domingo, 8 de febrero de 2009

Obras y grúas






¡Yo soy!





Mi sombra se asombra. Obras paralizadas. Paro en aumento. Deudas impagadas...

¡No puedo creer que Marx pueda llegar a tener razón!.

Karl Marx, Das Kapital, 1867

"Los propietarios del capital estimularán a la clase trabajadora para que compren más y más bienes, casas y tecnología cara, empujándoles a contraer deudas más y más caras hasta que la deuda se haga insoportable. La deuda impagada llevará a la bancarrota de los bancos, los cuales tendrán que ser nacionalizados, y el estado tendrá que tomar el camino que le lleve en última instancia al comunismo".

¡Basta ya del "Y tú más" de los políticos!. Hasta ahora sólo los trabajadores están haciendo el "ajuste de cuentas". ¡Enfrentarse a los problemas y no sólo enfrentarse! que la libertad es un bien muy preciado y hasta ahora sin ser el más bueno, la Democracia es el gobierno mejor.


"El que tenga oídos para oír, que oiga"




jueves, 5 de febrero de 2009

Mirando los patos





¡Yo soy!






Mi peluquera me sorprende observando a la pareja de patos.

_¿Sabes que hace unos días tuve un pequeño accidente? _me cuenta_ fue un rasponazo. Dejé el coche junto al taller y por la mañana me avisan que mi coche está para el desgüace junto con otros cinco aparcados junto al mío. Gracias a que una conductora que lo vio, cogió la matrícula y pudimos localizarle. Un hombre con varias copas de más se los llevó por delante. ¡Encima sin seguro y se declara insolvente el tío, con 40 tacos!

_Me alegro de que le hubieras podido denunciar.

_¡Ni te imaginas lo que me ocurrió ayer con una clienta habitual! _añade mi peinadora_ ella es de Armunia y el "susodicho" también. Así que le entregué la denuncia con los datos personales a la vez que le dije: ¡Mira de Armunia, el muy sinvergüenza, alomejor lo conoces!. Ella leyó nombre y apellidos y rápidamente me contestó: ¡No, no le conozco!

_Pues Armunia no es tan grande _comentó mi sombra.

_¡Espera que ahora viene lo mejor! _siguió mi peinadora_ esta mañana se presentó la clienta con su marido. ¡Venían a pedirme disculpas! porque tarde o temprano me iba a enterar. ¡El sinvergüenza, era su hijo! ¡Si me pinchan no echo ni una gota de sangre!


Reímos juntas. También los padres estuvieron de acuerdo con el apelativo de sinvergüenza.




miércoles, 4 de febrero de 2009

Frente al monumento






¡Yo soy!





Dos mujeres emigrantes charlan frente al monumento de La Chantría:

_Mi "viejita" se porta muy bien. La cabeza le falla a veces, pero es muy cariñosa. Estoy muy bien y que mi Virgencita de La Caridad del Cobre me la guarde mucho tiempo.

_ Yo también estoy contenta acá. Paseo al "viejito" todos los días. Sus hijos apenas le visitan. Pero me tratan muy amablemente y me preguntan por mis niñas allá. Yo les comento que sólo pienso en traerles junto con mi mamá, para ver si me ayudan, ellos tienen posibles, pero su interés en eso no es intenso.

_Mi vieja tiene muchas amigas. ¡Ni te imaginas lo que me ocurrió con una señora que nos visitó! Me comenta que por qué habíamos venido para acá, tal y como los tiempos están para todos. ¿Usted sabe cómo yo le contesté? Ni yo misma sé cómo me mostré tan brava. Pues le dije: "Si ustedes, los españoles, no hubieran ido a Cuba, muy posiblemente nosotros no hubiéramos venido nunca para España.

La sonrisa de mi sombra se agrandó. Muy buena contestación. ¡¡Toma del frasco...!!


Ya lo dijo Freud: "El pasado define el presente porque la humanidad no es dueña de su propia historia"




Ojos que miran...






¡Yo soy!





Hoy a pesar del frío, asomé mi sombra a la calle. Todo normal:

_Decenas de adolescentes salen al recreo. Delante del quiosco todos hablan a la vez y se ríen a carcajada.

_Mi vecino, bombero, está arreglando uno de sus coches. ¡Es su hobby!

_Mi vecina, "la limpia," saca brillo a la puerta y a la barandilla de la escalera.

