jueves, 16 de febrero de 2017

En la "pelu"



Llega una señora a la peluquería, tras ella, un chico de unos treinta y tantos, ambos se sientan en sendas sillas de espera. El joven bien vestido,se pone a hablar con todo el mundo muy suelto. A cabo de unos diez minutos se dirige al baño con decisión como si supiera bien dónde estaba. 

Al rato, la ayudante de peluquería le comenta a su jefa: Ese chico hace más de un cuarto de hora que entró en el baño y no ha salido. La peluquera se dirige a la señora que entró delante de él y le dice: Mire su hijo está en el baño y no acaba de salir. La señora aludida contesta: No, no es mi hijo, no le conozco. 

Entonces la peluquera se dirige al baño y dando unos golpes en la puerta grita: ¿Necesita ayuda? El hombre abre la puerta y dice: ¿A usted qué le importa lo que estoy haciendo? Su pelo y su cara chorreaban. El suelo del baño encharcado y el lavabo seco sólo metiendo la cabeza en la taza del water podía estar así. Ella le pidió que saliera y se fuera. 

_No me pienso ir ¡fenómena! ¡que eres una fenómena! Sale y se sienta donde estaba antes. La peluquera le dice que se vaya, que si no lo hace llamará a la policía. 

_Pues llámala ¡fenómena, gilipollas que yo de aquí no me muevo! 

La ayudante a una seña de la dueña llamó a la policía, una de las clientas lloraba. El chico siguió despotricando. Llegó la policía, le sacaron por un brazo a la calle y al final lo subieron a uno de sus coches, recomendándole a la peluquera que cerrara con llave la puerta. Ésta así lo hizo y todo el mundo se tranquilizó.  

Un par de días la peluquera cerró la puerta pero se relajó de nuevo y al tercero la dejó abierta. A los ocho días aún no había llegado ninguna clienta cuando sintió la puerta y al salir de su pequeño despacho se encontró de bruces con el mismo hombre ya dentro de su local. Las piernas le empezaron a temblar. El hombre levantó sus brazos a la altura del hombro con las palmas hacia arriba como para decirle que no le iba a hacer daño ni se acercó, sólo le aseguró: 

_En casa reflexioné y he venido a pedirle perdón por mi comportamiento del otro día.  La peluquera no se lo podía creer así que con voz temblorosa le dijo: Vale, vale, pues se lo agradezco y ahora me gustaría que se fuera. Así lo hizo el hombre, que esta vez se fue tranquilamente en cuanto se lo pidió. Es un hombre de 44 años, que vive en el barrio y no se le conocía vicio alguno, pero...


Desde ese día cierra la puerta con llave cada vez que entra una clienta o cliente:"Nadie es como otro. Ni mejor ni peor. Es otro. Y si dos están de acuerdo es por un malentendido"Jean Paul Sartre. 



martes, 14 de febrero de 2017

El "Segundo amor"


foto obtenida de la Red.


Como hoy es el día de "Los enamorados" me ha dado por hablar de la "segunda vez que me enamoré" porque la primera ya la conté. Amador .

Siempre se tiende a criticar a las parejas en las que él es mucho mayor que ella y no digamos si es al revés. Mi sombra entiende que cuando un pivón está junto a un anciano, sea una parejas poco creíbles. Pero a veces en la vida ocurren encuentros con verdaderos sentimientos cuando la diferencia de edad es grande como fue mi caso la segunda vez que me enamoré.

En un principio fue un caso típico. La alumna que se enamora de su profesor y a veces el sentimiento es recíproco. El Sr. Solans era catedrático en nuestro instituto, director y profesor en el bachillerato. Nos daba prácticamente todas las asignaturas puesto que las que él no daba, las supervisaba o ampliaba. Él nos enseñó a amar las matemáticas, a observar y amar las estrellas, a deleitarnos con la música... Fue un profesor polifacético, profesor por vocación y eso se notaba, todas sentíamos respeto y admiración por él. Reconozco que todas decían que era su alumna preferida y si me sacaba a mí a la pizarra los gritos o broncas que acostumbraba a dar se diluían como por ensalmo.

