martes, 20 de noviembre de 2012

¡¡Bajo siete llaves!!





¡Yo soy!



Mi sombra lee hace unos días en "El diario de León" la siguiente noticia: Un ladrón roba las llaves de la Torre de Londres donde se guardan las joyas de la corona británica. Y me pregunto ¿Un sólo ladrón puede realizar un robo así? Robó algunas llaves que dieron lugar a varios cambios de cerradura, aunque parece que el tesoro no corrió peligro. 

Este hecho trajo a mi memoria cuál es el origen de la expresión: "Bajo siete llaves" cuando se quiere decir que algo está bien guardado. Escuché con gran atención a un guía sirio su explicación. 

Visitando la Gran Mezquita de los Omeyas, en Damasco, una de las más grandes y antiguas (principios del siglo VIII) del mundo y el cuarto lugar más sagrado del Islam. Puedes admirar, a un lado del enorme patio, un hermoso "templete policromado" sostenido por seis columnas sin escalera alguna. Los pilares tienes una altura de unos tres o cuatro metros y el habitáculo está cerrado por un pequeña puerta donde en tiempos lejanos se guardaba el tesoro de la Gran Mezquita. 

La mencionada puerta, contaba con siete cerraduras con sus siete llaves. Cada llave era entregada a una autoridad.  De esta forma, la puerta del tesoro quedaba guardada "bajo siete llaves" y para abrirla, se debían de poner de acuerdo los siete "imanes" encargados de la custodia de las joyas guardadas tras la reducida entrada. Por todo ello, era muy difícil que alguien intentara robar las maravillosas riquezas tan bien custodiadas. 

De ahí viene el dicho "guardado bajo siete llaves" o sea muy bien guardado. 

¡Me encantan estas historias! Estoy segura de que la torre de Londres y su tesoro está guardado por medio de: cámaras, alarmas, agentes de seguridad... pero... no, "bajo siete llaves". 



Por otro lado "donde están tus riquezas está tu corazón" así que: "Equilibra tus necesidades a tu riqueza y no serás pobre ni rico, sino simplemente afortunado"  de Chilón de Lacedomonía.




jueves, 15 de noviembre de 2012

¡Sorpresa infantil!




¡Yo soy!



 Tiene cinco años y medio. Fui a buscarla al cole y dijo que tenía que darme una sorpresa: 

_¡Ah sí!

 _Sí,  hoy alguien anduvo en mi cartera. 

_ Pues eso está muy mal _interrumpí_ ¿Y se puede saber qué es?

_Te lo diré al llegar a casa, dijo muy seria. Nada más atravesar la puerta de casa, abrió con entusiasmo su cartera y me entregó un folio con mariposas y corazones dibujados que ponía:

 "Lara te quiero mucho. ¿Te quieres casar conmigo? Me gustas desde el primer momento que te vi". Firmado Adrián R. 

Lara dijo que tenía que contestarle que sí, y meter la carta en la cartera del niño, sin que él se diera cuenta. Cuando terminó de escribir y adornar con flores y estrellas de colores la contestación diciéndole que sí, pero que cuando fuera mayor, según le dictó mi sombra, dijo: 

_¡Pero tengo un problema! Es que a mi clase van dos Adrián. Yo sé quienes son los dos niños que se llaman así, pero no sé cual de los dos es Adrián R. 

_Bien _ le advertí seria por fuera y sonriendo por dentro _ pues lo primero de todo tienes que enterarte muy bien quién es, de los dos, Adrián R. no te vayas a confundir.

Esta sombra, al día siguiente en el cole, acompañó hasta la fila a la peque. De pronto un pequeño gritó: ¡Lara, Lara, ¿viste la sorpresa? Me despedí con un beso y le susurré al oído: ¡Ése es Adrián R!


 Caminé pensando que me encantan las sorpresas: "Si puedes aprender de los golpes duros también puedes aprender de las caricias suaves" de Carolyn Kenmore.




martes, 13 de noviembre de 2012

¡La Bolsa!




