jueves, 29 de noviembre de 2018

"Haberlos, haylos"


Imagen obtenida de Google

 Sí, si, como las meigas, los milagros haberlos haylos y para que así conste doy fe. Ocurrió cuando mi sombra tenía cinco años y me la contaron mucho tiempo después. El protagonista dice que debió de ocurrir a principios de la Primavera porque desde la ventana del sanatorio veía desfilar las procesiones de Semana Santa.

Un niño, Andrés, de 11 años jugaba en el monte escarbando en la tierra con un palo.  En el mismo lugar, muy cerca del niño, su tía y su padre que también se llamaba Andrés trabajaban sacando "tuérganos", así llaman en mi pueblo a las raíces de las urces que se extraen de la tierra con un azadón (herramienta por un lado plana para cavar y por el otro afilada para cortar) cavando alrededor de la raíz a veces a bastante profundidad.

El niño tiraba de una raíz cuando de repente perdió el equilibrio y cayó por el "terraplén". ¿Y dónde fue a parar su cabeza? Bajo el azadón de su padre que le abrió una profunda brecha en ella.

Llevaron el niño a casa le envolvieron la cabeza en trapos de girones de sábanas y lo acostaron. Toda la familia pensaba que al amanecer un nuevo día las campanas anunciarían su muerte tocando a "din dan".

Al día siguiente el niño seguía vivo. Fueron en busca del médico ya que no había teléfono y vivía en otra localidad. El médico dispuso que había que llevarlo a Astorga el lugar más cercano con hospital.

 Fueron a buscar a Jacintín, el taxista, que vivía en Veguellina y él trasladó al niño al sanatorio de D. José en Astorga. Entretanto apareció la guardia civil para interrogar al padre, a vecinos y familiares para descartar si el accidente había sido accidental o bien había sido intencionado. Todo el mundo apoyó a la familia.

El ingreso del niño en el sanatorio duró más de un mes. El doctor D. José operó al pequeño y la hendidura se fue cerrando. El niño se recuperaba bien, solamente había un problema: que de vez en cuando le daban ataques epilépticos. Por esa razón Don José recomendó al padre que lo llevara a Madrid para hacerle una exploración más exhaustiva.

Andrés viajó con su hijo a Madrid y en el hospital le dijeron que había que volver a operar. El padre, llamó por teléfono a Don José para que le diera su opinión.

 _¡De ninguna manera dejes que le abran la cabeza al niño de nuevo!

Andrés padre al oír las palabras del doctor sin decir nada a nadie, cogió a su hijo y disimuladamente  salió con él por la puerta del hospital y regresó con él al pueblo. Nunca más le volvieron a dar ataques. ¿Quién iba a decirme a mí que iba a casarme con aquel niño? 

Pues así fue,  un 21 de Agosto me casé con Andrés hijo. Después de 48 años casados, seguimos juntos pensando en celebrar en el 2020 nuestras Bodas de Oro sin haber tenido nunca consecuencia negativa alguna, del gravísimo accidente. ¡Ah!, que no se me olvide que mañana es San Andrés: "Dichoso mes que empieza con los Santos y acaba con San Andrés".


La Vida ha sido generosa con aquel niño: "Siempre hay un momento en la infancia en el que se abre una puerta y deja entrar al" de Graham Greene.




22 comentarios:

  1. Increible historia. Felicidades por todos estos años y que dure.
    Besos.

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    1. Gracias Alfred, quién me lo iba a decir a mí, pero así es la vida. Un abrazo.

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  2. Aquellos médicos de pueblo y su sabiduría. Felicidades que el milagro dure muchos años y la felicidad se acomode en tu vida.

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    1. Ester, médicos sin coche y por carreteras sin asfaltar, pero cuando la vida dice que sigue, sigue. Gracias. Besos.

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  3. ¡Con la ligereza que algunos "Doc" deciden operar!
    Menos mal que la historia tuvo un excelente final y para ti, Mara, muy feliz.

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    1. Pues sí, ahora por menos de nada a operar, aquí por ejemplo hacen algunas operaciones y luego no figuran en los papeles para que las estadísticas no canten. Un abrazo.

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  4. Que historia tan maravillosa y con buen final. Un gusto leerte...saludos

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    1. Muchas gracias Sandra, a veces la vida resurge cuando parece que todo ha acabado. Un beso.

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  5. Hola mara. Prometí devolverle la visita y me alegro de que haya sido con una historia tan hermosa y tan llena de recompensas felices.
    Enhorabuena y, por adelantado... muy adelantado, Feliz Aniversario.

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    1. Mil gracias Maile, por tus palabras y por las felicidades adelantadas, espero que lleguemos bien para poder celebrarlas. Saludos.

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  6. ¡Ay, que historia tan entrañable y con un final feliz!
    Muchas Felicidades por adelantado a las Bodas de Oro y todos esos años junto a Andrés.

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    1. Muchas gracias Maripaz, es parte de mi vida y aunque se dice que en Internet no pongamos cosas personales a mi me sale así. Un besito.

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  7. Mira que son molestos los niños, crear tantos problemas por no saber estarse quieto...

    Saludos,

    J.

    Pd: Por las dudas, es una ironía.

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    1. Je, je, Jose A. pues espera que lleguen estas fiestas y se junten aquí mis seis niet@s. Lo mío también es ironía pero si le preguntas a mi marido seguro que te dice que molestan y mucho. Saludos.

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  8. Una bonita historia. A veces pienso que cuando nacemos tenemos el destino marcado, también creo que en la vida nada es casual.
    Un abrazo.

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    1. Puede que tengas razón Helio, la verdad que en aquellos años sin medios de transporte personales se hacía todo muy difícil en casos así. A veces ocurre que un caso sencillo te deja para siempre en la mesa de operaciones. ¡Quizás nada es casual como dice! Abrazos.

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  9. Algo parecido le paso a un primo se cayo deslizándose por el arambol de la escalera del ayuntamiento de donde vive dándole por muerto y sigue dando guerra.
    En plan de broma como solemos estar le digo que tubo a todo el pueblo haciendo hormigón una semana para tapar el agujero.

    Saludos.

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    1. Por lo visto el cemento funcioné, Tomás, claro con tanto ayudante no podía ser de otra manera, je, je, lo bueno es poder contarlo. Saludos para ti y para ella.

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  10. Bonito relato de una experiencia real llevada a buen término.

    Abrazo Mara.

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  11. De puro milagro, Mara. Te lo tenía reservado el destino. Esperemos vivir para estar en tu aniversario 50. Son admirables las parejas que duran juntos por siempre. Felicitación a los dos.
    Besos.

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