jueves, 1 de diciembre de 2016

Condenad@s




Estoy en la biblioteca. Tengo el libro y sus letras ante mis ojos, pero las miro y no las veo. Todo vuelve a mi mente desde el principio. El día que al volver del instituto se sentó a mi lado en el sofá, mientras esperábamos a mi padre para comer. Ya empezó rara porque dijo: Mira cariño. No me gustaba que me llamara así, que ya tengo 14 años, pero no me dio tiempo a protestar porque siguió. Es sobre tu padre. Raro, raro, siempre le llamaba papá. Nos vamos a separar, tú ya no eres un niño y lo comprenderás, no seremos los últimos ni somos los primeros. Para tu padre y para mí tú seguirás siendo lo más importante. Pero...pero ... no me salían las palabras. ¿Por qué? ...Porque me está poniendo los cuernos. Él mismo me lo ha confirmado y no estoy dispuesta a pasar por eso. ¡Que le ponía los cuernos! Es verdad que últimamente parecía que se hablaban poco. Mi padre, en la vida le volveré a llamar papá, salía del trabajo, venía y se iba al bar hasta bien entrada la noche. Pero, si se llevaban bien, casi nunca discutían. Ahora me doy cuenta de que mi madre dormía en otra habitación pocos días antes de decírmelo. ¡Lo tenía bien pensado! Me dijo que me fuera a dormir a casa de mi amigo Pablo, que él quería darle a mamá una sorpresa; que iban a ir al cine, luego a bailar y prefería que estuvieran solos, para ver si así se arreglaban las cosas entre ellos. Pero... No comentes nada de esto con mamá, tú como si fuera cosa de Pablo. ¿Cómo iba a imaginar yo a qué venía la policía a casa de Pablo aquella noche? Primero se lo dijeron a la ... madre de Pablo y ella me cogió de la mano, me llevó a la cocina y me puso un vaso de agua delante. En cuanto empezó a hablar: tu madre... las lágrimas la interrumpieron y yo ya no respiraba ¿Qué le ha pasado a mi madre? Ha ocurrido algo muy grave, ha pasado lo peor, tu madre... ha muerto. ¿Muerto? ¿muerta? ¿mamá? Estaba alucinando, no podía ser verdad. Pero lo fue. No salieron lágrimas de mis ojos secos, ahora estoy mojando el libro y no puedo detenerlas. Ese día, sólo gritos salieron de mi boca desde muy adentro, me dolía todo. Vomité. Lo que me dieron me mantuvo dormido no sé el tiempo. Ahora él aún sin condena y yo condenado para siempre. ¡Presunto! Presunto! Hubiera puesto la mano en el fuego por él, jamás creí que sería capaz de hacer algo así. Y lo hizo. Él mismo se delató a la policía, le cogieron con el cuchillo aún ensangrentado, ¿Cuántas puñaladas? Muchas, hubo ensañamiento. Me condenó a no volver a mirar a los ojos de mi madre. ¿Eran marrones? ¿Cómo es posible que no me acuerde de color de los ojos de mamá? Ya no podré tapárselos con mis manos cuando llegaba del insti y entraba silencioso acercándome a ella por detrás.¡Cómo se reía! No sé cuanto tiempo me tendrán aquí, no es una casa grande, aquí hay gente como yo. Las que llevan esto se hacen las agradables, pero a mí no me engañan. Nos tienen lástima y yo tengo lástima de mi mismo. ¿Qué va a ser de mi sin ella? Cuando veo a la madre de Pablo se me pone un nudo en la garganta. El día que la policía me interrogó no les dije nada de los cuernos, pero ahora me arrepiento. ¡Será cabrón! ¿Ahora dice que fue en defensa propia? ¡En defensa propia! Si mi madre no me aguantaba un pulso sobre la mesa de la cocina. Es verdad que siempre le daba la risa... y pensar que jamás la volveré a ver reír. Para la gente es una más entre las 45 que han asesinado este año, para mí... su número quedará marcado a fuego para siempre. 


 Es una condena a cadena perpetua: "No hables mal de las mujeres: la más humilde, te digo que es digna de estimación, porque, al fin, de ella nacimos" de Calderón de la Barca.


P.D. Hoy mi sombra se ha querido poner en la piel de las otras víctimas de las que nadie habla. Son los hijos e hijas que quedan cuando "la lacra" de nuestra sociedad continúa llevándose por delante a sus madres, condenándoles a vivir sin el cobijo de las alas más protectoras que la naturaleza nos ha dado. 



martes, 29 de noviembre de 2016

Anuncio navideño




¡Menos mal que algunas asociaciones de juebilad@s ha protestado! Creí que era sólo mi sombra la única que le ponía peros al Anuncio de lotería de Navidad y al resto le encantaba porque lo ponían por las nubes. 

