueves, 7 de febrero de 2019

¡¡Vaya panorama!!



¡¡Vaya panorama!!

Linda tiene un negocio de peluquería justo en la perpendicular de dos calles en un barrio de nuestra ciudad.  Hace unos días tenía que resolver unos asuntos y cerró su negocio unas horas. Al regreso no se podía creer lo que vio. Nada más girar a la esquina de la calle que quedaba enfrente de su establecimiento vio un camionaco, así dijo ella, enorme con una escalera descomunal. La calle  cortada. Al momento se dio cuenta. ¡Los bomberos en la puerta de mi peluquería!

¡Ay, Dios mío el fuego está acabando con mi medio de vida! El corazón se le salía del pecho. Se acercó a los bomberos con el alma en vilo.. ¿¿Pero... qué pasa?? ¿Dónde está el fuego? Uno de los bomberos le contestó: 

_Nos han llamado diciendo que caían cascotes de una fachada en este número. La verdad es que son tres azulejos que cayeron de esta parte de su escaparate, le vamos a quitar otros dos azulejos que están a punto de caer.

¡Linda no daba crédito! Por unos azulejos a tres metros del suelo que se pusieron con una escalera de mano, se ha montado toda esta parafernalia.

_Señora, a nosotros nos han avisado y tenemos la obligación de venir. Si ha sido un error, lo siento ¿Tiene usted seguro de la peluquería? porque esto con desplazamiento y demás le va a salir por 300 euros mínimo. 

Se quedó muda. ¡Menos mal que sí tenía seguro! Un albañil colocó nuevos azulejos en menos de media hora. Pero lo de los bomberos... ¿No preguntan si hay fuego?


El error, o no, será de la persona que llamó: «Una persona que nunca ha cometido un error nunca intenta nada nuevo»" de Alber Einstein..



jueves, 31 de enero de 2019

Microrrelato (1)



Rosa, rizos, risas...   Caminan hacia el hospital. La pequeña pregunta: ¿Me quedaré calva? ¿Me pondrás un pañuelo rosa en la cabeza como el tuyo? La  madre tragándose las lágrimas no miente "quizás". Ingreso en Pediatría. Nombre Helena con H, siete años. Ventanas herméticamente cerradas. Cáncer, palabra universal. Tras los cristales Helena ve pasar el Otoño. Hoy, Helena, "sin rizos", tiene el alta. Lo celebra pidiendo un vaso de agua para llorar muchas lágrimas de felicidad. _Mamá, mamá, siento el aire en la cara y en la cabeza. Risas compartidas..

¡Volver a casa! ¡¡Qué grande, un deseo  tan pequeño! 


Comprender y aceptar: "Quien no tiene el espíritu propio de su edad padece toda la desgracia de su edad" de Voltaire.



jueves, 24 de enero de 2019

¿Convivir será esto?

 
Ilustración obtenida de la Red

¿Convivir será esto? Pensaba Borja: discutir constantemente, pelearse por nada, acostarse espalda con espalda... 

Borja tiene muy poca experiencia en amores. Con 18 años empezó a trabajar en  una empresa importante y con sus primeros ahorros compró una vieja casa en el pueblo y comenzó a remodelarla. En esos mismos días  comenzó a salir con una chica poco mayor que él. Como Borja es un "manitas" fue adecentando y embelleciendo la casa. Pasados  dos  años  en nada se parecía a la que él había comprado. 

Una vez que había finalizado los arreglos de la vivienda,  Borja y su novia decidieron ponerse a vivir juntos. No pasó mucho tiempo de convivencia y comenzaron los problemas y las discusiones por nimiedades o por lo menos eso le parecían a Borja que se sentía mal y callaba, siempre era él el que dejaba la discusión. Todo lo que hacía él estaba  mal. Borja, huérfano de madre, sufría pero como nunca había convivido con ninguna pareja, se preguntaba: ¿Convivir será esto?

Borja dio por sentado que era lo normal.  Como muchas personas asumen, sin que por eso tenga que ser cierto, que las parejas que conviven discuten continuamente. Hubiera seguido en esa historia de no haber sido que cierto día después de un año de vivir juntos, al regresar a su hogar no encontró a su compañera en la vivienda. Se había ido.

Una semana sin señales de ella. Por fin Borja se decidió a llamarla por teléfono y a pedirle una explicación. No hubo explicación simplemente le confirmó que no iba a volver con él. Borja no supo si se alegraba o se entristecía, para él una pareja, si no era para toda la vida, al menos debía de durar varios años.

Pasados unos meses conoció a una compañera en el trabajo y comenzaron a salir. Se  dio  cuenta  de que había superado el abandono, pero después de su experiencia, no se atrevía a pedirle a su nueva pareja que se fuera a vivir con él. Fue ella la que se lo propuso y aceptó. 

¡Convivir era esto!  Ahora sí se alegra de que su primera novia lo hubiera dejado porque... Cada vez está más  enamorado de su nueva pareja, alegre y tranquila, que  le corresponde y rara vez se la ve enfadada. Por fin sabe lo que es convivir. y se siente plenamente feliz.


