El pasado día 18 de enero falleció a los 112 años, el leonés Saturnino de la Fuente García, considerado el hombre más longevo del mundo. Saturnino nació en León el 11 de febrero de 1909, por lo que la próxima semana habría cumplido 113 años.
Se ganó la vida como zapatero. Entró en la wikipedia como «el supercentenario español reconocido como el hombre más anciano del mundo». El pasado mes de septiembre recibió el título Guinness World Record que lo acreditaba como el varón más longevo del mundo.
En abril de 2018 murió la mujer más anciana del mundo a los 117 años, la japonesa Nabi Tajima.
Estos ejemplos de longevidad, nos hablan de que cada vez son más las personas que superan los cien años de vida. Hace unos años los ayuntamientos hacían homenajes a las primeras personas que llegaban a esa edad, actualmente todos los días en los periódicos hay alguna esquela referida a una persona fallecida de más de cien años.
Mi sombra se plantea: De seguir así las personas con una media de 40 años cotizados y otros 40 recibiendo una pensión no habrá Estado con Sanidad gratuita que resista esta tendencia. Cualquier medida que se tome para remediar la situación, será impopular y quitará votos al partido que sea capaz de implantarla para corregirlo. ¿Quién le pone el cascabel al gato con este panorama? Lo cierto es que ya es algo imprescindible si queremos seguir disfrutando de una Sanidad gratuita.
Ya sé que subir la edad de jubilación no es una medida que guste a los trabajadores pero alguna habrá que tomar. Mi sombra sería partidaria de que todos los jubilad@s mensualmente abonáramos una tasa proporcional a la pensión que recibimos, para poder seguir disfrutando sobre todo de una Sanidad gratuita ya que somos, en general, el grupo que más utiliza o utilizará sus servicios.
No hace mucho me encontré con una conocida que había ido a pasar unos días con los suyos a Santo Domingo. Le pregunté por el Covid, allí y las medidas. Me contestó: ¡Ay, mamita! Las medidas son parecidas pero allí si enfermas no puedes ir al médico porque toda consulta cuesta mucho dinero, sólo en casos muy, muy graves te atreves a consultar. Ustedes aquí le duele un brazo y enseguida van al médico, allí eso es imposible para la mayoría.
Me quedé pensando en sus palabras. Tenemos que empezar a valorar más lo que tenemos y a buscar soluciones con vistas a un futuro. Es hora de tomar decisiones por muy negativas que nos parezcan. ¿Por qué no hacer también campañas de sensibilización con este tema tan importante?
La cooperación de las clases altas también debería ser una opción: "Los ricos no pueden comprar el privilegio de morir viejos" de Eurípides de Salamina.

