martes, 22 de enero de 2013

Viajando por Levante






Medio centenar de jubilados han hecho un viaje con el INSERSO a Levante. 

El hotel deja mucho que desear , de la comida... mejor no hablar , la materia prima parece buena y variada pero el cocinero... es pésimo. Todos los platos saben a lo mismo, o sea, "a nada". A pesar de todo hay situaciones que despiertan sonrisas. 

Es la hora de la comida. En el comedor las mesas son pequeñas para poder utilizarlas por parejas individuales.

 El señor y la señora López eligen una mesa. La señora López, se queda en la mesa elegida mientras su marido va a buscar sus viandas. Al lado de la mesa de los señores López, hay una señora rubia que igual que la señora López espera a su marido sentada a su mesa. 

El señor López viene con su plato lleno de comida y se sienta en la mesa de la señora rubia. Se pone a colocar su servilleta. La señora rubia le mira asombrada mientras piensa dónde se va a sentar su marido cuando regrese a la mesa.

La señora López, que también es rubia, muerta de risa hace señas a su marido para que se dé cuenta del error, pero éste no la mira.

 El marido de la señora rubia, llega con su plato repleto de comida y se queda mirando para el intruso que ocupa su lugar en la mesa frente a su mujer. Cuando al fin el señor López levanta la vista de su plato y se da cuenta del error, se levanta con la boca llena avergonzado pidiendo disculpas. 

En la mesa de al lado le espera riendo su señora que al ver la metedura de pata, digo de cuerpo, de su marido dice dirigiéndose al otro hombre:

 _ No crea, no se ha confundido es que me quería cambiar por otra rubia mejor. Al final los dos matrimonios se saludan riendo.

El señor López cuando lo cuenta su mujer comenta: ¡Menuda vergüenza pasé allí sentado delante de una desconocida comiendo y su marido mirándome! 



Ya lo dijo Baltasar Gracián: "Lo bueno, si breve, dos veces bueno. Y  aún lo malo, si poco, no tan malo".



martes, 15 de enero de 2013

El "Yo soy"




"Yo soy"
  He decidido que este nuevo año voy a quitar el "Yo soy" de mis escritos pero no sin antes satisfacer la curiosidad de algunos de mis seguidores del porqué de este encabezamiento que, aunque suena un tanto presuntuoso su sentido para mí es mucho más profundo: 

Ocurrió hace años, en Toro ( Zamora). Allí, cayó en mis manos un libro, "Yo soy". Curiosamente el autor del contenido del libro jamás escribió una sola línea. Fueron otros los que pusieron por escrito sus palabras.

 Él, Nisargadatta Maharaj, con su sencillez y simplicidad, dejó en mí una huella que jamás se borrará. Selecciono algunas de sus respuestas a las consultas de sus visitantes: 

Maharaj:   La Sabiduría está al otro lado del conocimiento. El conocimiento se puede transmitir, se comparte, se discute, se investiga... La Sabiduría es personal, brota de lo más profundo de uno, es supraconsciente e inexpresable. El conocimiento está en la mente. La Sabiduría está en la  No mente. Tú te encadenas y tú te desencadenas. Sumergíos en el “Yo soy” profundamente y encontraréis.

 Visitante: ¿Entonces, qué es lo que yo soy? 

El Maestro contesta: Tú no eres lo que crees que eres. Busca lo que eres. Para ello te basta con saber lo que no eres. No eres nada que se pueda imaginar: Sin embargo  sin  ti no puede haber percepción ni imaginación. Igual que a ti te crece el pelo yo tampoco tengo que preocuparme de mis palabras o actos, suceden simplemente, y no me afectan porque, en mí Mundo NO  HAY  NADA  QUE   VAYA  MAL. 

Visitante: ¿Cómo puede decir que todo está bien? Piense en las guerras, explotación, luchas...