Mirando de frente, avanzamos: "El dolor es inevitable pero el sufrimiento es opcional" del Gran Maestro, Buda.



jueves, 17 de enero de 2019

HERMINIA



 Hay un refrán que dice: "Mujer enferma, mujer eterna" pues por desgracia así vivió ella. Herminia, mi prima, casi siempre enferma desde bastante joven. Se reía cuando le tomábamos el pelo
_¿Herminia, qué te duele hoy? 

_Pues todo hija, todo, pero sobre todo las piernas, no puedo con ellas. 

_Seguro que si hubiera jotas se te pasaba.

Ella se reía de nuevo porque en cuanto se celebraba una fiesta popular, las primeras que saltaban a bailar las jotas eran, su madre y ella a pensar de sus dolores. Bailando la jota aparentemente a Herminia se le pasaban todos los males. 

Hoy quiero recordar a la Herminia sin dolores de alrededor de 20 años. A la Herminia que mis ojos de niña de diez años recuerdan con su pelo largo y rizado, recogido sobre su nuca en una coleta y sujeto por un hermoso prendedor de pasta en tonos amarillos y marrones con pequeñas piedrecitas brillantes.  A la Herminia con aquel vestido amarillo acampanado y un lazo marrón que ceñía su cintura con una lazada. A la Herminia que llevaba al cuello un "camafeo" precioso ovalado rodeado de hermosas piedras verdes.

Sobre todo hoy, recuerdo a la Herminia que cuando ingresaron a su tía Isabel, mi madre, en el hospital de León y mi padre tenía que estar con ella, se quedó al cuidado de aquellas cinco criaturas, entre las que me encontraba, durante más de seis meses. Meses durante los cuales en León, a la madre de las criaturas, le abrieron el vientre y se lo volvieron a cerrar. el doctor Don José, ¡Otra vez Don José!, médico en Astorga la curó de un acceso interno y tú de nuevo pudiste volver  con los tuyos a tu casa, cerca de "La Puntiga"

Parece que estoy oyendo a uno de mis hermanos pequeños cuando te decía: ¡Miña, dame de comer! También escucho la risa que te entró aquel día que mientras freías huevos otro de mis hermanos, cogió su plato con su huevo ya frito y tú le dijiste: ¡Tú mira a ver si lo tiras! y él, ni corto ni perezoso, salió con su plato y tiró su huevo a la calle. Ganancia para las gallinas y los gatos. ¡Cómo nos reímos!

En casa todo iba a parar a la calle, eran otros tiempos, y era nuestra calle. Allí podías encontrar además de tierra y piedras: cartones, chapas de botella, papeles, un montón de ceniza y hasta escorias grandes que poníamos en el Nacimiento para hacer las montañas y el Portal.  ¡Menos mal que la calle era particular! 

Tú, querías mucho a a mi madre, la  tía Isabel, y a menudo nos dabas una alegría cuando venias a vernos. Siempre fuiste muy alegre y guardamos de ti un grato recuerdo. 

El domingo pasado, hemos despedido tu cuerpo, es ley de vida. Allá donde te encuentres mil gracias y el deseo de un descanso en paz que tienes muy bien merecido.


Gracias y hasta siempre: "El diagrama de una vida humana no es una horizontal y dos perpendiculares, sino más bien de tres líneas sinuosas, perdidas hacia el infinito constantemente próximas y divergentes: lo que un ser humano ha creído ser, lo que ha querido ser y lo que fue" de Marguerite Yourcenar.




jueves, 10 de enero de 2019

Marina


¡Feliz Año! 

No me ha tocado la lotería de Navidad, ni la del Niño, ni la sorpresa de diez mil Euros de la confitería Conrado de La Bañeza, ni el lingote de oro del Corte Inglés... ¡Pero Mara tú alucinas! Si no has comprado los roscones en esos lugares cómo quieres que te toque la sorpresa? Bueno, "Madrecita que me quede como estoy" y ... Empezaremos el año con una sonrisa.

 Marina fue al Super cogió su cesta y fue metiendo en ella diversos artículos: un kg de arroz, dos litros de aceite, turrones, peladillas... Posó la cesta, fue hasta el final del pasillo y regresó con dos botellas de vino que juntó con los demás artículos. 

De nuevo con su cesta en la mano dio unos pasos y observó que un hombre de mediana edad, que no conocía, daba los mismos pasos que ella. Decidió girar en un pasillo por ver si el hombre la seguía y así era en efecto aquel hombre parecía seguirla. Metió dos artículos más en la cesta y de reojo vio que el hombre seguía cerca de ella. Estuvo a punto de girarse y decirle algo pero no lo hizo.  ¡Será posible, no pensará ligar en el Super! 

Se dirigió a la caja y el hombre la siguió. Marina conocía a la cajera así que medio en broma le dijo: Va a ser que tengo un pretendiente e hizo un gesto hacia el hombre que la seguía. La dependienta miró hacia donde Marina le indicaba y sonrió. 

Marina comenzó a colocar su compra sobre el mostrador y... ¡Sorpresa!  Allí había artículos que ella no había decidido comprar. Entonces escuchó al hombre perseguidor hablar por primera vez: "Lo siento, es que ésa era mi cesta la he seguido para ver si se daba cuenta". La risa de la cajera, el apuro de Marina y la sonrisa del hombre pusieron fin al episodio.


Bienvenido 2019: "Creí que era una aventura y en realidad era la vida" de Joseph Conrad.