¡Yo soy!




Gema está en la treintena y tiene unos ahorrillos. 

Su mayor ilusión era rentabilizar rápidamente sus dineros con el fin de dar una buena entrada para un piso y dejar una hipoteca a la que pudiera hacer frente con desahogo. 

Gema tiene un amigo en Londres.  Su amigo le aconsejó que lo mejor era invertir en Bolsa.  En ella, él hacía sus pinitos y le iba muy bien. Su pena era no disponer de más capital de inversión. Con un golpe des suerte pensaba, como la mayoría de sus colegas, "hacerse rico en poco tiempo" . Lo cierto es que de vez en cuando le pedía dinero a su amiga en España, para salir de algún apuro económico. 

Así y todo a Gema, le picó el gusanillo. Una mañana fue decidida al banco y consultó. Allí se lo pintaron todo de color de rosa. ¡Ay los bancos! Lo máximo que se podía invertir en esa "bicoca" eran 3.000 €. Le pareció muy poca cantidad, por lo que pidió a uno de sus hermanos que figurara con su nombre en la compra de otro lote que también formaría parte de su inversión. 

Al principio iba todo bastante bien, vendió y compró de nuevo. Ya pensaba en hacer una inversión mayor, cuando, ¡Oh sorpresa!  En poco tiempo, lo que iba bien, con la "crisis", empezó a ir mal. En este momento las acciones de Gema, bajan, bajan y bajan... 

Hoy, martes y trece, Gema ya no cuenta con poder recuperar ni siquiera la mitad de su inversión. Y aún se muestra contenta:

¡Menos mal que no invertí todos mis ahorros!

 Mi sombra se alegra con ella. Los errores son una gran escuela para el aprendizaje. 


Los jóvenes desconocen que: "De todos los medios que conducen a la fortuna, los más seguros son la perseverancia y el trabajo" de Louis Reybaud.




jueves, 8 de noviembre de 2012

¡INSOLVENTE!




¡Yo soy!



  Ocurrió hace unos meses. Mujer de mediana edad. Finaliza la tarde. Ha arrancado un parabrisas de un coche y con él ha ido rayando todos los coches aparcados en la calle Cantareros y aledaños. 

Alguien observa a la mujer desde una ventana y avisa a la policía. Llega la policía y la cogen infraganti. Bajan varios vecinos. La policía aconseja al vecindario que hagan una denuncia en común todos los afectados con el fin de pasar de la cantidad estipulada por ley, en ese momento 400 €, para poder llevarla a juicio. De lo contrario, no hay nada que hacer. 

Los vecinos afectados deciden denunciar conjuntamente. Después de unos meses sale el juicio. 

La mujer es INSOLVENTE. ¡Tócate los huev...! 

Hoy, no pagan la manutención de los hijos, denuncias y resultado ...INSOLVENTE. 

Conduce sin seguro y provoca un accidente. Denuncias y resultado... INSOLVENTE. 

Malversan fondos en un Ayuntamiento. Denuncias y resultado... INSOLVENTE.

Y... suma y sigue. Da igual que la deuda acumule  intereses, con el tiempo las leyes prescriben y llega un momento que nada queda.

 Mi sombra pregunta: ¿Por qué no se obliga  a estas personas a realizar servicios para la Comunidad, como algunos jueces hacen con los adolescentes que delinquen?


Así nos luce el pelo: "La justicia sin la fuerza y la fuerza sin la justicia constituyen dos grandes desgracias" de José Joubert.


                                            

martes, 6 de noviembre de 2012

¡A las castañas!




¡Yo soy!


 ¡Ha sido una hermosa tarde otoñal!

 Hemos ido hasta el pueblo para recoger castañas. ¡Me encanta ir al monte a las castañas, más por el disfrute del paseo que por el fruto en sí! 

