jueves, 12 de noviembre de 2015

¡¡Pariendo!!




¡No es una caca! 

Eso dijo la niña a mi lado. Ocurrió a mediodía, a pleno sol de otoño. Desde el piso de arriba detrás de los cristales pensé que algún incivilizad@ había dejado una enorme mierda de perro en la acera al ladito de mi casa. No me sorprendió mucho pues algunas personas, cada vez menos gracias a las multas, acostumbran a hacerlo. 

Me llamó la atención que un niño que pasaba con su madre se detuvo a mirar, mientras la madre que también miró, tiraba de él para que siguiera caminando. ¡Un excremento de perro no despierta tanta curiosidad! Pensé.

Temiendo que alguien pisara la deposición y le costara más a mi sombra limpiarla, bajé a recogerla con unos papeles de cocina y mientras lo hacía vi que otra persona se paraba a mirar. ¡Una cagada de perro no despierta tanto interés! Volví a pensar. 

Y... no era un excremento de perro. ¡Era un feto canino! Una cría recién parida que recogí con lástima y un poco de asco, la verdad, no lo voy a negar. Desde luego una madre, aunque sea un animal, a punto de parir se pone a resguardo, se va a un rincón, busca cualquier escondrijo callejero, no va pariendo a sus crías por las aceras. Al final, ¿serán los propios animales quienes tengan que recoger sus propias heces o a sus propias crías? ¿A qué hembra no se la deja parir con tranquilidad?

Llevo 23 años viviendo en León, he visto muchas cagadas perrunas pero jamás había visto nada parecido en una vía pública. ¡Qué bestia humana lleva a su mascota dejando a sus crías recién paridas por el suelo! Prefiero no haber visto a semejante engendro tirando de la correa del pobre animal. 


Siento ganas de vomitar al pensarlo. "Verdaderamente el hombre es el rey de los animales, pues su brutalidad supera la de éstos" de Leonardo Da Vinci. 



martes, 10 de noviembre de 2015

Los "tres viejos"




María de 93 años dice riendo: Siempre vamos los tres viejos, nosotros y el coche. Su marido, Teo, tiene 96 años y continúa conduciendo su coche de más de tres décadas que cuida y trae limpio como la patena.

El fin de semana de  Los Santos vinieron al pueblo desde Asturias. La última  noche que pasaron en su pueblo a Teo le dolió la cabeza y María no pegó ojo en toda la noche vigilando a Teo temiendo que le diera algo.

Por la mañana llamó a su hija para que viniera en su coche para llevarlos de nuevo a Mieres donde residen, ya que el padre no se encontraba bien. Le encargó a su hija que viniera como si hubiera sido idea suya, sin que su padre supiera nada de su llamada, porque ella no quería que se arriesgara a regresar conduciendo en esas condiciones y sabía que al anciano no le gustaría dejar aquí su coche.

¡Cosas de mi madre! oyó al otro lado mientras colgaba. Y... sí, no había acabado la madre de hablar con ella y la hija llamó al padre para preguntarle que cómo se encontraba a lo que el anciano le dijo: ¡Estoy como nuevo! Lo que bastó a la hija para no venir a buscarlos.

Como la madre supo de la llamada de la hija a su progenitor y la contestación de éste, llamó a su hijo que igualmente reside en el Principado. Tampoco vino porque su hermana le había telefoneado y dicho que su padre estaba bien. Total por la mañana, la pareja casi centenaria cargó el jamón, el chorizo y la cecina para ellos y sus hijos y despacito, despacito llegaron a Mieres. 

Apenas llegaron, allí se presentaron sus hijos a recoger los embutidos, el jamón y la cecina de León. A recoger el cargamento si fueron prestos, lo demás... ¡Serán cosas de madre, siempre con sus miedos!  Eso sí, aconsejaron e insistieron para que Teo fuera al médico no sea que le fuera algo importante ese dolor de cabeza nocturno.

 ¿Y si le da un "patatús" conduciendo y causa un accidente que repercuta en un tercero? ¡Cría cuervos y te ...!


Que los hijos son un tanto egoístas no es novedad: "El egoísmo habla todos los idiomas e interpreta todos los papeles, incluso los del altruísmo" de La Rochefoucauld.




jueves, 5 de noviembre de 2015

Depredadores




Van por la vida a la caza. Con sonrisas y halagos persiguen a su presa hasta que la consiguen, para luego dejarla tirada. 

