jueves, 7 de noviembre de 2013

¡ Becas "Erasmus"!



¡Otro patinazo del ministro Wert! Para una vez que mi sombra podía estar de acuerdo con él... va y la caga.
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 Hace unos años, una de mis hijas tuvo la suerte, o eso creíamos, de que le concedieran una beca Erasmus para Dinamarca en su capital Copenhague. En un principio todo fueron felicitaciones, pero pronto se tornó la alegría en tristeza. La cantidad de euros asignados a la beca era tan exigua que la familia no pudo hacerse cargo del resto del presupuesto necesario. ¡Tuvimos que dar calabazas a la Erasmus! 

Cuando en el 2.004 le fue concedido el Premio Príncipe de Asturias al programa Erasmus, mi sombra pensó que quizás serviría para dotar mejor a las becas. Sobre todo serviría para cambiar los requisitos de su concesión con el objetivo de que las disfrutaran los universitarios que realmente la necesitan. Pero no fue así. Era la norma gubernamental la que fallaba. Dotaba con la misma cantidad de euros a los universitarios de rentas altas, como a los universitarios de rentas bajas.Esto fue lo que quiso cambiar el ministro muy a destiempo. ¡A quién se le ocurre pretender quitar a medio curso un importe económico que se ha concedido para todo el año!

Con esto quiero decir que las becas Erasmus hasta ahora, sólo las pueden disfrutar las familias de clase media alta que corren con todos los gastos que suponen. Por eso me parecieron  muy bien los cambios en la norma gubernamental. Que no fue retirar las ayudas, como destacan los medios, sino redistribuirlas mejor, dándole mayor cuantía a las rentas más bajas y quitar o rebajar las ayudas a las rentas más altas.

Una norma que a principio de curso hubiera estado muy bien recibida por algunos, no por todos, pues a nadie le amarga un dulce. Así, por una metedura de pata de un ministro, se ha convertido en una medida de total rechazo y con razón por todos los estudiantes que disfrutan de la Erasmus. El ministro Wert con su prepotencia en palabras y formas, me ha hecho rechazar algo que de haber sido a su debido tiempo me hubiera parecido fenomenal. 

Ahora para el próximo curso, que es cuando se debería soltar esta "Wertiada" con la que mi sombra estaría de acuerdo... ¿Quién se atreverá a ponerle este cascabel al gato mimado cuando anda todo soliviantado pensando que le quitan el quesito? Estas becas han de ser para los estudiantes y profesores que las precisan, no para los que pueden permitirse el lujo de estudiar sin ellas. 


Por una vez: "Una tentativa desgraciada vale más que la ausencia de toda tentativa" de Alexis Carrel.


martes, 5 de noviembre de 2013

"Bajo el mármol"






  Bajo el mármol... tus restos y sobre él, las flores aún lozanas y frescas. 

La muerte de mi padre es la muerte que siempre he deseado para mí sombra. Sin sufrimiento.  

Ya vivíamos en León. Habías venido para casa en las vacaciones de Semana Santa y ya no regresaste al pueblo. Algún vecino había comentado que en la partida, que siempre te gustó jugar en el bar del pueblo, algunas veces se te caían las cartas de la mano. 
Lo primero que me dijiste a los pocos días de llegar a León fue que te llevara a San Isidoro que querías confesarte. Te llevé y las pocas personas que nos encontrábamos en la Basílica, de haber puesto interés nos habríamos enterado de tu confesión, pues como tú estabas sordo te creías que todos lo estábamos. Saliste como diciendo: "estoy listo para partir al viaje del cual no se regresa. No creo mucho en esas cosas, pero por si acaso..." Me sorprendió tu petición, aunque nada te comenté. Mamá siempre dijo que en las elecciones había dos votos comunistas y uno de ellos era el tuyo, seguro. Tú te sonreías cuando la oías pero no afirmabas ni negabas. 
Sólo pasó un mes desde tu visita al templo y tu partida definitiva. Más de una vez me dijiste: "Ya no atino, hija, ya no atino". Para ti tu mente era  lo que más temías perder. Muchas personas compartimos tu preocupación. 
Pero no llegaste a perder tus facultades. Una tarde del día 11 de mayo nos dejaste para siempre. Había seis personas en casa y ninguna pudo darte el último adiós.  Hacía solo cinco minutos que había charlado contigo en el salón. El depurativo no te gustaba. Fui a tu cama a intentar que tomaras un poco más y tú ya no estabas allí. Sólo tu cuerpo tendido en la cama me recibió. Cinco minutos que nos separaron de aquí al más allá. Tenías la alfombra en tu mano, la apretabas como si hubieras querido levantarte o pedir ayuda. A pesar de no haber despedida me alegré que te hubieras ido "atinando" en casi todo. Pero... me hubiera gustado estar presente.