Pues que quede bien claro. No me gusta nada, nada semejante anuncio y me parece poco acertado para el siglo XXI. No sé si porque la protagonista Carmina, que es una maestra, me ha tocado la fibra sensible. Primero entra en el comedor con una bandeja repleta con el desayuno para su nieto, lo que indica que no está ga,gá. Éste no le hace ni caso, no tiene hambre, sigue con su móvil pero alza la vista ante el comentario de la abuela cuando mira para el televisor.

 ¿Alguien se imagina un muchacho de 17 o 18 años que aparenta el tal nieto, al que su abuela le prepare el desayuno? ¡Vamos! Ya pueden esperar sentados mis nietos a esa edad a que yo les haga algo así. Ahora les echo el Nesquik porque de lo contrario me acaban el bote en dos días, je, je, pero a esa edad... Para más inri, el chico se da cuenta del error de la abuela y no dice nada. ¡Hasta se permite cambiar la fecha del calendario!

 No diré yo que no haya maestras jubiladas que salgan a la calle así,  muy, muy de pueblo vestidas, pero creo que se han pasado. Recuerdo de chavala a dos maestras que se jubilaron en el pueblo: Doña Adela y Doña Elena, la primera siempre bien vestida y su rizada melena corta al descubierto, nada que ver con las mujeres del pueblo que en esos días todas llevaban pañuelo negro a la cabeza y muchas salían a la calle con mandil y algunas con sayas.

La otra maestra,  Doña Elena, daba clase en el barrio de arriba, era altísima, viuda, siempre vestida de negro pero llamaba la atención su elegancia. No digamos si hablo de mis compañeras de jubilación que en general van muy, muy bien arregladas de cara, cabeza y cuerpo. 

Por todo lo dicho me llama la atención que presenten a una maestra jubilada que nada tiene que ver con la realidad de hoy. Por si fuera poco parece que se le va la pinza y nadie la quiere sacar de su error. Muy al contrario le siguen la corriente.

 Ya al final, cuando parece que su hijo se lo quiere aclarar y esperas que ella diga: "No hijo no, no se me ha ido la cabeza, pero lo bien que lo hemos pasado todos juntos, ha merecido la pena, mañana a lo mejor...". 

Pues no, sigue pareciendo que está mal de la chaveta y todo el pueblo haciéndose los tontos para que ella siga con la cabeza a pájaros.  Me pongo en su lugar "maestra jubilada" y si mis hijos ven que se me va la chola, lo último que querría es que me siguieran la corriente.


A mucha gente le ha gustado, pues a mí no:  "Lo que ahoga a alguien no es caerse al río, sino mantenerse sumergido en él" de Paulo Coelho.



jueves, 24 de noviembre de 2016

"De baja"



 Rafael es un "joven" con 40 tacos, que lleva trabajando en un taller de automóviles muchos años. Según él, es un trabajo duro pero le gusta, hace muchas horas, con un sueldo de mierda y además no soporta a la jefa.

En su mente está montar un taller por su cuenta.  Pero, quiere que lo despidan y le den la indemnización y los papeles del paro. Como su jefa no está por la labor, ideó un plan. Se fue a trabajar y a media mañana empezó a hacer esparavanes encogiéndose y abrazando su  hombro derecho con su mano izquierda como si le doliera mucho. Se había lesionado un hombro, eso hizo que pareciera.

Fue al traumatólogo y le dio la baja.  Además le dijo que las cervicales las tenía fatal. En mi opinión el 90·% de las personas padece de la espalda, bien sea de cervicales, dorsales o lumbares aunque el dolor aumente con posturas que habitualmente tomamos o también por duros trabajos, que los hay, y disminuya o se reduzca radicalmente cuando hacemos ejercicios adecuados. Es lo que observo a mi alrededor. 

Bien, Rafael volvió a los 15 días al médico y éste le sorprendió al decirle que si quería iniciar los papeles para una minusvalía por la espalda él estaba dispuesto. ¿Desde cuándo es el doctor el que te pide iniciar un proceso así sin que el paciente lo pida o sienta que lo necesita? Le dijo que no de momento. Él sigue pensando en su sueño de montar el taller.

En vista de que lo de Rafael se alargaba, su jefa por fin lo despidió y le preparó los papeles para cobrar el paro. De momento sigue así, sin dolor de ninguna clase y de baja. Está pensando primero en recibir la indemnización por sus años trabajados en el taller y luego cobrar el paro y tomarse dos años de descanso. Dentro de tres semanas volverá al traumatólogo.

