jueves, 9 de enero de 2020

REBAJAS


Sí, si  rebajas. yo las escribiría con "V" para rebajarlas más.  Cada vez que veo esas avalanchas de personas entrando en los centros comerciales en esta época, recuerdo que en alguna parte leí una crónica en la que se cuenta que cierta vez Sócrates fue al mercado y comentó: ¡Cuántas cosas hay aquí que no necesito comprar! Pues lo mismo piensa mi mente de sombra.

No voy a las rebajas las veo a través de la pantalla y me repito la frase de Sócrates. Lo que más me llama la atención son los comentarios que luego me hacen algunas personas:

 _Tú no veas tuve que estar dos horas en la cola para pagar. ¡Qué!

_Fui a descambiar un pijama de regalo y ya no había ninguno de mi gusto pero lo cambié por otro. ¡Qué aguantas colas por un pijama que no te gusta!

_Mereció la pena, tengo otro chandal parecido pero estaba a la mitad de precio y es de marca. ¡La verdad es que yo nunca voy en chandal, pero...! Me lo dices o me lo cuentas.

 _Era una talla menos de la que necesito pero me encantó. Lo compré porque estoy dispuesto a hacer una dieta para adelgazar. Primero la dieta, ¿no?

Y así muchas mujeres  y cada vez más hombres. Debo ser un caso raro. En León los domingos está el "Rastro" situado a lo largo del paseo de Papalaguinda, a la vera del Bernesga. Tiene más de medio km de largo hasta la Plaza de Toros y se llena de puestos a ambos lados del paseo. Muy fácil de visitar, comienzas por los puestos de la derecha y regresas por los puestos de la izquierda.

Un domingo de Junio, fui al "Rastro"con intención de comprarme un reloj. Tenía uno bueno y me falló, lo llevé con la garantía y la pieza no entraba en ella así que prácticamente lo volví a pagar. Me dije que iba a por uno al Rastro.

Comencé por la derecha y después de unos metros vi a una conocida regateando, a mí no se me da y sé que allí hay que hacerlo. Seguí, paré en un puesto de bisutería, cogí un reloj chulísimo pregunté el precio. Diez euros. Lo compré, lo puse en la muñeca y seguí.

Al regreso por la izquierda otro puesto con dos vendedores y un reloj exactamente como el que acababa de comprar. Escondí mi muñeca y pregunté: ¿Cuánto vale? CUATRO EUROS. ¡No me lo podía creer!

Al regreso miré al vendedor que me había tomado el pelo y dije para mí: "Una y no más Santo Tomás".He de decir algo a su favor. Lo llevo desde entonces y aún da la hora. Procuro no meterlo en  el agua je, je. 


Comenzaremos el año con buen humor a pesar de todo:"El pesimista se queja del viento; el optimista espera que cambie; el realista ajusta las velas" William George Ward.



33 comentarios:

  1. Con eso de la economía global, el comercio también lo es, ya hay rebajas los 365 días de año.

    Saludos

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    1. La verdad es que sí, Emilio, todo son reclamos para decir lo mismo. Un saludo.

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  2. No soy de rebajas ni de mercadillos tampoco. Cuando necesito algo me lo compro y punto.Una vez fuí a descambiar unos pantalones al principio de las rebajas y no vuelvo más. Un abrazo.

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    1. Te acompaño el sentimiento Rita, porque a mí me ocurre lo mismo. Un beso.

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  3. Jajaja, Mara, escribimos sobre lo mismo esta vez.
    Yo soy mucho de tiendas y mercadillos. Pero porque me gusta ver cosas o pasar la tarde en unos grandes almacenes, pero sin abusar...
    Respecto a las rebajas, es otro cantar. Me agobia bastante la gente durante esos días concretos. Prefiero acudir cualquier otro día. Generalmente apenas compro, como no sea necesario.
    ¡Feliz Año y un fuerte abrazo!

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    1. Ya lo he visto Maripaz, tú has acudido de observadora. A mi también me encanta observar a la gente cuando se concentra. Besos.

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  4. Supongo que son mas o menos casos reales, ninguno es el mío. Y si que voy a las rebajas doy una vuelta es el momento de comprar prendas de calidad a mejor precio, voy a las tiendas que no estan masificadas, no a los centros comerciales. Un abrazo

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    1. Haces bien Ester, pienso que los centros comerciales sacan en rebajas lo que no venden a lo largo del año, porque a mí la mayoría de prendas me parecen horrorosas. Un beso.