Tu entierro: 
Tu entierro no fue multitudinario como el de mamá. Siempre comentabas que a tu entierro no iría nadie porque tu nunca ibas a ninguno. Fue normal y sencillo. Te acompañamos con la funeraria hasta el pueblo. Allí los vecinos te esperaban a la puerta de la iglesia. Esta vez el cura, el mismo de ayer y de hoy, dijo que eras un buen cristiano porque ibas a misa los domingos. Sí, fuiste un buen hombre, muy trabajador y siempre dispuesto a echar una mano a quien vieras en un bache.  
Recordé que desde que dejaste que tu prioridad fuera el trabajo, que fue pasados los 70, alguna vez te pregunté: ¿Qué dijo el cura hoy en el sermón? ¡Ah! no sé, ya sabes que estoy sordo como una tapia. Yo voy tarde, me quedo atrás para salir rápido con los de siempre a  jugar la partida, que si tardo se pone otro en mi lugar. Por eso ibas a misa. ¡Qué sabrá el cura! 


Pero insisto, así deseo que sea mi partida: "Es preferible la muerte, a una vida amarga, y el eterno descanso, a una enfermedad permanente" del Libro del Eclesiástico.



jueves, 31 de octubre de 2013

"Sobre el mármol"






Sobre el mármol las flores recién colocadas, bajo el mármol... tus cenizas.

Miro la plaquita con tu nombre y la fecha: 19-III-92. No necesito mirarla para recordar esa fecha con serenidad. ¡Por fin acabó tu sufrimiento! Tenías 11 años menos que papá y te oí comentar más de una vez: "Por ley de vida, tu padre se irá antes que yo, él irá bien atendido por mí, yo, ¡sabe Dios...!" No te dejaba continuar: Tú igual que él, ¡faltaría más! Pero no se cumplió la "ley de vida" y tú te fuiste antes que él. La palabra maldita, acabó pronto con tu vida. Han pasado más dos décadas desde aquel 20 de marzo, pero sigue  vivo en mi presente:  
Por la mañana te visitaron varias personas, entre ellas la anciana Florinda, nuestra vecina, que me dijo cariñosamente: Mira "rica", no dejes un momento sola a tu madre, porque creo que según respira no pasará de esta noche. Por la tarde, unas horas antes de tu muerte se dignó a visitarte el señor cura, supe más tarde que fue a petición de una tía nuestra. Yo creía que visitar a los enfermos era una obra de caridad. Pero tú, apenas ibas por la iglesia y no habías cumplido con Pascua. Me preguntó si te daba los últimos auxilios. Con entereza le dije que la Comunión imposible. Ya nada pasaba por tu garganta  Para la Extremaunción ya era demasiado tarde, sólo querías descansar. Tuviste tiempo de arreglar tu espíritu durante tu enfermedad y lo hiciste, a tu manera, libremente, pero no como el cura hubiera querido. 
Por la noche me tumbé en la otra cama a tu lado. Respirabas cada vez con mayor dificultad. Mi sombra rogaba para que acabara tu sufrimiento, para que te entregaras a la muerte sin ofrecer resistencia. Hubo un momento crítico. Llamé a mi padre y a mis hermanos. Todos te contemplábamos a los pies de la cama.  De pronto tuviste un estertor, pensé que habías expirado. Me acerqué y cerré tus labios. Oímos el último suspiro. ¡Esta vez sí fue el final! Perdóname si no te dejé dar el último suspiro plácidamente, era la primera vez que  presenciaba una entrega definitiva.

