martes, 13 de marzo de 2012

¡Desmemoriado!




¡Yo soy!


Cuando Aznar era Presidente, visitó la residencia de "Los Mensajeros de la Paz" en La Bañeza. 

A todos los residentes los llevaron para la plaza del recinto. Una zona cubierta con cristaleras, para que desde allí vieran el espectáculo de los helicópteros al bajar en el jardín de la Residencia y al Presidente con todo su séquito de guardaespaldas. 

Previamente, como es pertinente, se informó a los ancianos de la visita del Presidente para que esmeraran su comportamiento hacia él. A toda la plantilla de cuidadores se les obligó a venir a trabajar tocara o no hacerlo, algo comprensible al tratarse de una visita extraordinaria. Los mayores estaban asombrados de la cantidad de enfermeras y cuidadoras que había a su alrededor. 

Ya una vez dentro de las instalaciones. El Presidente saludando, hizo el paseíllo con su media sonrisa  giocondina, por la zona donde estaban los viejos. 

Uno de los abuelos se levantó de su silla exclamando mientras se dirigía hacia él:

_ ¡Pero si es Aznar! 

A pesar de todo, él aún no se había enterado de quién era la importante visita. Un cordón de guardaespaldas le impidió acercarse al Presidente quien tampoco hizo gesto gesto alguno para pedir que se acercara el anciano. El gobernante siguió su camino, mientras el  octogenario le gritaba:

_¡Yo le voté, Señor Aznar, yo le voté! 

¡Ah, pero la campaña ya había finalizado! Los apretones de manos a viejos y jóvenes estaban de más.

¿Quén sabe? Podría ser que al viejecito desmemoriado se le ocurriera atentar contra el Presidente. Me pregunto: ¿Habrá terroristas disfrazados de ancianos en las Residencias de la Tercera Edad? 


Mi sombra tiene sus dudas, pero...: "Soy viejo y no sirvo para nada, pero como dicen los comerciantes de paño cuando llegan al fin de la pieza "éste es el último pedazo, tomadle por el precio que queráis" palabras de Benjamín Franklin.




2 comentarios:

  1. Los políticos sólo la tienen en época de elecciones. Un abrazo.

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