domingo, 1 de febrero de 2009

El organista







¡Yo soy!



Él estaba ahí, en pleno Paseo de La Condesa. Mi sombra le miraba mientras los copos de nieve caían sobre los dos. Sus manos seguían tocando bajo el plástico. La gente al pasar le echaban monedas. Le eché dos. No me dio lástima, aunque quizás estaba allí para darla. ¡Los músicos nunca están sólos! ¡La música es su aliada, su atadura, su libertad...su compañera y la nuestra! De vez en cuando se ponía de pie, frotaba sus manos y volvía a sentarse. Su música era ligera, pero pocos la escuchaban. Caminaban deprisa. Mientras... los copos seguían cayendo.

Quedé allí parada, como un papamoscas. Pasó el tiempo. Seguía nevando. ¡Por fin! Se levantó, recogió sus bártulos y se fue despacio. ¿Hacia dónde? Sólo se fue con la música a otra parte. ¿Quizás para él la música es un trabajo?


"Muchas fuentes no están de acuerdo con su curso" de Jean Cocteau.




sábado, 31 de enero de 2009

En la calle Villa Benavente







¡Yo soy!





El hombre relataba nervioso al policía:

_Mire a mí me tocó el "bingo" y se ve que él me estaba observando y salió detrás de mí por La Condesa . No me dio tiempo a reaccionar, me tiró al suelo y se llevó mi dinero. Era joven no más de 18 años, no muy alto con pinta de "drogata".

_Sí, sí ya lo sabemos, por eso le hemos llamado. Para que haga una rueda de reconocimiento.

_¡Que eficacia! Me cuesta creer que ya le hayan detenido. Sólo han pasado 24 horas!

_Mire, el sujeto le robó a usted y se fue a gastar su botín a otro bingo de la ciudad. Fue allí donde le detuvieron. Si es él, tiene usted buen ojo. Se droga y por si fuera poco su padre, que es juez, es una excelente persona.


Mi sombra sorprendida pensó: "De los yerros ajenos, no hay cosa como callar, y así, perdonad los nuestros" de Calderón de la Barca.



jueves, 29 de enero de 2009

Junto al tejo seco






¡Yo soy!




Parecen dos amigas:

_ ¡Estoy desolada! ¿Te acuerdas de la maldición de la gitana?

_ ¿Qué maldición? ¡Ah sí ¡ "Que tengas juicios y los ganes". A mí no me pareció una maldición. Al contrario.

_Pues he ganado el juicio contra mi "ex". Los abogados me salieron por un ojo de la cara. Pero lo peor estaba por llegar. Anoche desapareció mi perro. El que él me regaló. Sé que no aparecerá. ¡Me odia! 

Yo sé que fue él pero no tengo pruebas.. ¡Tenía razón la gitana! "Que tengas juicios..." He ganado el pleito pero... ¡A qué precio!

Sentí ladrar y giré mi sombra : perros fieles, perros amigos, perros guía... Perros hombres, perras mujeres, ¡perra vida!


"Dices que tienes corazón y sólo lo dices porque sientes sus latidos" de Gustavo A. Bécquer.





martes, 27 de enero de 2009

Esquina Alvarez Miranda






¡Yo soy!





La noticia: La Audiencia Provincial de Jaén condena a una madre por dar una bofetada a su hijo. Una pareja camina Ella rompe el silencio:

_ ¿Estamos todos locos? ¡Pero no me ha dicho esta mañana que si le pongo la mano encima... !¡Mira lo que le va a pasar a ésa madre...! ¿Qué hacemos? ¡Qué sólo tiene 11 años! ¿Para qué te crees que nos han llamado del colegio, para decirnos la letanía de siempre: Que contestó al profesor, que tiró papeles con "frasecitas" por la clase, que en el recreo le pillaron fumando...

_ Eso lo arreglo yo con "un par hostias bien dadas" . De nosotros no se va a reír este ...ca...