Tu Entierro: 
 ¡Murió Isabelita! Fue la noticia que corrió por el pueblo aquella mañana de sábado en la que comenzaba la Primavera. Hacía un día precioso. Por la tarde las calles del pueblo se llenaron de coches, de gentes de fuera y del pueblo que vinieron a despedirte. Fue un entierro multitudinario, no se cabía en la iglesia, decenas de personas quedaron fuera. Dentro, dos personas se marearon. El que peor se portó fue el cura que ni siquiera dio las gracias a los presentes por acompañarte y acompañar a la familia.En sus palabras de despedida no hubo ni una sola palabra para ti. ¿Es normal que no se hable de la protagonista en un entierro? Pues  así fue, todas sus palabras fueron encaminadas a criticar indirectamente a la familia por su poca religiosidad. El cura no sabía y no se molestó en informarse quién eras tú. ¡Por eso le extrañaba que hubiera tanta gente! 

El cura no sabía que no había una sola familia en el pueblo a la que tú no hubieras hecho un favor: No sabía que:
_Ayudaste a traer muchos hijos del pueblo al mundo.
_ Pusiste miles de inyecciones a los enfermos cuando no había practicante y cuando sí lo había.
_Curaste muchas heridas.
_Cocinaste en más de una boda.
_Cortaste vestidos a vecinas.
_Bordaste para algunos eventos, comedias, bailes...
_ Enseñaste punto y ganchillo a más de una... 
_Hasta "estañaste" más de un cazo o una tartera. 

¡¡Isabelita era mucha Isabelita! Decía la gente. ¡Sólo el cura forastero, pero con años viniendo al pueblo,  no sabía nada de tu vida y...  Salió del templo tras el coche, ordenando a los de la funeraria: "Vayan rápido, lo más rápido, lo más rápido" 

Mi padre, tu marido, al que faltaban cuatro días para cumplir 84 años, caminó con la lengua afuera los más de 500 metros que separan la iglesia del cementerio intentando seguir de cerca al coche funerario. ¡Será la última vez! dijo. No importa, las personas que te acompañaron nunca olvidarán tu ayuda en momentos importantes de sus vidas. 


A mi sombra la confortó tu muerte: "Piensa en lo bello que es morir a tiempo, y cuánto ha perjudicado a muchos el haber vivido demasiado" de Lucio Anneo Séneca.        




martes, 29 de octubre de 2013

My "Twitter" (12)



                                 


 Domingo 20 de Octubre: 
Dicho de pueblo en peligro de extinción: El padre agonizaba. Los chicos tenían hambre, ya hacía rato que era noche cerrada. La madre entró en la cocina y uno de los chicos le espetó: "Ni se muere padre, ni comemos las sopas" de ahí la expresión si alguien no acaba de decidirse a hacer algo. 

 Lunes 21 de Octubre: 
Su hijo de 10 años contó que un chico de unos 19 años, lo metió para un portal a punta de navaja, diciéndole que ambos iban a ir tranquilamente para La Condesa, junto al río. El muchacho asustadísimo fingió un desvanecimiento y aprovechando la sorpresa del acosador, escapó corriendo a todo correr. Así y todo, el susto aún le persigue. 

Martes 22 de Octubre: 
Dos amigas: ¡Te digo que yo a este hombre no lo entiendo! Hace unos días pasamos por delante de una perfumería y le dije que me encantaba un pañuelo que había expuesto. Me dijo: ¡Menudo peso que me has quitado de encima para tu cumpleaños. No tenía ni idea de qué regalarte! Y ahora... va y me viene con un paraguas.¡Para matarlo!

Miércoles 23 de Octubre:  Es un profesor grandullón que impone solo con verle. Bien, pues no puede con el grupo de alumnos que le ha tocado. Hasta hace poco, podía coger a uno de ellos por el brazo y sentarlo sin contemplaciones. La nueva norma está clara: ¡Ni tocarles! Lo peor de todo es que ellos, los alunmos, lo saben. 

Jueves 24 de Octubre: 
En tiempos de las pesetas fui al fútbol en La Bañeza con mi pareja y "casi la monto". En la taquilla ponía: "Caballeros 300 pts, niños 100 pts" Contenta dije: O sea que las mujeres entran gratis. No, no _dijo el taquillero_ son 300 pts también, es que como las señoras no suelen venir. ¡Manda huevos encima de insultar pagar! La siguiente semana aunque ya nunca volví, me contaron que el letrero rezaba: Adultos 300 pts y niños ...

Viernes 25 de Octubre: 
La madre entra en la farmacia acompañada de su hija de 17 años. Hay dos personas esperando. La chica le dice en voz baja a la mujer que pida "cóntrol" y ésta le suelta bien alto: "¡De eso nada!, sino pídelos tú que a mí me sale mejor la palabra "preservativos" y eso que... ¡En mi vida los he visto" La hija se sonroja pero calla. Y... la madre pide "preservativos". 