Saben elegir, son depredadores. 
Era una cría de sólo catorce años cuando entró en la casa para cuidar a los niños. Tenía una mirada clara y hermosa. Su carácter era alegre y despreocupado algo ingenua para estos tiempos. 

Comenzó a madurar cuando su jefe le pidió que en algunos ratos le ayudara con los papeles del negocio. Las palabras bonitas llegaron pronto. Del trabajo con los niños, pasó a estar mucho más tiempo en la oficina. 

Cuando cumplió los 15, su jefe le regaló un móvil de última generación, por supuesto, le pidió que no le mencionara a nadie el regalo. Sólo ellos dos lo utilizarían para comunicarse. Ella lo comprendió nadie podía conocer su relación y menos su mujer. La fue camelando sin dificultad, no importaba que fuera menor, 

 Él joven y atractivo, ella una adolescente sin ningún tipo de experiencia, a pesar de la sabiduría que hoy se le atribuye a una chica de quince años. ¡Se enamoró hasta las trancas! Nunca nadie le había hablado con tanta dulzura y tratado con tanta delicadeza. Se sentía importante. Estaba feliz en su nube. Le brillaban los ojos de una forma especial, por más que quisiera esconder y disimular sus sentimientos, no lo lograba. Se les comenzó a ver juntos en el coche cada vez más asiduamente. ¡Los negocios!

Uno de aquellos días se metieron en el coche y ambos llevaban una mirada seria. Regresaron tarde y él la llevó a casa de una amiga, convenciéndola antes de que era mejor que no se volvieran a ver. Su mujer ya encontraría a alguien para cuidar de los niños. 

Se lo contó entre lágrimas a su amiga. ¡Me ha despedido, no quiere volver a verme! Sabía lo del preservativo pero a él no le gustaba. Me llevó a una clínica. ¡Lo he pasado muy mal, he perdido mucha sangre! Lo peor es que me encantan los niños y me han dicho que es muy difícil que pueda llegar a tenerlos. Su amiga la abrazó, la comprendía pero ella sólo tenía catorce años. Pensaron que era mejor guardar el secreto. 

Ha pasado el tiempo. Sus ojos están tristes, su mirada es hermosa. Sigue deseando ser madre.


Sigue habiendo adolescentes ingenuas: "Cuando un lobo se empeña en tener la razón, ¡pobres corderos!" de Esopo.



martes, 3 de noviembre de 2015

My "twitter" (26)




 Lunes 19 de octubre:
Dicho en peligro de extinción: "Duerme con los ojos abiertos como las liebres" porque pocos niños saben ya cómo es una liebre y su agudeza. Se dice cuando alguien tiene un sueño muy ligero y se despierta por un suspiro.

Martes 20 de octubre: 
Es el comodín  en la fábrica Renault pucelana. Es muy gracioso. El martes llegó a la factoría con un paquete de galletas en forma de animales que repartió entre todos los compañeros de la planta mientras se reía y comentaba: "a ti un elefante, a ti un oso, a ti un perro, a ti..." Cuando vio que sus compañeros acabaron comiendo las galletitas les aclaró que eran galletas para perros. La mayoría lo aceptaron riendo pero alguno se enfadó. Uno le dijo: ¡Pero si tú no tienes perro! Pues claro, sólo he ido hoy al súper para gastaros una broma.

Miércoles 21 de octubre:
Ella panameña, él español, dice que le ha de dar dinero dentro de un mes a su pareja para ir a su país a cambiar una prótesis de mama que se le ha explotado. ¿Alguien puede pensar que con un problema así se puede esperar un mes a ponerle remedio? él, si se lo ha creído. 

Jueves 22 de octubre:
Su madre es profesora. El niño hace segundo de Primaria y es bastante torpe. "Lo que Dios no da Salamanca no presta". El miércoles les hacían en clase un control. Cuando la tutora puso la hoja de evaluación ante el niño, el pequeño dijo: "¡Esta ya la hice ayer con mi mamá!"

Viernes 23 de octubre:
Están muy mal. Ella quiere divorciarse: pero con dos hijos, la hipoteca y el nuevo coche no se lo puede permitir. Él se aprovecha, se venga de que quiera dejarlo, humillándola, pasando de ella y de los niños.

Sábado 24 de octubre:
Tiene 72 años, le dio un "ictus" tiene un lado paralizado y se jacta de que conduce con sólo medio cuerpo.