Aparcamos el Mitsubishi a las afueras, frente a la casa de la anciana Julia: Nada más oír el ruido del motor, salió a saludarnos:

 _¡Ya me veis, cada vez más sola, ni vecinos tengo ya! ¿Vais al monte a los castañales? Yo también los tengo junto a los vuestros, pero no me atrevo a ir sola a verlos, por si me pierdo entre las encinas.

 _Vamos allá que la tarde está hermosa _comenté. Ella continuó:

 _ ¡Cómo le gustaban las castañas a mi madre! Entonces apenas teníamos castañas. Mi madre cocía un pote de ellas junto a la lumbre, las escurría, las metía en un cesto y las tapaba con un paño para que mantuvieran el calor. Cuando las repartía, iba contando, nos daba una docena a cada uno. ¡Eramos muchos hija! Ella también cogía su parte pero no las comía en el momento como nosotros. Las guardaba en la bolsa que las mujeres se hacían de cualquier paño y llevaban bajo el mandil o la saya. 

_La faltriquera _apunté. 

_Eso, la faltriquera _repitió ella_ siempre llevaba una navaja en ella. Así que cuando acababa de hacer las labores, se iba al corral y se sentaba al sol. Con su navaja, iba pelando las castañas y comiéndolas. ¡No se le caía ni una miguita así! _señalaba mientras juntaba la punta del pulgar y el índice poniéndolos a la altura de sus ojos y los míos_ parece que la estoy viendo. Ahora tenemos de todo, pero ella apenas disfrutó de nada.

_Intento despedirme. Aún tenemos que caminar un trecho. Ella siguió: 

_¡Pobre madre cómo se casaría así! Fueron a su casa el tío F... y el tío S... y le dijeron a su padre que se tenía que casar con mi padre y se casó. Entonces las cosas eran así. Mi padre al poco tiempo se tuvo que ir a la mili a África, que entonces duraba dos años o más. Dejó a mi madre embarazada. Tengo cartas de él, que dice lo que la echaba de menos y las ganas de conocer a la niña. ¡Qué tiempos! 

Me gustó escucharla, aunque las tardes son cortas y se nos iba el tiempo. 

Subimos hacia el monte. Llenamos el cesto. Había muchas y buenas castañas. Los niños dijeron: ¿Cuándo hacemos lo mejor? Lo mejor para ellos es dar un paseo a través del monte por el camino de Los Carreteros, buscando huellas de: conejos, liebres, corzos... 


Fue una tarde bonita, de las que dejan un recuerdo agradable: "Alégrate de la vida porque ella te da la oportunidad de amar, de trabajar, de jugar y de mirar las estrellas" de Henry Van Dyke.




martes, 30 de octubre de 2012

¡De Tumbas!


 Tarjeta de la Gran Pirámide de Keops del siglo XIX
   ¡Yo soy!


En días de visitas al camposanto, puedo decir que he tenido la suerte de visitar el cementerio más hermoso del mundo. ¡La Necrópolis de Guiza! Su entorno sigue cambiando a través de los siglos pero Ellas, Las Pirámides, siguen ahí, inmutables, con más de 4000 años de historia. 

Nada es comparable a la única de las siete maravillas del mundo antiguo que aún permanece en el planeta Tierra. ¡Qué pequeña me sentí, ante los enormes mausoleos! Solas, aisladas, rodeadas de caminos de tierra polvorienta que en nada recuerdan las aguas del Nilo que en otro tiempo pasaban a vuestro lado.

 Entré en la Pirámide de Kefrén  y sentí gran emoción al bajar encorvada por aquella rampa inclinada hasta el corazón de la primera Pirámide que mi sombra visitaba. Tanto, que. hace unos años volví de nuevo a Egipto y no descarto volver. 

  Cuando de nuevo llegué a Guiza, todo el entorno estaba cambiado, menos Ellas. A su alrededor carreteras asfaltadas y cerca de Micerinos, nuevas casas edificadas. Me hubiera gustado que no estuvieran allí, pero estaban. 