Sábado 26 de Octubre: 
Campeonato de Taekwondo. El abuelo cuenta: Y luego para "Mejor guardar los Divinos", Manoli tuvo uno de sus repentes que ni te cuento y no quiso seguir. En medio de un combate , quitó las protecciones, el casco y lo tiró todo de mala manera. ¡Nada, que no hay disciplina, que lo que falta es disciplina!

Domingo 27 de Octubre: 
Ya pasó la edad de la menopausia, pero según ella no la tuvo porque fue a un psiquiatra. Las que la escuchaban se reían y ella soltó: ¡Pero de qué os reís, si ir al psiquiatra es de ricos!... Sin comentarios. 


Mi sombra recuerda: "Si cincuenta millones de personas creen una tontería, sigue siendo una tontería" de Anatole France.



jueves, 24 de octubre de 2013

La Biblioteca






¡Bibliotecas! ¡Qué lugares! 

Entré en la biblioteca de sombra de mi imaginación y... encontré tú historia, nuestra historia, me la cuentan los libros... siempre los libros:

  "This man":

 Dejaste en mí "una página difícil de arrancar". Me encontraste en "el laberinto de la soledad", eras "un regalo para toda la vida". Creaste en mí "un universo de la nada", "el universo en un solo átomo", en  mi mundo, "el mundo de Sofía".

 Dedicada a "el tiempo entre costuras". Entré en "el club de los inmortales", en "la enciclopedia de los sabores", en la isla de las mil fuentes". Eras "el sueño de mi desvelo", "pan casero", "demasiada felicidad", eras... "el mundo hasta ayer".

Hoy, "el mundo pasa ante mí", cayeron "los Pilares de la Tierra" bajo mis pies. Dijiste que sería "la última raya". Todo fueron "mentiras aceptadas", "todo lo que era sólido" quedó bajo "cal viva". Ahora estoy "al otro lado del túnel", "destejiendo el arco iris" 

Mientras, "desayuno con partículas", pienso que "nadie es más que nadie" y aquí está "el gran cambio", "sin miedo al flash", esperando "la caída de los dioses".

 "Y de repente tú" dijiste: "tu corazón está mal de la cabeza". "¿Y tú qué sabes?", es "una verdad delicada", "a ti qué te importa". 

"Fue una boda impuesta", "un deseo concedido", me vi "atada a ti". "Éramos "polos opuestos". Yo, "una mujer rebelde", siempre "a contracorriente", una "belleza oscura". 
Tú, "el guardián":  "porque eres mía" "me perteneces". Eres un "salvaje" "al desnudo" pero "noble de corazón" y "no todo fue mentira". Fuiste un "maravilloso desastre",  todo es "relativo" y "a cada uno lo suyo", ahora, "olvida las heridas del pasado".

 Repites: "Empezar de nuevo", "dime cuándo, cómo y dónde" otra vez "tentando a la suerte".

"¡Ni lo sueñes!", "amante de nadie". ¡"No me llames princesa"! "los príncipes azules también destiñen". "Mi corazón sobre la nieve", frío, "sin miedo a nada". No voy a ir "cuesta abajo", pero "nunca nadie más" me dará "un beso a oscuras" no habrá "promesas rotas" "ni la belleza salvará el mundo". Olvida mis "besos de arena", tengo "la ridícula idea de no volver a verte". Digo adiós a "las cenas del club de los sábados", adiós a "la vida cuando era nuestra". 

A pesar de todo, "tengo tu número" y... estoy "esperando un hijo tuyo" por eso, "olvidé olvidarte".

 "Vive tu vida" a la "intemperie", sigue creyéndote "el señor del mundo",  "no pienses, corre", ya sabes,"correr o morir" 


Mientras llueve, mi sombra lee: "Los libros son las abejas que llevan el polen de una inteligencia a otra" de James Rusell Lowell.



martes, 22 de octubre de 2013

¡¡CUARTA FASE!!







 Cuando el oncólogo pronunció la frase: ¡Has entrado en la 4ª Fase!, ni se inmuto, sólo interrogó ¿Y? A lo que el facultativo añadió: Siempre me has pedido la verdad. La verdad es que tu cáncer de mama ha avanzado, hay metástasis y hay varios órganos afectados. No se puede hacer más, sólo paliar el dolor. 