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  5. nunca hay rebajas por acá pero me encanta a ir a ver las ferias, eso lugares donde se puede encontrar de todo y claro, la mayoría innecesarias. Mi mujer encantada ja.. Saludos

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    1. Las ferias son otra cosa JLO, puedes comprar muchos alimentos ecológicos y muchas veces cosas innecesarias o artilugios que allí funcionan muy bien y en casa nada de nada je,je. Un saludo.

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  6. Con tantas campañas a lo largo del año, más trato de cliente fiel, las rebajas van perdiendo fuelle.
    Bien por tu reloj. ;)
    Un abrazo.

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    1. Toda la razón Alfred, creo que ya no hay aquellas avalanchas de antaño porque hay demasiadas todo el año.
      Mi reloj sigue funcionando je, je. Abrazote.

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  7. Es más común de lo que parece, Mara, eso de comprobar muy pronto que pagamos de más.Rara vez es al revés.

    Saludo austral.

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    1. Muy rara vez Esteban, pero bueno para mucha gente es una excusa para salir. Un abrazo boreal.

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  8. Ya hace mucho delé las rebajas atrás, pero entiendo que promociona el comercio, sólo hay que estar ojo avizor, no todo son verdaderas gangas ¡Ni mucho menos!

    Demasiado consumismo, es lo que hay...

    Un beso.

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    1. Ya lo creo Mari Carmen. Las gangas no existen pueden bajar algo pero...¿Será de la misma calidad? lo dudo. Eso sí un consumismo feroz.
      Besos.

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  9. Buen día Mara.

    El texto de Sócrates lo leíste en un texto mío publicado hace tiempo.

    Sobre rebajas y demás qué decir... Cada quien con sus gustos y necesidades. O necedades según se mire.

    Conozco el mercadillo de Papalaguinda. Muy amplio, variado, colorido y entretenido. Para pasar un buen rato cualquier día soleado.

    El de La Bañeza es muy similar.

    Abrazos.

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    1. No lo sé Ernesto, quizás lo leí en tu blog, es buenísimo. Yo dudo de las necesidades hoy todo dura muchísimo.
      Tú lo has dicho Papalaguinda para cualquier día soleado, estos días estamos a menos cero grados. A La Bañeza le falta espacio.
      Un abrazo.

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  10. Jajajaja, me identifico con lo que dices. Yo no soy de almacenes, ni de rebajas, ni de filas para cambiar artículos que no me sirvan. Ni me gusta que me hagan regalos. No los acepto.
    Un abrazo.

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    1. Pues yo Sara, voy guardando en un cajón todos esos regalos que no sirven para nada y he pensado en regalarlos je, je. Un beso.

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  11. Jajaja vaya con el reloj y el regateo, a mi lo cierto es que no me va nada eso de regatear ni tampoco lo de las rebajas porque no acostumbro a encontrar nada que me convenza, pero hay gustos para todo.
    Besos

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    1. Conxita, se me quedó una cara de tonta de impresión. Siempre se me olvida regatear. Un beso.

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  12. Por eso lo mejor es regalar cosas que no puedan cambiarse...

    Saludos,

    J.

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    1. Sí, José, pero esas cosas la mayoría no sirven para nada útil porque suelen ser de adorno. Yo por Navidad regalo décimos de lotería. Algún día tocará pienso yo, je, je. Un saludo.

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  13. Madrid es una ciudad que parece que está en rebajas permanentes, en cualquier tiempo vemos locales con el cartel de rebajas. Hace mucho tiempo que no voy a los grandes almacenes, pero creo que ya no hay esas colas que se formaban hace años.
    Un abrazo.

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  14. Estoy contigo Helio, ya no hay esas aglomeraciones porque se reparten en las rebajas que llaman descuentos a lo largo del año. Saludos.

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  15. Bien contado, Mara, para mi es un mundo difícil debido a mi mermada movilidad, pero lo has expuesto hasta el fondo de lo que es.
    Un abrazo

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    1. La verdad Enrique es que no sé comprar ni en rebajas ni en mercadillos.
      Abrazos.

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  16. En diciembre compré un bonito pantalón en ochenta mil pesos, y en este enero con ochenta mil compré un bluyín y un dril de la misma calidad, en el mimo lugar, que cerraba. Vainas del mercado que se desploma. Un abrazo. carlos

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  17. Buena compra Carlos. Claro que si cerraba es normal. A mí me da mucha pena ver que las pequeñas tiendas en nuestro país desaparecen pero así es la vida.
    Abrazos.

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  18. Te dejo el primer comentario del año.
    Intentaremos ajustar las velas.
    Feliz velada.

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  19. Tampoco me gusta comprar, me desespera.

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    1. Creo que vamos siendo cada vez más los que vamos dejando el consumismo. Saludos.

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