 El Maestro:  Todos estos sufrimientos son creaciones humanas y está en manos humanas ponerle fin. ¿Existe el mundo sin ti? Sabes todo sobre el mundo, pero no conoces nada de ti. Tú  eres tu propia herramienta de trabajo, no tienes más. ¿Por qué no empiezas por cuidarla antes de ponerte a trabajar? Mi gurú me enseñó a dudar de todo. Me decía: ”Niega la existencia de todo, excepto la tuya”. No puedes cambiar el curso de los acontecimientos; pero sí puedes cambiar  tu actitud ante ellos, y lo que verdaderamente importa es la actitud, no  los   acontecimientos. Son muchos los que confunden el amanecer con el mediodía, Una experiencia pasajera con la realización total. El fruto interior debe madurar. Cuando pasas por la experiencia de conocer, jamás se vuelve a ser la misma persona, la mente puede romper su paz pero retornará a ella siempre que se siga sometiendo al esfuerzo. Hasta que llega el día en que todos los lazos se rompen, todas las ilusiones y apegos se acaban y la vida deviene supremamente concentrada en el presente. Ser, y saber que uno es, es lo más importante. 


Por esta razón, a mi sombra, le gusta el "Yo soy", que por suerte está al alcance de cualquier ser humano con estudios o sin ellos, de cualquier religión que se profese, en cualquier país que se viva...


Estos versos del poeta y dramaturgo español, D. José María Pemán creo que también  resumen el "Yo soy":

                     "No quisiera saber más ciencia 

                      que esta ciencia del correr, 

                      sin afanes de saber 

                      ni inquietudes de llegar.  

                     ¿Qué más destino que "estar"?  

                     ¿Qué más oficio que "ser"? 




miércoles, 2 de enero de 2013

"Esperando a los Magos"





Esperando a los Reyes Magos para entrar de lleno en el Nuevo Año. 

En nuestro pueblo hay una costumbre muy curiosa que no sé si se dará en más pueblos de la provincia, pero que en mi recuerdos de niña dejó un grato sabor. Incluso de mayores la hemos practicado, disfrutando de ella,  los cinco hermanos y los 17 nietos que dimos a mis padres entre todos. 

Aún en algunas familias se practica esta costumbre, aunque cada vez menos.

La noche anterior a la llegada de los Magos, la mayor parte de la familia que luego participaba en la Colación de Reyes, a excepción de la abuela y algún ayudante, que quedaba preparando la cena; hombres, mujeres y niños de la familia bien abrigados salíamos hacia el monte para hacer una gran hoguera que había de iluminar el camino a los Reyes. La frase que se dice a los niños siempre es la misma: 

¡Ala, vamos a esperar a los Reyes! 

Nos poníamos en camino encantados. En un cesto,  pan de hogaza, chorizos tiernos de la reciente matanza y algo de vino. Uno de los hombres llevaba un "feje" de leña menuda de encina seca, para prender la hoguera. Por el camino hacia el monte cogíamos vides abandonadas y amontonadas al lado de las viñas de cuando la poda. Al llegar a lo alto del monte, los mayores prendían la hoguera y miraban en la distancia las demás hogueras diseminadas por el monte, de otras familias, que parecían estrellas iluminando la noche. 

A los pequeños señalando una hoguera lejana nos decían: ¡Por allí, por allí vienen los Reyes!, mirábamos asombrados buscando entre las sombras. 

Comíamos el pan con el chorizo churruscado en la hoguera. Mirábamos alucinados las llamas mientras cantábamos villancicos y regresábamos todos contentos a la casa. En los últimos años que seguimos la tradición, uno de mis hermanos, llevaba petardos que hacían las delicias de los más pequeños. 

Es una curiosa costumbre que como muchas otras con el tiempo y la despoblación de los pueblos prácticamente se ha perdido. Hoy he disfrutado recordándola. 



Ya lo dijo Sigmund Freud: "El niño es el padre del hombre".




miércoles, 19 de diciembre de 2012

¡Fin del Mundo!




¡Yo soy!



¿Cómo nos vamos a creer que el mundo acabe el próximo viernes, después de oírlo tantas veces a través de los años?

Una de las veces que más me impresionó oír que se iba a acabar el mundo fue en el año 1.960, era mi último año en la escuela del pueblo.

En el aula, como en todas las escuelas, en la pared del frente sobre el gran encerado pintado, había a un lado un cuadro de la Virgen, al otro un cuadro de Franco y en el medio de ambos el crucifijo. Mis compañeras decían que una señal segura del fin del mundo, era mirar fijamente sin pestañear durante unos segundos al cuadro de la Inmaculada. Luego debías  desviar la vista hacía una pared en blanco. Si veías el contorno luminoso del cuadro unos segundos plasmado en ella como un reflejo de luz... ERA  LA  SEÑAL  DE   QUE  SE  IBA  A  ACABAR  EL  MUNDO. Hice varias veces el experimento y funcionó. El mundo se podía acabar en 1.960.