Domingo 25 de octubre:
Sara de ocho años: "No lo entiendo. Los niños que tienen miedo dices que tienen que acostumbrarse a dormir sólos y tú y papá que sois mayores y no tenéis miedo, dormís juntos. ¡Pues no es justo"!



Mi sombra, se asombra: "La verdadera filosofía es reaprender a ver el mundo" de Merleau-Ponty.





jueves, 29 de octubre de 2015

ABERRACIONES




Hay noticias que dejan en mí sombra una angustia enorme. Quizás al ponerlo por escrito disminuya la gran tristeza y congoja, en que me sumen. 

Hace unos días la policía desarticuló una banda de pederastas. El policía nacional, que imagino curado de espantos por lo mucho que habrá visto, dijo estás palabras: "Son archivos con miles de imágenes, muchas de ellas durísimas, bebés maniatados y amordazados siendo abusados por hombres adultos"

Sentí ganas de vomitar y mis neuronas comenzaron a darle vueltas. ¿Hay mayor crimen que éste?  Para las madres que hemos parido a nuestros hijos y supongo que para la mayoría de mujeres y hombres del mundo, los bebés inspiran ternura, es lo único que me consuela un poco. ¿Cómo es posible que haya seres humanos: desalmados, perversos, malvados, crueles, despiadados, inhumanos... que cometan semejantes actos?

 Y... esto no ocurre en las antípodas, ni entre comunidades salvajes del Amazonas, no, esto ocurre aquí mismo, en nuestro país, a nuestro lado en 28 provincias españolas. ¡Nada menos que 81 hombres implicados, compartiendo archivos! 

Quizás mi sombra y los niñ@ de León se crucen en la acera con uno de estas malditas bestias humanas y no se distinga de ningún otro hombre normal, como la mayoría. La punzada en el pecho continúa. La muerte de Aylan, el niño sirio, nos tocó el corazón y eso que es uno entre los miles de vidas infantiles que dejan su vida entre las aguas, pero al lado de ESTO... no hay comoparación posible.


Tomo las palabras del Maestro: "Pero al que escandalice a uno de estos pequeños, más le vale que le cuelguen al cuello una de esas piedras de molino que mueven los asnos y le hundan en lo profundo del mar" (Mt, 18,6 ss)  




martes, 27 de octubre de 2015

Mi lector favorito





Mi lector favorito es mi nieto Héctor. Cumplirá los 7 años el 30 de diciembre, pero ya quisieran muchos niñ@s de 6ª curso, tener el ritmo y la comprensión lectora que tiene él. Escribir no le gusta tanto pero si descubre un libro, sea del tema que sea, los ojos se le van siempre tras él,

Su hermana Helena, con cinco años, va por el mismo camino. No sabe leer pero te pone el cuento en las manos y te dice: "Tú lee lo que pone, no te inventes nada" y al rato te pregunta: ¿Pero eso lo pone ahí de verdad? y tienes que decirle que sí aunque cambies algo. El mérito, sin duda alguna, es de su madre que lee y les lee desde muy pequeños.

Hace unos días fueron a la biblioteca pública, de la que son socios.  Como a Helena le encantan los perros, su mamá cogió para leerle un libro titulado "El perro exisiencialista". Está escrito en castellano y en inglés. En la biblioteca de León está en el lugar de los libros infantiles destacado con estrella verde, entre otros libros preciosos y muy solicitados. A Héctor también le gustó al pasar las hojas y ojearlo. En el libro no consta para qué edad es más apropiado. Son varias historias todas de perros, lo que hace que los niñ@s se fijen más en él.

Entre sus líneas se descuelgan frases como: Un día Wally, un perro se presentó a un programa de TV, pero había otro perro mejor. Así que se metió en el despacho del productor... le lamió los zapatos y por fin lo consiguió. Se convirtió en una estrella... al verlo las perras entraban en celo y los perros le envidiaban" (dibujos alusivos) 

Cuando la mamá empezó a leerle  en casa a Helena, el libro de los perros, tuvo que inventarse líneas y esconderlo para que no cayera en manos de Héctor. ¡Vaya pautas de conducta para un mocos@!

En otro cuento: Roqui odiaba los gatos encontró uno que le mordió el rabo. El gato se entusiasmó... esto a Roqui le excitó". 

En otro: Pipo sentía amor por su amo que pasaba de él. Así que cuando su amo iba a trabajar su consuelo era olisquear su ropa interior (dibujo alusivo oliendo unos calzoncillos) 

De otro: Un día el amo sufrió una aciaga situación; perdió el trabajo y su novia le dejó. Se volvió alcohólico, se convirtió en un perdedor. Y se arrastraba detrás de Pipo en busca de consolación. En ese estado extraño, un milagro ocurrió Pipo y su amo se casaron para una vida mejor. ...Su amo sólo bebía, su matrimonio no funcionó. Pipo pensó en el divorcio... 

