jueves, 9 de octubre de 2014

Viajando (3)





Son una pareja alrededor de la cincuentena. Han viajado por Italia y regresan a Roma para volar hacia España. 

Aún les quedan muchas horas hasta que salga su avión y deciden aprovecharlas utilizando el metro en uno de sus desplazamientos. Cuando se colocaron ante la máquina expendedora se dieron cuenta que no llevaban dinero suelto y decidieron introducir un billete de 50 € y sacar dos billetes BIG para varias horas. Lo peor fue ver que la máquina les dio sus billetes pero no el cambio de su dinero. Fueron a protestar a la oficina metropolitana y contaron lo que les había ocurrido. El señor de la oficina les dijo que lo entendía pero que tenían que cuadrar la caja y hasta que no hicieron el balance no podrían devolverles su dinero. Ellos regresaban a España esa misma noche así que no había tiempo para esperar al balance. El oficinista una persona muy agradable y educada, les pidió que le dejaran su dirección en España. Les prometió que  si era como ellos explicaban les enviaría su dinero.

 La pareja dejó su dirección en España y salió de la oficina pensando que nunca recuperarían su dinero. Regresaron a  nuestro país contando el episodio y siempre terminaban lo mismo ¡Ya lo vimos! Refiriéndose al dinero perdido.

 Pasaron dos meses y recibieron un aviso de Correos. Fueron a la oficina y allí recibieron un cheque. Los 38 € que la máquina les quedó a deber. ¡No se lo podían creer, ni el gasto de envío les fue descontado!

Y... es que... aún quedan personas de las que uno se puede fiar en el mundo.


Lo dice el poeta italiano Arturo Graf: "Los juicios que pronunciamos sobre los demás dicen lo que somos nosotros mismos".




martes, 7 de octubre de 2014

My "twitter" (18)





Lunes 22 de Septiembre:
Dicho en peligro de extinción: "Después de comer, ni el sobre de una carta te pongas a leer" Como ya apenas se escriben cartas... Será para evitar un corte de digestión por una mala noticia

Martes 23 de Septiembre:
La están examinando del carnet de conducir. El profesor le dice: Arranque usted, Carmen y diríjase a... Carmen interrumpe al profesor y le dice: No me llame Carmen que me pongo muy nerviosa, llámeme Mary. Al mismo tiempo se le caló el coche. ¡Suspendió de nuevo!

 Miércoles 24 de Septiembre: 
Un niño con un puñado de papeles publicitarios camina repitiendo: ¡Vendo propaganda! ¡vendo propaganda! ¡vendo... y mi sombra pensó: él no lo sabe pero tiene razón. La publicidad se vende y muy cara en la tele, en las tiendas, en las iglesias...

Jueves 25 de Septiembre: 
Toda la vida trabajando en el negocio que pusieron recién casados. Les fue de película, se hicieron millonarios. La mujer aunque trabajó como una mula no cotizó nunca. Se jubiló y pidió una paga que le fue denegada por los elevados ingresos del negocio común ¿Cómo se puede ser tan egoísta de nadar en la abundancia y no cotizar nunca? 

Viernes 26 de Septiembre: 
El muchacho dejó su bicicleta, entró en la tienda y al salir ya no estaba. Puso la denuncia. Le aconsejaron que la llevara siempre encima por si aparecía. Pasaron meses y un día vio su bici atada a una farola. Llamó a la policía, sacó la denuncia y todo coincidía. El agente cortó el cable y el chico se fue a casa en su bicicleta.

Sábado 27 de Septiembre: 
Comentario cogido al vuelo: Se llama Honesta pero de honesta no tiene nada más que el nombre. Tú ya sabes a lo que se dedica. 

Domingo 28 de Septiembre: 
Es colombiana. Era atractiva, alta y de buena presencia. Comenzó por un aumento de pecho y cada año va a su país para hacerse una nueva operación de estética. Actualmente todo el mundo la confunde con un travesti.


Aún así: "En los seres humanos hay más cosas dignas de admiración que de desprecio" de Albert Camus.



jueves, 2 de octubre de 2014

Un gato."Muso".




..
 ¿Cómo entró su gato en la casa sin que ella lo viera? Quizás intuyó que su dueña se iba como otras veces y quería despedirse de ella. Lo cierto es que le encantó el animalito cuando se lo regalaron para que le hiciera compañía. Tardó en buscarle nombre pero al fin lo hizo. Se llamaría Muso.

 ¡Pero! Muso tenía muchos peros: arañaba los muebles, deshilachaba las cortinas, olía mal la casa... Ella, también tenía uno que abarcaba todos los "peros" de su gato: era una maniática de la limpieza y el orden. Por lo tanto, muy pronto le prohibió la entrada a la casa. Su jardín era espacioso. Así que... 

