jueves, 19 de enero de 2017

El hijo "a juicio"





Mario era un hombre cumplidor, buen marido y buen padre. Trabajaba en RENFE con un buen sueldo, Catalina y él llevaban casados quince años.

 Cata, así le llamaban los más íntimos, comenzó a ver detalles en su esposo que no le casaban.  Lo comentó con su madre, ésta le dijo: Hija, deja de darle vueltas. Es casi imposible que te sea infiel: hace su jornada, no trasnocha, si sale sale contigo... 

Un sábado de otoño, había carrera ciclista en el puerto Pajares y su hijo de trece años quería ir, pero su padre le daba largas.  Es que en el puerto hay que dejar el coche lejos, hay que andar mucho, subir... Su hijo se empeñó en ir ante los gestos de apremio de su madre y lo consiguió. 

Regresaron al atardecer y Cata iba a preparar la cena cuando su hijo le dijo que no hiciera nada porque ya habían cenado y había pagado la cena Teresa. ¿Cómo que Teresa? Teresa era una compañera de trabajo. Al final por varias vías se descubrió que Mario tenía un "affaire" en el trabajo. Cata pidió la separación y Mario comenzó una vida junto a Teresa que sólo duró tres años. 

Al principio parecía que todo iba bien, pero los problemas económicos comenzaron a aflorar. Mario no se hizo cargo de la parte de la hipoteca que le correspondía del piso que había compartído con su mujer y fueron los padres de Cata quienes la pagaron. Su hijo estudió en el instituto con muy buenas notas y pasó a la universidad. 

Cuando su hijo terminó su primer año en la universidad, Mario llevó a su hijo a juicio porque había cumplido su mayoría de edad. Se negó a seguir pagando sus estudios. El juez falló a favor de su hijo que siempre había sido muy buen estudiante y debería de continuar con sus estudios universitarios. Ante esto, Mario se despidió de la empresa para no dar a su hijo lo que le pedía el juez. 

Hoy, Mario se ha tenido que ir a vivir con su madre octogenaria de cuya pensión vive. Su hijo consiguió finalizar sus estudios, tiene un buen puesto y no quiere saber nada de su padre. 

Después de tanto tiempo, Mario aún envía whatsapp a su ex, lamentándose del pasado. Quiere empezar de nuevo. La madre de su hijo, que logró un trabajo en una residencia de ancianos ni por asomo piensa en cruzar el abismo que la separa de él, Con su hijo adulto ella comienza a vivir de nuevo sin miedo ni ataduras. La infidelidad se la podría perdonar, pero el haber llevado a su hijo a juicio, nunca.


Pasar página es difícil pero necesario: “Lo único totalmente seguro es que tenemos esta vida ¿por qué perderla lamentándose?" de Abel Pérez Rojas.



martes, 17 de enero de 2017

My "twitter" (34)


 Todo de mayores:

Lunes 9 de enero:
Dicho en peligro de extinción:"A la vejez viruelas" La viruela, hoy erradicada, era una enfermedad que afectaba principalmente a niños y adolescentes, no era una enfermedad de ancianos. Hoy se dice cuando se hace algo fuera de la edad que "supuestamente" corresponde, como tener aventuras amorosas las personas mayores.
  
Martes 10 de enero:
El anciano está todo el día dormitando. Por la noche siempre pide las gotas porque no puede dormir. Se acerca la cuidadora con una jeringa de agua, abre la boca, las toma y al momento se queda dormido.

Miércoles 11 de enero: 
Llegas a la residencia y la ves enseguida. Todos los residentes llevan un gran babero. Ella, con 98 años no se lo deja poner. ¡Un babero, como si yo fuera un bebé! Claro que es una viejecita que vivió toda su vida en Madrid, es muy presumida, independiente y tiene mucho carácter y... para mí sombra, también tiene toda la razón.

Jueves 12 de enero:
El anciano, con demencia senil, vio a su hijo cortar leña y le dijo a su mujer que habrá que pagarle, ella le dice que no, que es su hijo. Al rato sale a la calle y su hijo habla con el vecino. Entra en casa y le pregunta a la abuela: ¿Quién es ese que está hablando con Manuel el vecino?7 

Viernes 13 de enero:
El abuelo estuvo en el hospital San Juan de Dios, su hija pidió a las enfermeras que le dieran un calmante porque estaba muy nervioso pero no se lo traían. Al rato tuvieron que atar al enfermo porque no lo dominaban, no podía hablar. De pronto comenzó a silbar, sus silbidos se oían en todas las plantas. Revolucionó todo el hospital. Le trajeron el calmante al instante.

Sábado 14 de enero:
Le dan una pastillita porque el señor dice que le duele la cabeza. Según él, no le hace nada. Le han de dar un "compromido" más grande. Le administran un placebo de mayor tamaño y de inmediato deja de dolerle la cabeza. 

Domingo 15 de enero:
El señor maduro en su primera cita, le dijo que era partidario del "poliamor" y ella le contestó que ésa sería su única cita. 