 En esta  segunda visita a Guiza, Nos tocó un "vago guía", que quizás quería acabar pronto la visita. Nos aleccionó en el autobús: 

_Que no merecía la pena entrar en las Pirámides, que eran  muy incómodas de visitar, que había que bajar medio en cuclillas, que hacía mucho calor, que olía mal... Total que nadie del grupo pidió entrar, excepto mi sombra:

 _¿Se puede visitar la de Keops? _pregunté_ de vez en cuando las cierran alternativamente para que el aire se renueve.

 _Sí, pero ya le digo es difícil _contestó_  y muy cara la entrada.

 _Está bien _dije cazurra_ yo quiero visitarla y mi pareja también. ¡Y lo hicimos, ya lo creo que lo hicimos! Además, comprobamos que él nunca había entrado en la mayor de las Pirámides. La Pirámide del faraón Keops, después de una entrada corta y angosta, se abre para seguir subiendo. ¡Sí subiendo, la parte que se puede visitar, en la Gran Pirámide, subes, no bajas como en la mayoría! 

El acceso no es fácil, pero tampoco difícil. Miras hacia arriba y ves esos enormes bloques de piedra oscura, lisa que van sobresaliendo unos de otros hasta cerrarse más y más a medida que subes. Al llegar, una gran estancia te espera con el gran sarcófago primitivo en piedra, roto por algunos lados, obra de los saqueadores que no pudieron llevárselo. Tocas esa mole de granito y sueñas. 

Si alguna vez vas, canta lo que quieras desde un "mantra" a un ¡Viva León! y luego... escucha... ¡Es un sonido indescriptible! Después: mira, disfruta, piensa, medita... 


No sólo se hace turismo cuando estás en lugares únicos en el planeta: "El turista viene a buscar un panorama, el pensador encuentra un libro inmenso" de Victor Hubo.




jueves, 25 de octubre de 2012

¿Camuflado?




¡Yo soy!


Mi sombra vive muy cerca del colegio concertado de las dominicas, "La Anunciata" y la noticia de que uno de sus profesores esté implicado en un delito de pornografía infantil, me ha impactado profundamente. 

Y me hago las siguientes preguntas: 

¿Dónde se escondería un pedófilo? En un colegio, en una guardería, en una catequesis... 
¿Dónde se escondería un corruptor de menores? En un campamento de verano, en una actividad deportiva, en un convento... 

Lo que sorprende es que con los medios de los que hoy disfrutamos, la comandancia de Algeciras, en la que  estuvo detenido por (tenencia y distribución de pornografía infantil) no diera la alerta a la de León o a la comisaría de San Andrés, puesto que el lugar de trabajo del "presunto" se encuentra en nuestra ciudad desde hace, nada menos, que nueve años. Un juez lo deja en libertad con cargos. Durante este tiempo, el despedido hoy, mañana puede estar en el equipo directivo de cualquier otro centro educativo en otra ciudad diferente. 

Opino que para mi, y para la mayoría de padres y madres, tener y distribuir material de este tipo, debería inhabilitar a cualquier persona para ejercer la docencia. 

Hubo un tiempo en que en las escuelas "unitarias"  o "mixtas" no estaba permitido que dieran clase los hombres por los "peligros" que ello suponía para las niñas. ¡Nunca estuve de acuerdo! Era injusto para las maestras porque nuestros puestos de trabajo eran discriminatorios respecto a los de hombres. Y lo más importante, creo que el abusador, en ausencia de niñas, abusará de niños y pueden encontrarse en cualquier campo y lugar. ¡Son las personas, las que tienen una Ética, no los sexos! 

Felicito al padre que denunció y me gustaría que hubiera difusión al menos entre los organismos judiciales y policiales de los datos incuestionables sobre personas como el profesor denunciado.


 Es nuestro presente: "Porque cerremos los ojos, no desaparece de nuestra vista lo que está delante de ella" de José Martí.