Al finalizar nuestra estancia en Ripoll (Gerona) y terminar el bachiller, nos ofrecían la posibilidad de seguir en Cataluña trabajando en laboratorios y oficinas o regresar a nuestra tierra. Muchas chicas regresaron y otras se quedaron allí y formaron en Cataluña sus familias. El Sr. Solans, siempre le llamábamos por su apellido, sabía de mi intención de seguir estudiando Magisterio, Entonces, me ofreció la posibilidad de irme con él y su familia a Lérida. Haría la carrera por libre. Él me daría las clases gratuitamente y mi sombra a cambio ayudaría en las tareas de la casa y el cuidado de sus cuatro hijos pequeños. 

Yo acepté. El Sr. Solans tenía entonces 48 años y mi sombra 21, o sea nada menos que 27 años más que yo. La admiración que sentíamos mutuamente se fue transformando con la convivencia hasta el punto de que su mujer y él tuvieron más de una discusión acerca de su trato para conmigo. He de añadir que su mujer tenía sólo siete años más que yo, ambas, nos apreciábamos mucho y yo sentía un cariño enorme por los niños Él, además de sus clases oficiales, daba clases particulares de Preuniversitario en casa y me pedía que yo asistiera a ellas en contra de la opinión de su mujer. Sin darme cuenta me enamoré de él como una colegiala y me sentí correspondida, aunque nunca hicimos el amor. Cuando mi sombra salió de la Residencia tenía una carga religiosa que me hacía considerar que aquella relación era imposible, no podía romper aquella familia de ninguna manera, me sentía culpable y avergonzada a la vez.

El verano anterior había ido con mi hermana y una amiga a Palma de Mallorca de vacaciones y habíamos conocido a un sacerdote que nos pareció muy avanzado comparado con los ejemplos que habíamos tenido. Así que, cuando ya no podía más, le escribí al cura mallorquín que me contestó aconsejándome que aquella relación no era normal entre un profesor y su alumna y que debía de tener el valor de mirarla de frente y abandonarla. Me costó decidirme pero lo hice.

Al terminar el curso, puse como disculpa problemas familiares y me vine para continuar mis estudios en León. Hoy sé que tomé la decisión correcta. Estudiar, sin trabajar, alternando con los jóvenes de mi edad. Abrí los ojos al mundo y disfruté día a día lo más posible de mi juventud puesto que hasta ese momento sólo había tenido responsabilidades y trabajo. Creo que fue lo mejor que pude hacer por mí misma y por aquella familia a la que tenía en gran estima. 

Pasados unos años, supe que su mujer  y él se habían separado y que se dedicaba a la  música, su gran pasión. Me alegré mucho por él y le deseé lo mejor. 

Así abandoné al segundo amor de mi vida. Él ya emprendió hace años el viaje sin retorno, pero siempre estará su recuerdo y gratitud dentro de mí. Un día me hizo una promesa. No le gustaba ningún texto de latín, para él todos tenían defectos. Me dijo que escribiría un texto de latín y me lo dedicaría a mí. ¿Lo llegaría a escribir? Nunca lo supe. No importa, a estas altura lo de menos sería el latín pero hubiera sido el regalo más hermoso de mi vida.


Hay amores que dejan huella: "No hay amor sin que se sufra o se haga sufrir" de Henri de Régnier.




jueves, 9 de febrero de 2017

Curas pederastas


J. M. Ramos Gordón  foto tomada de la Red.


 Si basta con reconocerlo y pedir perdón, "apaga y vámonos".
El sacerdote profesor Jose Manuel Ramos Gordón ha reconocido los abusos sexuales cometidos en el seminario de La Bañeza, ha pedido perdón y ya está, porque según el Código Canónigo los hechos han prescrito. 