_En el parque el militar pasea a su perro.

_Me saluda una pareja que van al mismo gimnasio que yo y son encantadores.

_El quiosquero echa las migas de las cajas del pan en la acera y las palomas las picotean.

_Mi peluquera me saluda contentísima. ¡Aprobó el carnet de conducir!

_La abuela de las niñas de los ojos claros, me dice que hacía tiempo que no me veía.

_El albañil, me trae un precioso calendario con cuadros de pintores famosos.

_La del bar me dice que le gusta mi coche, un todo terreno Mitsubishi Montero.

Podía seguir... nada especial. Entonces... ¿Por qué me parece tan fantástico y me hace feliz!



Mi sombra se pregunta: ¿Será verdad que...? "La felicidad es algo que uno lleva en sí mismo sin darse cuenta de ello" del literato italiano Hugo Betti.




lunes, 2 de febrero de 2009

Agua y nieve en el río







¡Yo soy!




La profesora pidió que pusieran las sillas sobre la mesa para facilitar el trabajo a la limpiadora. Uno de los chicos dijo:

_¡Sidi, ya lo has oído pon la silla sobre la mesa!. Sidi levantó un brazo riendo. Iba en silla de ruedas. Era saharaui. Apenas movía las piernas y un brazo ya no le obedecía.

Vino desde Tinduff para curarse. Cuando llegó aún podía caminar. Sus padres de acogida le llevaron de médico en médico. Cuando ya no hubo esperanza. Le escolarizaron y tod@s le queríamos, porque era tímido pero muy alegre. Conoció el cine, el teatro, el circo... pero... el agua... el chorro del agua que del lavadero iba a la presa donde los patos de la Señora Amparo se zambullían una y otra vez... eso le fascinaba. ¡Nunca había visto correr el agua!. Un camión se la llevaba una vez a la semana al campamento. El día que nevó, fue una gran fiesta. El recreo duró más de lo normal. ¡La nieve también era agua!

Regresó a su país. Después de un tiempo sonó el teléfono. Era su madre española: ¡Sidi se ha ido para siempre! Hoy la nieve ha traído a mi sombra tu recuerdo. Sé que ya apenas podías respirar.


"¡La muerte es sólo un paso hacia adelante!" para J. Santos Chocano, pienso que para ti también lo fue.




domingo, 1 de febrero de 2009

El organista







¡Yo soy!



Él estaba ahí, en pleno Paseo de La Condesa. Mi sombra le miraba mientras los copos de nieve caían sobre los dos. Sus manos seguían tocando bajo el plástico. La gente al pasar le echaban monedas. Le eché dos. No me dio lástima, aunque quizás estaba allí para darla. ¡Los músicos nunca están sólos! ¡La música es su aliada, su atadura, su libertad...su compañera y la nuestra! De vez en cuando se ponía de pie, frotaba sus manos y volvía a sentarse. Su música era ligera, pero pocos la escuchaban. Caminaban deprisa. Mientras... los copos seguían cayendo.

Quedé allí parada, como un papamoscas. Pasó el tiempo. Seguía nevando. ¡Por fin! Se levantó, recogió sus bártulos y se fue despacio. ¿Hacia dónde? Sólo se fue con la música a otra parte. ¿Quizás para él la música es un trabajo?


"Muchas fuentes no están de acuerdo con su curso" de Jean Cocteau.




sábado, 31 de enero de 2009

En la calle Villa Benavente







¡Yo soy!





El hombre relataba nervioso al policía:

_Mire a mí me tocó el "bingo" y se ve que él me estaba observando y salió detrás de mí por La Condesa . No me dio tiempo a reaccionar, me tiró al suelo y se llevó mi dinero. Era joven no más de 18 años, no muy alto con pinta de "drogata".

_Sí, sí ya lo sabemos, por eso le hemos llamado. Para que haga una rueda de reconocimiento.

_¡Que eficacia! Me cuesta creer que ya le hayan detenido. Sólo han pasado 24 horas!

_Mire, el sujeto le robó a usted y se fue a gastar su botín a otro bingo de la ciudad. Fue allí donde le detuvieron. Si es él, tiene usted buen ojo. Se droga y por si fuera poco su padre, que es juez, es una excelente persona.


Mi sombra sorprendida pensó: "De los yerros ajenos, no hay cosa como callar, y así, perdonad los nuestros" de Calderón de la Barca.