Así es la vida:"De todas las cosas que le pasan a las personas, la vejez es la más inesperada" de León Trotski.



jueves, 12 de enero de 2017

¡Fuerza física!




El año 2.016 se cerró con más de 50 mujeres muertas en manos de sus parejas. Vivimos tan rápido que las noticias recientes parecen antiguas.

Según Antonio Salas, magistrado de la Sala I del Tribunal Supremo, ha achacado la violencia de género a “una manifestación más” de la “maldad del ser humano” y ha afirmado que “si la mujer tuviera la misma fuerza física que el hombre (…) no pasaría esto”. El juez, que considera que el maltrato es “un problema gravísimo en nuestra sociedad”, reaccionó así en Twitter (El País) el pasado 3 de enero. 

Siempre he pensado que si ETA matara en un año esa cantidad de personas el Estado estaría en alerta máxima. Son media centena de mujeres, sin contar las que desaparecen y de las que nunca sabremos qué ha ocurrido con ellas. 

Se me ocurre decirle al juez Salas que las mujeres no son iguales que los hombres. Nadie pone en duda la mayor fuerza física del hombre respecto a la mujer, por eso para muchos trabajos está más capacitado e igualmente la mujer está mejor preparada para desempeñar otros. Pero no se trata de eso sino de tener iguales derechos que los hombres. Se me ocurren varios ejemplos: que a igual de trabajo se cobre el mismo sueldo, que sea abolida la ley Sálica de una vez por todas, que las mujeres puedan ser sacerdotisas si ése es su deseo... 

La fuerza física, señor juez, no impide matar a la mujer que quiere hacerlo.  Puede recurrir a métodos que no impliquen la fuerza física y de hecho así ha ocurrido a través de la Historia con varios métodos: como armas de fuego, envenenamiento, encargos a sicarios... 

Por desgracia hay muchas formas de matar sin utilizar la fuerza. A la maldad del ser humano sí se pueden achacar tantas muertes pero para eso está el autocontrol que algunos hombres pierden habitualmente. ¡Pero no queremos ser, ni lo somos, iguales a los hombres! 


Más control en nosotr@s mismos: "Si los ciudadanos practicasen entre sí la amistad, no tendrían necesidad de la justicia" de Aristóteles.



martes, 10 de enero de 2017

¡¡Chin, chin, 2.017!!




¡¡Uff, desde el año pasado que no escribo!! 

La verdad es que hay mucha gente que se marca objetivos para este nuevo año, yo no, los cumpliré según vayan llegando. Pero sí hay algo que quiero hacer. 

Mi hija pequeña vio en la Red algunas ideas para el 2.017 y va a poner una de ellas en práctica. La verdad es que a mí me gustó y la voy a copiar también. Se trata de algo sencillo. 

Coges un tarro de cristal con tapa y a lo largo del año vas escribiendo en papelitos las cosas positivas que te van sucediendo: las sorpresas, las alegrías, los momentos felices... enrollas cada papel escrito y lo metes en el tarro. Al finalizar el año se leen y es entonces cuando nos damos cuenta de las muchas cosas amables, importantes o sencillas que nos han sucedido y que nos han dado felicidad y alegría a lo largo de todo el año, sin haber reparado en ellas. 

¡Sólo las situaciones felices! Porque tendemos a fijarnos mucho más en los malos momentos y nos olvidamos de las ocasiones perfectas que hemos vivido.

La idea me pareció estupenda. Así que ya tengo el tarro y he escrito tres papelitos:

 _Que ya le pasó la dichosa tos a dos de los peques.. 

_Que el pasado día dos, nos juntamos a comer 30 personas con el apellido "Solana" y algunas que no lo llevan pero que también forman parte del clan. Comimos en el "Rey del Jamón II": comimos y bebimos demasiado, reímos mucho y charlamos hasta media tarde

_Que el domingo ganó mi equipo al parchís de seis. Jugamos a la "escoba", a la "brisca" al "cabrón"...  pero ganar al parchís de seis es... ¡LO  MÁS!


 Viviendo el Nuevo Año: "No hay más que tres acontecimientos importantes en la vida: nacer, vivir y morir. No sentimos lo primero, sufrimos al morir y nos olvidamos de vivir" Jean de la Bruyère.



jueves, 22 de diciembre de 2016

¡¡Feliz Navidad!!


Dibujo obtenido de la red. ¡Me falta uno, je, je!

 Mi sombra, como los escolares sus vacaciones son las mías. Así les puedo dedicar a los míos más tiempo. 

¡¡Ni se imaginan lo que son tres niñas y tres niños todos entre seis y diez años, en una casa!! Para el día de Nochebuena y Nochevieja, como son doce preciosos ojos y seis hermosas bocas que han de cenar antes que los adultos, inventé un truco para que nos dejaran cenar tranquilos en estas noches famosas y como me dio buen resultado, llevo repitiéndolo año tras años. 

A lo mejor le sirve a alguien. Voy a una tienda de los chinos. Allí compro muy, muy baratos, seis libros cuentos de héroes o heroínas con trazos y pegatinas, doy a cada uno el suyo y se pasan el tiempo pegando, trazando, recortando... mientras los adultos cenamos tranquilos. 