¿El taller? tiene sus dudas. Ya hay otro taller que conoce lo bien que trabaja y le ha dicho que en negro si quiere allí tiene siempre trabajo. Y suma y sigue.

No es ni mucho menos el único caso. El otro día le eché una filípica a una de mis hijas por su falta de ética. ¡Es lo que hay y si lo puede hace está muy bien! _comentó.


La Vida nos da, lo que le damos: "Si no se pudiesen explicar las enfermedades, habría muchos que no estarían enfermos" de Santiago Rusiñol.


martes, 22 de noviembre de 2016

My "twitter" (33)



Lunes 7 de noviembre:
Dicho en peligro de extinción: "Siempre hay un roto para un descosido" significa que siempre habrá una pareja afín a ti por raro o rara que seas. O también que siempre encontrarás una solución para un problema cotidiano.

Martes 8 de noviembre:
Cuando algunas personas proclaman la desobediencia a las leyes constitucionales vigentes,  me pregunto: ¿Qué harán cuando personas contrarias a sus ideas, decidan desobedecer las leyes que ésas personas aprueben?

Miércoles 9 de noviembre:
La madre se acercó a observar el juego para niños en el móvil al que su hijo de ocho años jugaba a menudo y leyó: Chúpale el ombligo al señor que tienes al lado". Nunca le ha dejado volver a jugar, lógicamente.

Jueves 10 de noviembre:
Comenzó a guardar monedas de 100 pts en una hucha con el fin de ahorrar para sacar el carnet de conducir. Se jubiló y su carnet quedó en pesetas en la hucha.

Viernes 11 de noviembre:
Es una gitana mayor que siempre va de negro pero limpia y arreglada. Hace unos meses pasó a pedir por la casa de la señora Dora y ésta le dijo que no volviera a pedir a su casa porque ella sabía que tenía una pensión mejor que la de ella. La gitana no ha vuelto. 

Sábado 12 de noviembre:
Tenía nueve años cuando tuvo su primer periodo y se pasó el día llorando porque era muy bajita y no iba a crecer más, Lo cierto es que se cumplieron sus expectativas, es una joven bonita pero muy, muy bajita. Llorar no sirve de nada.

Domingo 13 de noviembre:
Suena el teléfono, es su ex que se enrolla hablando. Ella, como tiene dos teléfonos, marca el otro y dice: Lo siento me están llamando por el fijo. Sí, sí ya lo oigo, dice él. Así corta sin ser descortés.


Ha de haber de todo: "El vivir siempre en felicidad, y el pasar la vida sin ningún remordimiento de ánimo, es ignorar una parte de la  naturaleza" de Lucio Anneo Séneca.



jueves, 17 de noviembre de 2016

"Juanitalamachorra"




Juanitalamachorra era una alegre adolescente cuando llegó al pueblo para cuidar y vivir con una tía suya. Nadie sabía nada de su vida. Cuidó de su tía mientras vivió y le dejó su herencia al fallecer, cuando Juanitalamachorra tenía 27 años. A partir del momento en el que se quedó sola, Juanitalamachorra comenzó a llevar una vida muy ligera. Se acostaba con todos los jóvenes del pueblo y algún que otro casado pero nunca se la vio embarazada, por lo que empezaron a decir que era "machorra" (lo que llaman a las ovejas que no pueden tener crías) o sea que no podía tener hijos, así que todos la llamaban así cuando no estaban en su presencia. Sin embargo, ella decía a los más allegados que tendría una hija, pero no con los hombres del pueblo que para ella eran todos unos patanes sino con alguien que llegaría tarde o temprano. En aquel pueblo nadie usaba preservativos ellos decían "calcetín" cuando había gente menuda que escuchaba delante. Los hombres utilizaban el método de "la marcha atrás", muy inseguro, como lo demostraban la cantidad de familias numerosas que había en la aldea. Lo que la gente ignoraba es que Janitalamachorra llevaba colocado en su vagina un dispositivo anticonceptivo. Era como un dedal pero de oro. Un viajante de baratijas que llegó un día a la localidad se lo regaló por pasar con ella unos meses ya que no quería dejar "rastro" alguno por los pueblos que visitaba. Un día, al final del otoño apareció un peregrino, entre los pocos que pasaban en esos fríos días por la aldea. Al cruzarse con Janitalamachorra ésta le saludó como era costumbre: ¡Buen camino! El peregrino le dio las gracias y le preguntó por algún lugar donde pasar la noche. Juanitalamachorra le ofreció su casa contenta. Era un hombre joven, guapo, de buena planta que miraba directamente a los ojos. Además por su acento, era extranjero lo que a Janitalamachorra le pareció un aliciente más. El peregrino decidió quedarse más tiempo del que pensaba al calor de Juanitalamachorra. Al comienzo del nuevo año, el forastero siguió su camino. A los ocho meses, Juanitalamachorra dio a luz una hermosa niña a la que llamó Cecilia, por ser el día de su primer encuentro con el caminante. A Juanitalamachorra nunca le importaron las habladurías de la gente. Cuando la niña ya había cumplido seis años, una mañana a finales del otoño, se las vio partir juntas con bastante equipaje por el Camino Viejo y jamás se supo nada más de Juanitalamachorra y de su hija.