Al Cardenal Arzobispo de Valladolid le vinieron bien todas las expectativa que se crearon alrededor de lo ocurrido en el antiguo seminario. Allí antes de presentar su libro, habló escuetamente de lo que sabía que interesaba a los periodistas, mucho más que su libro. Le escucharon y tomaron muchas notas, pero lo que de verdad querían preguntarle era: ¿Por qué las autoridades de la iglesia miran para otro lado o encubren los casos de curas pederastas? ¡Bueno yo soy muy bruta! los ya sólo le hicieron preguntas de su libro. Lo que dijo respecto al tema de interés fue: "En esta situación quiero pedir perdón a las víctimas" y en segundo lugar "pediría que acompañemos al sacerdote para que pueda superar esta situación oscura de su vida". 

¿Oscura? Sí, muy oscura porque han faltado luz y taquígrafos. El prelado añadió que el obispo de Astorga ya se ha hecho cargo de este asunto y aplicado el protocolo. Y... ya está. Yo vengo a hablar de mi libro, (esto último lo dice mi sombra, él no lo dijo).

 Castigo al párroco de Tábara: se le ordena un retiro espiritual, no poder oficiar en templos públicos y cuidar en la residencia donde vivirá a los ancianos sacerdotes. ¡Y ya está! ¡Feliz jubilación! Como mi penitencia de niña: rezar tres padrenuestros. 

Me pregunto: ¿Cuándo va a permitir la Iglesia que los sacerdotes se casen? El problema no se solucionaría pero al menos disminuiría. Porque:

 _Que los curas tengan novia, lo entiendo.

 _Que los curas tengan hijos, lo comprendo. De antiguo viene el dicho: "Eres más egoísta que un   matrimonio sin hijos y un cura con ellos".

 _Que los curas en estos tiempos se casen, me parece bien. 

_Que algunos curas vivan en mansiones carísimas con voto de pobreza, me repatea.

 _Que algunos curas sean homosesuales en contra de su doctrina. Nada que decir.

_Que los curas hagan proselitismo entre los ancianos cuando llegan las elecciones para que   voten al partido que a ellos les gusta, me estomaga. 

Pero... ¡Que se descubran cada vez más casos de curas pederastas! me enferma, me crispa, me repele, me subleva, me enciende, me repugna, me asquea ... ¡Voy a vomitar! 


¿Tendrá razón la frase?: "De todas las aberraciones sexuales, la más singular tal vez sea la castidad" de Remy de Gourmont. 



martes, 7 de febrero de 2017

Fuerza mental



Hacía años que no ocurría un suicidio, tirándose al tren en la ciudad. Me parece una forma horrible de morir. 

Hace unas semanas un hombre muere arrollado por el tren. Hasta ahí el suceso. Mas tarde se ha sabido que fue un suicidio y las personas que le conocían añadieron datos a la noticia. Vivía en La Casona, ése gran mamotreto que desentona de los edificios que le rodean. Había tenido un accidente y ya no trabajaba pero se encargaba del mantenimiento de la caldera de la calefacción en La Casona. 

El hombre había recorrido los pisos del inmueble para convencer a los vecinos de la necesidad de cambiar la caldera del edificio. Se pondría  una nueva caldera de pellets que sería mucho más económica. Lo cierto es que con el consenso de la mayoría se cambió. No pasó mucho tiempo cuando varios vecinos comenzaron a protestar porque la nueva calefacción no llegaba a todos los pisos por igual y no resultaba tan económica como se pensó en un principio. Lo cierto es que las personas que le conocían afirman que se suicidó a causa de los problemas con los vecinos por la dichosa caldera. 

Cuando yo era adolescente en mi pueblo murió un hombre ahogado y la palabra "suicidio" era tabú. Se supo que había sido un suicidio porque el cura se negaba a enterrarlo en el cementerio. Hoy por desgracia ya lo vemos más corriente.

Sólo me parece demasiado esa palabra en boca de un niño. Lo digo porque hace unos días uno de mis nietos me contaba que estuvo jugando con la table a un juego muy chulo que tenía una amigo. Estaba jugado _me decía_ y cuando  ya me faltaba poco para acabar, "me suicidé". ¿Cómo que te suicidaste? Sí, me tiré de un gran edificio porque me iban a matar y así volví a empezar el juego. ¡Así, me lo contó tan tranquilo como si nada! 