  Lo curioso fue que se me ocurrió mirar fijamente para el cuadro de Franco   y... ¡Oh sorpresa!  Ocurrió lo mismo, lo veía reflejado. Incluso practiqué con el crucifijo e igualmente se reflejaba al desviar la mirada. 

Mi adolescencia inquieta pensaba que si no se cumplía sólo por mirar para la Virgen, era un efecto óptico no una señal. Nunca me atreví a comentarlo en voz alta por temor a meter la pata. También porque la mayoría de las niñas estaban convencidas de lo importante que era la señal y pensaba que no me creerían.

Es seguro que para muchas personas el mundo se acabará el día 21 de diciembre.


Lo verdaderamente cierto es que para bien o para mal, el Mundo está cambiando y sus habitantes con él: " Cambiar de horizonte, cambiar de método de vida y de atmósfera, es provechosos a la salud y a la inteligencia" de Gustavo Adolfo Bécquer.




jueves, 13 de diciembre de 2012

¿Cachete o tortazo?



      
¡Yo soy!



En una juguetería del  León Plaza dos mujeres conversan:

  _¡Menudo disgusto tengo!

  _Me di cuenta en cuanto te vi. ¿Qué te ha pasado?

 _Han venido las madres de mis alumn@s a pedirme explicaciones para apoyar a la madre de Raquel, por un cachete que le di a su niña.

 _¡Mujer, cómo se te ocurre! ¡Menudos tiempos corren!

_ Pero si es la mejor alumna que tengo, callada, seria, trabajadora... Si fue un cachete de nada para llamarle la atención según pasé porque la noté distraída. ¡En veinte años dando clase, es la primera vez que me ocurre algo parecido! Fíjate cómo estaré que aún no he dicho nada en casa.
Las  madres que están en el Consejo que se creen que llevan ellas el colegio, reunieron a las demás y  dijeron que tenían que hablar con la tutora, que soy yo, para apoyar a la madre de Raquel.
Según me comentaron están encantadas de como llevo las clases. Me dijeron que la profesora del año pasado les gritaba mucho y que ya no estaban dispuestas a pasar por alto ni un grito más y por supuesto "tortazos".
¡Tú fíjate, tortazos! Es verdad que es una niña muy sentida pero...nunca pensé que iba a sentirse tan ofendida.

_Bueno alégrate si no te denunciaron. Hoy es lo primero que se le ocurre a la mayoría.


Seguí mirando juguetes: "Si tuviéramos suficiente voluntad, casi siempre tendríamos medios suficientes" de La Rochefoucauld.



martes, 11 de diciembre de 2012

¡Lesbiana contrariada!




 ¡Yo soy!



Paseaba a su perro frente al Auditorio y nos paramos a saludarle. Ya nos despedíamos con la frase típica sobre el tiempo: 

_¡Abríguese! Que con estas heladas... Donde mejor se está es en la cama juntitos y calentitos.
El lo dijo sin cortarse un pelo: 

_Tengo 75 años. Vivo desde hace veinte, con una mujer separada con una hija y desde hace más de diez años, mi mujer no me deja que me acerque a ella. Dormimos en habitaciones separadas y si alguna  vez intento hacerle una carantoña, se aparta como si le diera asco. Creo que mi mujer es una "lesbiana contrariada" -lo dijo así como si dijera es una zurda contrariada_ Le escuchamos mudas y continuó: 

 ¿Por qué digo esto?, porque no hace mucho que su hija se casó con otra chica y ese día vi brillar en los ojos de su madre una luz diferente, como si pensara: ¡Qué bien hiciste! tenía una alegría especial en la mirada. 

Le preguntamos que por qué seguía con ella y él anciano respondió: 

Hago una vida normal. Ella me permite que salga con mujeres y una o dos veces al mes, voy de putas. Podéis creerlo o no _continuó el mayor_  pero sólo voy con mujeres de ésas para hablar y desahogarme no pido más. 

Con razón se dice que las "mujeres perdidas son las más buscadas". Las dos "mujeres de buena vida"que allí estábamos, con una sonrisa supimos que le habíamos servido de desahogo en su charla. Le ahorramos el estipendio de el mes.