Una mujer y un hombre:  “El amor de los jóvenes no está en el corazón, sino en los ojos” de  Willian Shakespeare.



martes, 15 de noviembre de 2016

Alzheimer (3)




 En la academia las personas que asistían a la clase salían del aula. La profesora recogió sus cosas y se dirigió a otra sala situada más al fondo en busca de material.

De repente al darse la vuelta un hombre desconocido de unos 50 años apareció detrás de ella, la miró y le espetó:

 _¿Quién es usted y qué hace aquí? La docente se quedó paralizada pero acertó a decir: 

_Lo mismo me pregunto yo, quién es usted y ¿cómo ha entrado hasta aquí?

_¡Señora está usted en mi taller!

_¡Qué!, su taller, esto es una academia. 

_Pero qué dice _continuó el extraño_ esto es mi taller_ y señalando con una mano todo la pared del frente añadió_ ¿no ve usted ahí todas las herramientas bien colocadas en la pared?

 Sin poder articular palabra, la maestra con su móvil en la mano ya estaba a punto de pedir ayuda, cuando de pronto apareció un señor mayor con cara de preocupación y cogiendo del brazo al intruso del que dijo ser su hijo, le invitó a seguirle al tiempo que interrogaba a la profesora:

 ¿Qué le ha dicho? Perdone, es que tiene Alzheimer, me descuidé un momento a saludar y entró aquí.

_No se preocupe, me ha dicho que este es su taller, se ve que trabajó en eso.

_¡Qué va, en su vida nunca ha tenido un taller! Pero se me para siempre delante de las ferreterías las herramientas le encantan. 

Mientras padre e hijo salían, la educadora se quedó pensativa murmurando para sus adentros: "Deberían tener los papeles cambiados por la edad pero... esta enfermedad no entiende de años".


Una lanza en favor de las personas cuidadoras de otras: "Puedes ser solamente una persona para el mundo, pero para alguna persona tú eres el mundo" de Gabriel García Márquez.



jueves, 10 de noviembre de 2016

¡No, era no!



Abel y Noelia comenzaron su relación siendo unos adolescentes. Él tenía 21 años y Noelia 19 cuando decidieron irse a vivir juntos. Todo iba bien, se amaban, trabajaban, compraron su piso, pagaban su hipoteca... 

Pero... Había algo muy importante en lo que no estaban de acuerdo. En nuestros días sucede a menudo que uno de los miembros de la pareja, casi siempre el hombre como en este caso, no quiere tener hijos. Además Abel no quería casarse y Noelia soñaba con vestirse de blanco. 

Llevaban juntos ya diez años cuando Noelia decidió tomar la iniciativa en algo que a los dos concernía. Llamó a su hermana y juntas se presentaron en la catedral ante el deán para consultarle qué fechas tenían libres para contraer matrimonio. El deán les dio una fecha para mediados del año siguiente. 

Noelia esperó a la hora de la cena para decirle a su pareja que tenía una sorpresa para darle. Ante la atenta mirada de su compañero le dijo que habían estado ella y su hermana en la catedral y que el día 23 de junio del año próximo se casarían. Abel a punto estuvo de atragantarse. Hizo la pregunta de la que ya tenía la respuesta. Preguntó a Noelia con quién había ido a informarse de la boda y Noelia le contestó que con su hermana como ya le había dicho.

 _Pues te vas a casar con tu hermana, _gritó Abel. Tiró la servilleta sobre la mesa de malos modos, se levantó de la silla y se fue. 

Fue la última vez que hablaron a solas. Al día siguiente Abel desde la casa de su madre le mandó los papeles de la "separación" a Noelia,  pues aunque no estaban casados había cosas de las que tenían que hablar a través de sus abogados. 

Vendieron el piso, repartieron el dinero y quedaron como "amigos". Han pasado siete años, Noelia tiene nueva pareja pero sigue guardando un rincón en su corazón para Abel y éste sin pareja estable, recuerda constantemente a Noelia.


El tiempo y la vida siguen: "Lo prudente es suponer que nadie tiene completamente la razón, ni nadie deja de tenerla por completo" de Herbert Spencer.