Dio dos vueltas a la llave de la puerta en sus dos cerraduras, se metió en el coche y arrancó. En un rincón del jardín quedó la casita del gato, su comida y su cuna para descansar o dormir. En otro rincón, un pequeño montón con abundante arena, donde Muso, casi siempre, hacía sus necesidades. El gato aparentemente era feliz. Le gustaba merodear por los alrededores, meterse en otros jardines y encontrarse con otros de su misma especie en el parque cercano. De cuando en cuando recibía una caricia de su propietaria. En alguna de las ausencias de su dueña, tardaba dos o tres días en aparecer como para castigarla por abandonarlo. 

Esta vez pasaron ocho días, que podían haber sido quince, cuando su dueña regresó. Al abrir de nuevo las dos cerraduras de la puerta de su chalet, oyó un débil maullido parecido a un gemido, fue en esa dirección asustada pronunciando el nombre de su gato. ¡Allí estaba Muso!, apenas podía moverse, pero lo hizo y se acercó a su dueña tambaleante, famélico y esquelético. Un siamés, ¡lo más bueno del mundo!, según su ama, que se olvidó de despedirse y de asegurar la vida de lo que más amaba de su casa. Muso, de sus siete vidas, aparentaba estar consumiendo la séptima. ¡Pobre animal! 

Sin comida ni bebida, aguantó la semana. ¿Cómo su gato se metió en la casa sin que ella se diera cuenta?, se repetía. Supuso que fue cuando ella colocaba las maletas en el maletero. De cualquier manera ya no había remedio y Muso aparentaba estar vivo. 


Mi sombra está de acuerdo: “A los animales, que hemos vuelto nuestros esclavos, no nos gusta considerarlos nuestros iguales” de Charles Darwin.



martes, 30 de septiembre de 2014

¡Risa INDECENTE!





El domingo pasado las calles de León estaban repletas: Pendones, carros engalanados, grupos folclóricos, bailes, desfile de las cantaderas, de las cien doncellas...  Mi sombra absorbe todo el colorido, la música, el bullicio... 

A mi lado tres mujeres, dos muy jóvenes y una tercera algo más mayor.  Hablan en un idioma que no comprendo y disfrutan en un idioma que no necesita traducción. Las tres llevan vestido sobre pantalones amplios, sandalias y pañuelo a la cabeza. Una de las más jóvenes, lleva media cabeza descubierta, su pañuelo está a punto de caer y veo su pelo negro brillante peinado hacia atrás. De repente cesa la charla y las tres ríen deshinibidas, en un idioma universal, sin temor a llamar la atención. 

A mi mente de sombra llega una noticia reciente: El viceprimer ministro turco, Bulent Arínç en su discurso contra la "corrupción moral" en Turquía, ha dicho que la risa femenina es un acto indecente. Su ideal de mujer no debe reír en voz alta ante la gente ni hacer movimientos seductores...  La risa de las tres mujeres me pareció de lo más transparente y decente. Sus movimientos, con tanta ropa encima se apreciaban a duras penas. ¡Pobres mujeres turcas ya ni reír se les permite! Cuando como mujer leo cosas así, algo se revuelve dentro de mí. Me entran ganas de llorar o de salir riendo a carcajadas por las calles como una loca. 

La Naturaleza en muchos casos da la hermosura al macho en vez de a la hembra, el mejor ejemplo lo vemos en el pavo real. En la especie humana no es así, la hembra está dotada de sugerentes curvas y delicados rasgos que la embellecen más que al varón. A lo largo de los siglos la literatura y el arte en general se han enorgullecido de ver y tener en la mujer su "musa" de inspiración. Sin embargo hay hombres con poder, que ven a la mujer como la culpable de todos sus pecados con: un cuerpo impuro, una menstruación impura, una risa impura, unas formas impuras, ... Lo que no se explica es cómo miles de hombres se dejan dirigir en sus apreciaciones sobre la mujer, por otros con barba y turbante que inventan leyes al amparo de una religión. Si se les permitiera, sus leyes, abarcarían a la mitad del género humano. 

En el momento presente hay más personas que tienen motivos para llorar de impotencia que para reír y a muchas mujeres, se les prohibe exteriorizar su alegría. ¡Pero... aún no sabemos que las mejores cosas de la vida no son "cosas"! 


Mi sombra desea que todas las mujeres y hombres del mundo puedan expresar su alegría libremente: "El que domina no es libre; también está esclavizado. La liberación de la mujer es una condición (sine qua non), para la liberación de los hombres" de Simone de Beauvoir."



jueves, 25 de septiembre de 2014

"Niñ@s crueles"





 Adriana de ocho años llegó del colegio triste y afligida. Se sentó en una silla de la cocina  y comenzó a ponerse pálida. De repente  se levantó y corrió hacia el servicio. Su mamá  la siguió y le puso una mano sobre la cabeza y otra sobre la frente mientras vomitaba. Regresaron al salón. Adriana lloraba pero seguía sin decir esta boca es mía.. 

Con  paciencia y dulces palabras, logró su madre sonsacarle su preocupación. ¡Se iba a morir! Su progenitora asustada la tranquilizó y la niña por fin comenzó a dejar salir algunas palabras y luego varias frases de un tirón: Silvia, me riñe, no quiere que juegue con otras niñas, sólo con ella y además... 