Es verdad que todos somos libres de abandonar este mundo cuándo y cómo queramos pero por una caldera parece un motivo poco importante. No seré yo quien juzgue semejante acto. A veces la presión a la que sometemos a algunas personas es tan grande que ocurre lo que no tiene vuelta atrás. 

Sólo espero que las mentes infantiles, aunque se familiaricen con la palabra, no lleguen jamás a confundir la ficción con la realidad. 


Quizás a nuestra sociedad le falta fuerza mental:"Amo la fuerza, y de la fuerza que amo, una hormiga puede mostrar tanta como un elefante" de Stendhal.



jueves, 2 de febrero de 2017

Carta a Melania Trump





¡Hola Melania!

 Soy una sombra española muy curiosa. Te escribo, aunque sé que necesitarás traducción, para decirte que no te preocupes, poco a poco te adaptarás a tu nuevo estatus.

 Según la Red, hablas: esloveno, serbocroata, italiano, francés, alemán e inglés, por tanto no eres un "florero". La madre de tu esposo llegó a EE. UU. "con una mano delante y otra detrás" como decimos en España y mira que bien colocado dejó a "Caballoamarillo" _perdón_ a "Cabelloamarillo". 

Tú llegaste a esa tierra con una belleza exterior, que no se pone en duda. Te abrió puertas con los hombres ricos y nos ha impedido ver tu belleza interior que estoy segura tienes. Te han criticado por copiar un discurso de Michelle Obama, has elegido bien y no te preocupes. En mi país, el rector de la Universidad Rey Juan Carlos, ha plagiado hasta en diez de sus publicaciones y parte de su tesis doctoral. A muchos famosos les escriben "negros" así que si elegiste a Michelle eres lista. Michelle no necesitó la ayuda de un "negro", je, je, ya lo es y a mucha honra. 

Tu esposo "Cabelloamarillo" se cree que fue el primero en pisar esa tierra. Pues que deje de hacer el indio. Antes que él hubo otros muchos caballos montados por indios: Apaches, Sioux, Cherokees...  Tú, no creo que hayas tenido muchas oportunidades de formarte culturalmente a pesar de tus idiomas. Ahora puedes tener profesores particulares para hacer el bachillerato y así igualar en estudios a "Cabelloamarillo".

 No te amilanes Melania, tienes unos preciosos ojos que son dos cámaras para mirar, ver, observar y archivar momentos históricos irrepetibles. ¡Ah!, ¡Que no se me olvide! Deja de estar tan pendiente de tu hijo, porque de lo contrario no podrás tomar nota de lo que ocurre a tu alrededor.

 De nuevo, Melania no te amilanes, pues quizás algún día tú como muchas mujeres a las que consideraron "floreros" puedas hacer mucho bien por EE. UU, por tu país y por el Mundo.  Algunas de estas mujeres han sido valoradas y reconocidas, otras permanecen en el anonimato pero las recuerdan aquellos países y personas a las que sirvieron en la sombra. 

Comunícale a "Cabelloamarillo" que el "Muro Sinvergüenza" no servirá de nada. Sólo servirá para crearse enemigos y eso, la verdad, no es muy inteligente por su parte. La Muralla China tiene miles de kms y hoy está obsoleta. A EE. UU. se puede entrar por tierra, mar y aire, como a nuestro país.  No hay valla ni muro que impida salir de un territorio cuando no se tiene nada que perder como hiciste tú en su día. 


Un abrazo Melania, y no olvides: "La fuerza de los que gobiernan no es, realmente, más que la fuerza de los que se dejan gobernar" de Guillaume-Thomas Raynal.



martes, 31 de enero de 2017

Del "frío"



El otro día conocí a una persona que me hizo reír. Veníamos en el tren él desde Alicante. Se sentó a mi lado y me comentó si hacía frío en León, le contesté lo de siempre: En enero es lo normal, hace frío pero no tanto como dice la TV a veces. Por el día hace sol que es lo importante aunque las heladas sean grandes.