Del cuento "El perro basurero": Blery era feliz en su basurero. Un día unos perros llegaron a su cubo, eran evangelistas que ofrecían techo y un hueso bastante duro, a quien se uniera a ellos, en un propósito puro. ...A pesar de morirse de tisis, nunca se arrepintió... 

De "El perro existencialista": Entonces se dio a la bebida y a las malas perras, deambuló por todos los antros, arrastrándose a duras penas. ...Hasta que un perro evangelista lo encontró... le explicó que si le seguía, tras la muerte visitaría un lugar donde no hay nada que hacer más que lamerse la entrepierna... Por fin Jerry encontró una ocupación en una sucursal de correos... "lamiendo" sellos, (las comillas son cosa mía) para cartas de promoción. 

De "El perro que vendió su alma al diablo": Se sentía sólo necesitaba compañía femenina. Así que una noche trazó una estrella en el suelo y comenzó la invocación (dibujo alusivo con estrella de 5 puntas y una vela en cada punta) El cancerbero se le apareció. ...sin leer el contrato lo firmó. Un montón de chicas llamaron a su puerta, justo a continuación. Chocolate (que así se llamaba el perro) gozó el resto de sus días, con seis perras de lo mejor. 

Héctor sigue preguntando a su madre que dónde está el "cuento de los perros" que no lo encuentra. Su madre y mi sombra nos imaginamos las preguntas que haría Héctor a cada rato si lo llega a leer.

Datos del libro: En la portada firma de los Berriatúa. En la contraportada PANTA RHEI. El libro habla por sí sólo y para estas edades merece ser escondido.


Mi sombra sigue la frase: "Que otros se jacten de las páginas que han escrito, a mí me enorgullecen las que he leído" de Jorge Luis Borges.






jueves, 22 de octubre de 2015

¡Fotocopiando!





 Clase de inglés de segundo de ESO. 

Una de las alumnas se encuentra mal y pide permiso para salir al servicio. Tarda en regresar y Celia, amiga suya, pide permiso para ir a ver qué le pasa porque dice que ya vomitó antes de entrar en clase. Al momento Celia regresa y pide a la profesora que por favor la acompañe que su amiga se encuentra muy mal. 

La profesora sale rápidamente del aula pensando en algo grave. Aparentemente la adolescente está mal, mareada, con vómitos... Entretanto un alumno, dos o más, hurgan en el cajón, la carpeta y el bolso de la profesora. Descubren el examen final que les va a poner al día siguiente y también la plantilla correctora. Sacan fotos a todo con el móvil. Cuando regresa la profesora aparentemente todo sigue en orden. ¡Demasiado silencio! pensó, pero no le dio mayor importancia. 

Por la tarde la mayoría de los alumnos van a una academia a clase de distintas materias. ¡Ya todos llevan el examen de inglés fotocopiado! Hacen alarde de su acción ante la profesora de la misma materia de la academia y por si fuera poco la graban con el móvil felicitándolos por lo hábiles que han sido. 

Por supuesto al día siguiente con todos los exámenes contestados literalmente, el fraude es descubierto. Las dos chicas interrogadas confiesan su teatro. En su móvil están los wassap como prueba de que su acción ha sido aplaudida. Silencian quién hizo las fotos de las pruebas, aunque lo saben, pero ellas no estaban en clase . 

 Los móviles están prohibidos en el instituto pero en las clases hay móviles. El equipo directivo hace la vista gorda. ¡¡Chiquilladas!!  El caso es no tener problemas. Le han dicho a la disgustada profesora que no se puede ser tan confiada.

Se deberían tomar acciones pero... ¿contra quién?
¿Contra el equipo directivo que no hace cumplir las normas? ¿Contra la profesora confiada? ¿Contra los alumnas teatreras? Contra los alumnos que husmean y se apropian de pertenencias privadas? ¿Contra quien aplaude estas acciones?

Estos hechos ocurrieron en un instituto del Bierzo, no de Ponferrada, a finales del curso pasado.


Para mi sombra, está claro, las normas están para cumplirlas: "Creer que un enemigo débil no puede dañarnos, es creer que una chispa no puede causar un incendio" de Saadi, poeta persa.