miércoles, 20 de febrero de 2008

A la orilla del río Bernesga






¡Yo soy!





Siento, mi sombra en la hierba, frente a un banco en el que un viejo y un joven sentados contemplan el agua pasar. El joven comenta:

_¡Por fin Fidel Castro deja el poder!

_Sí, pero sigue su hermano _contesta el anciano_ ¡malo para los cubanos! Las cosas seguirán como están. Ha de pasar el tiempo... Recuerdo en mis tiempos... ya hacía años que había terminado la guerra. Un día estaba en mi pueblo cavando una zanja con otros muchos "de acendera" le llamábamos y alguien habló de política.

A mí, se me ocurrió comentar: "Sí, aquí tenía que estar Franco cavando". Uno de los que estaban allí me denunció. Al día siguiente me llamaron al cuartelillo.

Allí, en un cuarto, un guardia civil empezó a darme "hostias" hasta en el carnet de identidad; mientras me preguntaba, si yo había dicho aquello. Su pareja, entonces siempre trabajaban juntos dos guardias, no intervenía. Yo estaba aturdido, de los golpes y a punto de decir que sí lo había dicho, para que no siguiera con la paliza. Entonces el que me pegaba, salió del cuartucho. Se vé que para que me lo pensara.

Al quedar a solas, el otro guardia se me acercó; yo pensé que para seguir con el castigo. Sin embargo, en voz baja, me dijo: "¡Por Dios!, no diga usted que lo ha dicho, aunque sea la verdad. Regresó el otro del tricornio y yo seguí negándolo hasta que me soltaron. ¡Qué sé yo que me habría hecho de haberlo confesado!.

Me dolieron los golpes, pero siempre recordaré que dos funcionarios del mismo cuerpo no tienen por qué pensar y actuar igual. Y... lo dicho... en Cuba ha de correr el tiempo.
_Por eso desde entonces eres comunista, ¿no?


_Sí, ya decía mi mujer en unas de las primeras elecciones que hubo: "Dicen que había dos votos comunistas, uno es el tuyo fijo".

_¡Oye!, una curiosidad, los comunistas son ateos ¿no?, o sea no creen en nada.

_Yo creo en la familia, en la gente cabal, en el respeto , en el trabajo, en la solidaridad...y sobre todo no soy extremista, ¿te parece poco?

Yo me levanté. Estaba agusto escuchando la historia del mayor. Mientras me alejaba...como soy una fan de Jodorowsky estoy de acuerdo con su frase:


"Yo creo en una energía impensable que no puede pertenecer a ninguna religión ni raza".




2 comentarios:

  1. Viva la energía impensable y la madre que me parió ;)

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  2. ¡¡Olé, olé por el hijo que parí!!

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