Entonces me comentó que él era de los que habían hecho la mili. Lo habían destinado en enero a Burgos y desde entonces siempre cuando alguien comentaba:¡hace frío! él siempre respondía: "Y en Burgas mucho más".

_Pues sí que le quedó grabado, sí _le comenté_ ¿qué le pasó allí?

_Yo vivo y he vivido siempre en Alicante, aunque tengo familia en Palencia. Pasé ahí unos días y ahora voy a visitar León. Como te decía me tocó hacer la mili en Burgos. ¡Qué suerte tienen ahora los cabrones que no les obligan a ir! Llegamos a Burgos y nos dijeron que a las duchas. Yo mientras esperábamos formados, veía salir vapor de las duchas y pensaba: ¡Qué bien una ducha caliente, con el frío que hace! Cuando me llegó el turno casi me da un infarto, el agua estaba helada, el vapor era el vaho de los cuerpos de los soldados. Desde entonces ni en el mar me meto, a lo sumo mojo los pies.

 _No será para tanto _le dije riendo.

_Pues quedé tan traumatizado que ni en verano me meto en el mar y la ducha ha de estar muy caliente. A veces abre la puerta mi mujer y el vapor del agua caliente lo inunda todo y me dice: ¡Qué te vas a pelar como un pollo! y tiene razón la pongo demasiado caliente, pero para fría la de Burgos.

 _Pues no habrá problema, en León las calefacciones funcionan a tope y el agua sale caliente a gusto del consumidor, si la subida de la luz lo permite.  Además, como dice el dicho: ¿Qué es el frío? ¡Ah, no sé, yo soy de León! 


Pero se vive bien en León: "No se puede tener un arco iris sin un poco de lluvia" de Ingmar Berman.



jueves, 26 de enero de 2017

Quitar apellidos




Cristina tiene varios hermanos pero uno de ellos es su preferido, justo es el que quedó viudo con un niño, Víctor, de dos años. Ella, que no tenía hijos, cuidó de su hermano y de su sobrino durante varios años en la casa familiar, hasta que su hermanos decidió volver a casarse.

Fue entonces cuando los nuevos esposos se llevaron al pequeño a vivir al piso que su hermano ya tenía antes de ser viudo. Para el niño fue un trauma que al igual que su tía intentaron superar viéndose de vez en cuando.

 Pero hete aquí que la madrastra de acuerdo con el padre se empeñó en darle sus apellidos al chico ¿Esto se puede hacer? Creo que si, si el padre y la madrastra están de acuerdo. Ellos lo hicieron. Esto ocurrió hace más de dos décadas. 

Cristina dice que lo hizo la madrastra aunque su hermano estuvo de acuerdo, ya que el niño era copropietario del piso junto con su padre y así ella también tendría una parte en el piso. Además así podían solicitar ayudas. A partir de ahí la relación entre la tía y el sobrino comenzó a ser casi nula, sin que ellos tuvieran mucho que ver en ello. 

Dos años después, la madrastra tuvo una niña y desde entonces la cosas no fueron igual para Víctor. A pesar de eso, Víctor creció llevándose bien con su hermana. La relación con Cristina, tanto del padre como del hijo, fue a menos. Con la madrastra que siempre fue muy tirante, dejó de existir.

 Al cumplir los 18 años Víctor, la mujer de su padre, su madre adoptiva, lo echó de su casa con el permiso del padre que ya no se hablaba con su hijo. Pasó un tiempo y el matrimonio se separó.

Víctor se casó. La madrina de su boda fue su tía Cristina. Su padre no fue a su boda y lo peor estaba por llegar. La madrastra pretende ahora quitarle su apellido a su hijastro a lo que éste se niega en redondo. 


Me pregunto: ¿Será posible hacer esto?  ¿Ahora  te doy mi apellido, luego te lo quito? "Pocas veces falta el ingenio en la maldad" de Antonio de Solís y Rivadeneyra.