¡Quedó paralizada!  Medio sonámbula llegó a su casa y se derrumbó en el sofá. 

A su lado en una pequeña mesita descansaba el periódico. Se quedó mirando para la foto de portada. En ella, miles de mujeres vestidas de rosa corrían por "Su causa", o eso decían. Otras mujeres, con caras alegres, se movían al compás de la música. 

Desde el sofá cogió el diario y lo lanzó lejos. ¡¡Odiaba aquel mundo rosa!!: Lacitos rosas, camisetas rosas, pancartas rosas... Su vida no era de color de rosa. ¡Basta ya!,  de poner caras risueñas en pantallas, aparentando valentía cuando "la procesión va por dentro". 

Reflexionó sobre su enfermedad. Siempre aparentando valentía, alegría, valor ante los demás, para venir a tumbarse en el sofá y pasar de todo y de todos. Para ella todo su interés estaba en ella misma. Ya no deseaba ver a nadie para que nadie notara sus bajones habituales. ¡Hipocresía! Eso era el nombre y no mujeres valientes que plantan cara. ¿Plantar cara a qué? 

¿De dónde venían las causas? Herencia, contaminación, alimentación... 

Encendió la televisión y se quedó mirando la pantalla. En ella, miles de "mujeres rosas" recaudaban millones de $ y de € inocentemente para multinacionales que invierten una mínima parte de lo recaudado en investigación, mientras lanzan productos de consumo como: cremas, desodorantes, maquillajes... con sustancias tóxicas, causantes de la enfermedad en muchas de esas mismas mujeres recaudadoras. 

Farmacéuticas organizadoras de eventos para lanzar nuevos fármacos, más fármacos, miles de fármacos... con efectos secundarios imprevisibles. 

Allí, a solas, se desahogaba, ahogando su pena en llanto, atiborrada de medicamentos que hacía tiempo habían dejado de ser efectivos. Ni siquiera el dolor impedían, pues hay un dolor del alma para el que no existe medicina alguna. Aún no estaba preparaba par aceptar su marcha. Ante la muerte todo el mundo guarda silencio. Su vida se apagaría en horas, días, meses... Algo era seguro, pronto empezaría una nueva vida. ¿Dónde? 


Sufre más quien aparenta ser feliz: "Si nos ofrecieran la inmortalidad en la tierra, ¿quién querría aceptar esa triste dádiva? de Jean-Jacques Rousseau. 




jueves, 17 de octubre de 2013

La "usurpadora"





 Sí, es cierto que llevaban 22 años casados cuando él le pidió el divorcio, pero esas cosas ocurren. 

Otra mujer ocupaba su corazón. Se había enamorado hasta las trancas. ¡Como nunca imaginó! Así lo aseguraba él. La mujer con la que había convivido tantos años, pensaba con rencor que el "viejo verde" se habría ido, a sus 53 años, con una veinteañera. Más tarde se enteró de que la mujer con la que se fue  tenía 49 años. ¡Cuatro años más que ella! Entonces comenzó a imaginar que esa relación duraría poco y que en unos meses estarían de nuevo juntos. No pensaba si sentía afecto o cariño por él, sólo sentía rencor hacia él por habérsela jugado después de tanto tiempo y dejarla con una mano delante y otra detrás.

Pero no fue así. ¡No era un capricho de un hombre andropáusico como ella se decía para sus adentros! La relación continuó muy en serio y eso... ¡¡Nunca se lo perdonaría!! 

Pasaron varios años. Se casaba la hija mayor de ambos. Su padre, como es costumbre, iría de padrino. Su progenitora se negó en redondo a participar. No asistiría a la ceremonia.¡Ni por el fruto de su vientre agacharía la cabeza! No soportaría ver al padre de su hija acompañándola al altar para luego irse con la "usurpadora" como la nombraba habitualmente. Ni por su hija lo haría. ¡No iría a la boda! 

Así lo hizo. Como no fue, tampoco vio las lágrimas de la novia que echaba de menos a quien la trajo al mundo. ¡Ten madre para esto!


Sólo la desposada y su madre, lo pasaron mal ese día: "Las mujeres, al igual que los sueños, nunca son como las has imaginado" de Pirandello.