_ Tienes razón, pero... después de lo que me dijo es capaz de denunciarnos. Habrá que intentarlo de otra forma veremos que nos dice el psicólogo.

_ ¡El psicólogo, el psicólogo! Deja de decir chorradas... ¿De qué nos ha servido hasta ahora?.


Mi sombra no supo a quien darle la razón pero de algo sí está segura: "Si no nos disciplinamos, el mundo lo hará por nosotros" de William Feather.




domingo, 25 de enero de 2009

En la Avda. de los Reyes Leoneses






¡Yo soy!





Mamá está nerviosa. Hoy llega él con su nueva compañera. Ella No sube al piso. Sólo llevan tres meses. Él dice a los niños que bajan a dar un paseo. Quieren que venga mamá. Mamá dice que se vayan con papá que ella tiene que ir al Super. Al rato llegan de nuevo. El móvil de mamá ha sonado. Ha cortado. No quiere hablar con nadie en su presencia. El afirma:

_¡Es un tío! ¡Estoy seguro que sales con alguien! ¿Es conocido? ¡Dime el nombre! Ella le dice por tercera vez que no está con nadie. El insiste:

_Sólo dime cómo se llama. Ella niega de nuevo.

_¡Que sepas que sigues siendo el amor de mi vida! _dice al despedirse_ la "otra" le espera abajo.

De nuevo los niños y ella. A veces se pregunta cómo pudo amarle alguna vez. Ha vuelto a decirle que le pase algo por los niños. Él le ha dicho lo de siempre desde hace dos años: que no tiene curro, que no le han pagado lo que le deben, que este mes lo va a tener chungo... ¡Ah! ¡Y gracias por cuidar de sus hijos!

Los niños le quieren. Ella aguanta por ellos. Pone buena cara, sonríe, intenta llevarse bien... ¡Hasta que un día explote!


Mi sombra no opina: "Se ha dicho que una paz injusta se debe preferir a una guerra justa" del poeta inglés Samuel Butler y... ¡Yo soy pacifista!




sábado, 24 de enero de 2009

En la plaza Colón






¡Yo soy!





El joven bajó del coche dejándolo en marcha y entró en el portal. Se oyen unos gritos de mujer:

_¡Me estás arruinando la vida! ¡No pienso darte más dinero!.

_¡Lo necesito para gasolina! _responde gritando la voz masculina _tengo que cambiar una rueda. ¡Vas a ser la más rica del cementerio, te lo aseguro!

Al momento sale el joven con dinero en la mano que guarda en el bolsillo del pantalón. Se mete a toda prisa en el coche. Por la ventana la voz le grita:

_¡Sinvergüenza! ¡Cría cuervos!

El joven se fue dando un derrape. Mi sombra quedó en la plaza mirando para la ventana.


"A los veinte años, reina la voluntad, a los treinta, el espíritu; a los cuarenta, el juicio" de Benjamín Franklin.



viernes, 23 de enero de 2009

Frente al túnel





¡Yo soy!






Aquel día regresaban por el túnel...

¡El maldito túnel!. El tren pasó de largo... ni siquiera se dio cuenta de lo que dejaba atrás.

Cuando el hombre llegó al cuartel dijo que parecían restos humanos. ¡Y lo eran! El maquinista dijo que no había visto nada raro. A mí no me dejaron verlo. Ni a las madres de los otros dos. Su padre tuvo que ir a testificar que era nuestro hijo. Solamente lo reconoció por el reloj que llevaba, se lo habíamos traído de Canarias.

Sí... nos queda nuestra hija. Pero... ¡Jamás un hijo sustituye a otro!

Han pasado diecisiete años, los mismos que él tenía. Mi alma quedó allí en aquel túnel asturiano. Todos me dicen que la vida sigue pero yo no me doy cuenta...



La mujer se lo cuenta a un hombre. Un hombre la escucha en silencio. En silencio la escucha mi sombra.

"Si no tenéis nada que decir, no digáis nada" del poeta inglés Caleb Colton.