Silvia, una niña de su clase, le había obligado a comer unas flores del patio y después de comerlas le había dicho que se iba a morir porque estaban envenenadas. La madre consoló a su hija lo mejor que supo, insistiendo en que en los patios de los colegios no había plantas ni flores venenosas. Por fin Adriana dejó de llorar y se convenció de que no se iba a morir.

Hay niños y niñas así, celosos y mal intencionados como Silvia que acostumbran a hacer cumplir su voluntad a otros más pequeños o de su misma edad  pero más dóciles.

 Los niñ@s, como los adultos tienen sus defectos: "La única desventaja de un corazón honesto es la credulidad" de Philip Sidney. 




martes, 23 de septiembre de 2014

¡Alzhéimer!





 La anciana dispuesta en su sillón, dice a la peluquera: Mira córtame un poco más por aquí.

Al momento: Mira córtame un poco más por aquí,  igual ya te lo dije hija, pero esta cabeza mía ya no tiene memoria, no veas lo que sufro con este problema, porque no me acuerdo de lo que comí a mediodía. 

La peluquera nos cuenta: Tiene 94 años y sólo se le olvidan algunas cosas, no se queje, que a mí también se me olvidan. 

La anciana sigue hablando: No traigo dinero porque no me acuerdo dónde lo dejo. Córtame un poco más aquí, igual ya te lo dije.  

A los dos minutos: No traigo dinero porque no me acuerdo dónde lo dejo. 

Una vez peinada, aparece un hombre que viene a buscarla y paga a la peluquera. De repente una gran sonrisa aparece en su cara arrugada señalando al hombre: ¡Este es mi hijo, mi hijo mayor! Mi sombra piensa: Mira, se acuerda de lo importante.

Salen madre e hijo. En la peluquería se quedan tres mujeres maduras con la dueña del negocio; una de ellas comenta: ¡Pobre, repite y repite! ¿Cómo estaremos nosotras cuando lleguemos a su edad?

_ Sí, comenta una segunda clienta, leí que cada año se registran 40.000 nuevos casos de Alzhéimer, yo creo que es porque vivimos demasiados años.

 La que sigue en el turno a la nonagenaria para peinarse, habla dirigiéndose a la peluquera e imitando a la anciana que acaba de salir: Mira, córtame un poco más por aquí, igual ya te lo dije hija, pero esta cabeza mía... y comienza a reír. Las demás se contagian de su risa, ríen y ríen sin poder evitarlo, imaginando cada una a la otra cómo estarán a la edad de la anciana. Hasta que cesa la risa y cuatro voces a la vez pronuncian la palabra maldita. ¡Alzhéimer! 


No es crueldad reír sin malicia alguna: Aut ridenda omnia aut flenda sunt."Todas las cosas, o nos pueden hacer reír o nos pueden hacer llorar" de Séneca.



jueves, 18 de septiembre de 2014

"Si bebes No..."





Mi amiga habla preocupada y mi sombra escucha sobrecogida:

No era la primera vez que Richar conducía bajo los efectos del alcohol pero sí la primera que tuvo graves consecuencias. Una de las jóvenes del coche contra el que chocó al atravesar la mediana murió y la otra quedó en silla de ruedas, a él por suerte no le pasó nada, algunas magulladuras repartidas por todo el cuerpo. 

Los abogados retrasaron el juicio lo más posible para evitar la cárcel a Richar. Ya habían pasado cinco años de la tragedia y el causante de la muerte de su hija hacía vida normal, mientras su amargura iba en aumento. El día 10 de septiembre, fecha en la que había ocurrido el fatal desenlace, marcó el número de teléfono del trabajo de Richar, éste al descolgar el auricular escuchó toda clase de improperios:

_ Yo ya estoy muerta puesto que me has dejado sin hija, pero no cesaré hasta que te pudras en la cárcel, asesino, borracho... 

Richar en silencio colgó despacio. Afectado por la llamada, marcó el número de su casa y se lo contó a su mujer para rebajar un poco la tensión que sentía. Su mujer nada más terminar la conversación con su marido,  marcó el número de la madre de la fallecida para tacharla de todo y disculpar a Richar:

_ Eres una sinvergüenza, impresentable, fue un puto accidente que nos ha arruinado la vida a todos, no tienes por qué llamar a mi marido, él no es un asesino ni un borracho...

  Cuando colgó su propia hija Lara, de 24 años, que la miraba y escuchaba desde el sofá, le dijo en un tono suave y amable:: 

_¡Mamá, por favor, ponte en su lugar su hija era de mi edad! ¿Qué pensarías tú si la que hubiera desaparecido hubiera sido yo? 

La pregunta hizo que la mujer de Richar se sentara abochornada con la cabeza entre las manos sin responder a su hija y sin poder mirarla a los ojos.


 Mi aplauso de sombra  para Lara: "Las palabras van al corazón, cuando han salido del corazón" de Rabindranath Tagore.