Rafael es un "joven" con 40 tacos, que lleva trabajando en un taller de automóviles muchos años. Según él, es un trabajo duro pero le gusta, hace muchas horas, con un sueldo de mierda y además no soporta a la jefa.
En su mente está montar un taller por su cuenta. Pero, quiere que lo despidan y le den la indemnización y los papeles del paro. Como su jefa no está por la labor, ideó un plan. Se fue a trabajar y a media mañana empezó a hacer esparavanes encogiéndose y abrazando su hombro derecho con su mano izquierda como si le doliera mucho. Se había lesionado un hombro, eso hizo que pareciera.
Fue al traumatólogo y le dio la baja. Además le dijo que las cervicales las tenía fatal. En mi opinión el 90·% de las personas padece de la espalda, bien sea de cervicales, dorsales o lumbares aunque el dolor aumente con posturas que habitualmente tomamos o también por duros trabajos, que los hay, y disminuya o se reduzca radicalmente cuando hacemos ejercicios adecuados. Es lo que observo a mi alrededor.
Bien, Rafael volvió a los 15 días al médico y éste le sorprendió al decirle que si quería iniciar los papeles para una minusvalía por la espalda él estaba dispuesto. ¿Desde cuándo es el doctor el que te pide iniciar un proceso así sin que el paciente lo pida o sienta que lo necesita? Le dijo que no de momento. Él sigue pensando en su sueño de montar el taller.
En vista de que lo de Rafael se alargaba, su jefa por fin lo despidió y le preparó los papeles para cobrar el paro. De momento sigue así, sin dolor de ninguna clase y de baja. Está pensando primero en recibir la indemnización por sus años trabajados en el taller y luego cobrar el paro y tomarse dos años de descanso. Dentro de tres semanas volverá al traumatólogo.
¿El taller? tiene sus dudas. Ya hay otro taller que conoce lo bien que trabaja y le ha dicho que en negro si quiere allí tiene siempre trabajo. Y suma y sigue.
No es ni mucho menos el único caso. El otro día le eché una filípica a una de mis hijas por su falta de ética. ¡Es lo que hay y si lo puede hace está muy bien! _comentó.
La Vida nos da, lo que le damos: "Si no se pudiesen explicar las enfermedades, habría muchos que no estarían enfermos" de Santiago Rusiñol.