El año pasado por Nochevieja les compré unas libretas con lunares de colores y les dije que podían hacer dibujos y escribir lo que quisieran y sin pensarlo salté: ¡Podéis escribir palabrotas! ¡Buena cosa les dije! Por no decir mala cosa les dije, ya que siempre les regaño cuando se le escapa alguna. 

Lo que les prohibes es lo que más despierta su interés, así que... Escribían, se reían a cada palabra escrita, se las mostraban unos a otros y carcajada general. Los adultos como excepción, mirábamos para otro lado. ¡Pero... qué bien se lo pasaron!


Aún no he ido a los chinos, mañana iré: "La libertad es como una cometa. Vuela porque está atada" de Jose Luis Sampedro. 



         ¡¡¡FELIZ  NAVIDAD  Y PRÓSPERO  AÑO  2.017!!!



martes, 20 de diciembre de 2016

Anciana egoísta




Estoy en la oficina de MUFACE esperando mi turno.  Presencio y escucho el siguiente diálogo entre un matrimonio mayor y un funcionario de la mutualidad. El anciano comenta:

 _Yo he cotizado muchos años a la Seguridad Social y ella estaba allí. Más tarde coticé a MUFACE y ella también podía ir al médico que quisiera de la mutua. 

_Señor _le dice el funcionario_ sólo ha cotizado por usted aunque ella estaba dada de alta aquí y en la Seguridad Social. 

_Con 74 años toda la vida aquí y ahora ustedes me echan _interrumpe la señora_ ¡No hay derecho! 

_Señora, a usted nadie la echa sólo le estoy diciendo que no se puede estar en los dos organismos a la vez, usted ha de elegir. 

_Estoy tratándome del corazón con un doctor de toda la vida y ahora me hacen ustedes dejarlo, no lo entiendo.

 _Señora _vuelve el funcionario a explicárselo_ usted se ha beneficiado todos estos años de la Sanidad por dos lados, ahora cotejamos los datos y se tiene que decidir por un sistema u otro, si le viene mejor se queda aquí, nadie le pide que lo deje. 

_Ya, _añade el marido_ pero para seguir aquí, tengo que pagar 80 € por ella y toda la vida cotizando... 

_Si no deja la Seguridad Social sí, pero si opta por seguir con nosotros no abonará nada. 

La anciana siguió dándole vueltas y más vueltas: Que si hasta ahora, que a su edad, que si la echaban... 

Mi sombra se hacía sus reflexiones. La anciana es muy injusta porque por la cotización de su marido han tenido ella y sus hijos cobertura médica toda la vida. En mi caso, al ser funcionarios mi marido y yo, hemos cotizado ambos y la cobertura para nuestros hijos ha sido la misma que si hubiera cotizado sólo uno de nosotros. 

Una visión muy egoísta, en mi opinión, por parte de la anciana que sin haber cotizado nunca por un trabajo ha tenido los mismos beneficios que si lo hubiera hecho y aún así se queja sabiendo que seguirá recibiendo la atención necesaria para su salud. 


Valoramos poco lo que la sociedad nos da:"Son pocos los que saben ser viejos" de François, duque de La Rochefoucauld. 



jueves, 15 de diciembre de 2016

"Prefiero una dictadura..."



Un título cruel, pero he de terminar la frase: "Prefiero una dictadura a una guerra". ¿Por qué ha sido sustituida la dictadura de Irak? ¿Por qué está siendo sustituida la dictadura en Siria? Sólo por nombrar las más cercanas: por muerte y desolación.

Las guerras se sabe cuando comienzan, el final es casi siempre una tregua para los vencidos. Una dictadura mengua la libertad, una guerra la quita del todo. Una dictadura anula los derechos, una guerra no deja ninguno. Una dictadura asesina, una guerra mata indiscriminadamente. Una dictadura corrompe, una guerra ya en sus inicios está corrompida por los que la inician que buscan poder y riqueza, bajo falsas ideas de ayuda. Una dictadura marca un territorio, una guerra acaba con él. Una dictadura implica a un país, una guerra hace intervenir a muchos... 

Ayer mirando a la gente que huía de Alepo mi sombra se veía en esa ciudad en el año 2.010. Me veía al lado de Lena, Leonesando: ¡Lena! y de las otras dos parejas en el zoco donde un amigo de Lena nos regaló puñados de caramelos de flores con un sabor especial. Jamás podré olvidar la imagen y el sonido en los campos de enormes fincas con árboles de pistachos que al ser verano comenzaban a abrirse haciendo un sonido hermoso. ¡Cómo olvidarme del ambiente nocturno al pie de la Ciudadela! 

Ahora viendo esas imágenes, observando esas personas: hombres, mujeres y niños huyendo sin un destino, me parece increíble haber conocido esa ciudad en calma y en paz.


Esta frase, hoy y siempre, será mi preferida: "Una paz injusta se debe preferir a una guerra justa" de Samuel Butler.