Mi sombra sonríe al recordarlo: "No hay más que tres acontecimientos importantes en la vida: nacer, vivir y morir. No sentimos lo primero, sufrimos al morir y nos olvidamos de vivir" Jean de la Bruyère.



martes, 4 de diciembre de 2012

¡Desahuciados!




¡Yo soy!



Diálogo entre la mula y el buey del Nacimiento: 


Buey: ¡Ya ves después de más de dos mil años nos desahucian! ¡Manda huevos!

Mula: ¡No hay derecho, no respetan nada!

B: No dicen que es el Señor de todo. Está visto que los más ricos son los peores. 

M: ¡Pero si sólo es un niño! Ya te decía yo que este parto nos iba a traer cola. ¡Nunca lo vi natural!

B: Natural es, porque el niño no es hijo de su padre, así que es un hijo natural.

M: Entonces ese viejo de las barbas no es el padre?

B: ¡Qué va, dicen que su padre es una paloma!

M: ¡Una paloma", lo que se inventan los humanos para tener hijos. ¡Qué no inventaría yo para poder tener  descendencia!. Y...ya ves, todo por ser hija de un caballo y una burra.

B: Desde luego tu madre, muy burra tenía que ser para dejarse convencer por un caballo.

M: Pues ya me dirás tú dejarse convencer por una paloma.

B: Bueno da igual. Vamos al grano. Tenemos que hacer algo, después de tantos años, tendremos algún derecho, ¡vamos digo yo!

M: Dicen que los pastores vendrán para evitar el desahucio.

B: Los pastores,  ¿tú te crees que van a conseguir algo?, yo no. Como se empeñe el Papa, nos ponen de patitas en la calle, con derechos o sin ellos. 
¿Tú te has fijado en los pastores que vienen todos los años? Son igual de pobres que nosotros, sólo hablan de que si les han ocupado las cañadas reales, que si no tienen pastos, que si el lobo les mata las ovejas... 
¡Los pastores siempre han estado en crisis! Los engañarán como a niños con castañas, les dirán que nos dejan estar en nuestro establo dos años más como mucho y luego... ¡A la puta calle!

M: No digas tacos que estamos en Navidad.

B: La verdad es que a mí el bebé me da pena, ¡no ves cómo nos mira!

M: Le gustamos, de eso no hay duda. ¡Tengo una idea! ¿Por qué no le escribimos a los Magos, esos que vienen todos los años, los que cumplen los deseos de los niños, ¿por qué no van a cumplir los de los animales?

B: ¡Me gusta tu idea! Debemos hacerlo pronto, no sea que se le ocurra al viejecito de Roma prohibirles también a ellos entrar en el portal. 

M: Sí, sí, le daremos la carta a los pastores para que la lleven al buzón. Nosotros no podemos salir, no sea que no nos vuelvan a dejar entrar.

B: Lo malo es que este año, el señor de blanco, ha dicho que vienen de Occidente no de Oriente como siempre. A lo mejor se pierden, ya están muy mayores para andar cambiando de ruta.

M: ¿Y él cómo sabe que vienen de Occidente? ¿Se escribe con ellos? Bueno, seguro que sí, porque me he enterado que ya le han traído un buen regalo, nada menos que un nuevo "papamóvil".

B: ¡Anda, no seas ingenua! ¿Tú crees como los niños que son los Reyes Magos los que traen los regalos? El "papamóvil" se los han regalado los alemanes, que son los más ricos de Europa, según  he oído. ¡Nada menos que un Mercedes-Benz Classe que debe valer un pastón! Y... bueno... es que los ricos se hacen regalos muy costosos entre ellos.

M: Y el Papa ¿qué les regala a los alemanes?

B: Pues se calla ante las injusticias que cometen con Europa, les hacen publicidad...  No sé, hay muchas cosas que los animales no comprenderemos nunca de los humanos.

M: ¿Tú crees que se perderán lo Magos? Pues entonces nuestro problema quedará sin solución.

B: Bueno por intentarlo, lo intentamos, no tenemos nada, nada que perder y a lo mejor...


Miro mi Nacimiento con su mula y su buey: "Pensar lo que es verdad, sentir lo que es bello, desear lo que es bueno: en todo esto reconoce el espíritu el fin de la verdad razonable"  del poeta alemán Graf von Platen.