jueves, 4 de octubre de 2018

ARTURO (1)


 Arturo es un anciano-joven de 84 años. ¡Todo un personaje! Tiene una mente muy despierta y sacos de experiencia a sus espaldas.  Desde su jubilación, ya hace más de dos décadas, disfruta haciendo lo que más le gusta, viajar, pasear y charlar con la gente.

Toda la vida laboral de Arturo tuvo lugar en un banco, donde ocurrían a veces casos impactantes, por lo que nos cuenta muchas anécdotas de esa época.  Arturo ganaba un gran sueldo y cuando se separó de su esposa, el juez le exigió una compensación a su mujer en forma de pensión por los años vividos juntos. Tres años más tarde, tuvo la suerte (eso dice él) de que su ex-mujer falleciera así que él económicamente muy solvente se ha dedicado a disfrutar de su tiempo que es mucho como le place..

Un día de agosto me contó un caso curioso. En los bancos, como sabemos hay depósitos, cuentas o libretas que pueden ser CONJUNTAMENTE O  INDISTINTAMENTE a nombre de dos, tres o más personas.

En este caso, en tiempo de las pesetas,  había una cuenta puesta INDISTINTAMENTE a nombre de padres, hijos y nietos. Un día de verano falleció la matriarca, que ya era viuda. Aún estaba la mujer de cuerpo presente, cuando apareció uno de sus nietos por el banco preguntando, cuánto dinero había en la cuenta de su abuela. Le informaron que dos millones de pesetas.

Como podía hacerlo, pidió que le dieran todo el dinero, a lo que le dijeron que no podían hacerlo porque para cerrar la cuenta se necesitaba el permiso de todas las personas que figuraban en ella. Entonces el nieto preguntó: ¿Cuánto puedo sacar? Y no sin asombro escuchó: ¡¡Se puede llevar un millón novecientas noventa y nueve mil novecientas noventa y nueve pesetas!!

El joven sacó de la cuenta los dos millones menos una rubia que contenía. Al día siguiente otro avispado familiar llegó al banco con la mismas intenciones... ¡Ya no había fondos para él, había llegado demasiado tarde! 


Ya lo dijo Pío Baroja: "El hombre: Un ser un milímetro por encima del mono cuando no un centímetro por debajo del cerdo".



jueves, 27 de septiembre de 2018

"Dando la lata"



El día de la visita a Auswitch-Birkenau y a las minas de Wieliczka  en Polonia, fue un día intenso, pues además de eso, por la tarde hubo una visita al barrio judío y luego una cena judía con poemas, canciones, música... Resultó ser un día muy completo por lo que el cansancio se hizo sentir. El regreso al hotel fue ya muy entrada la noche. 

La guía nos contó que sobre la una de la madrugada cuando ella creyó que su jornada había finalizado, la llamó una mujer del grupo para decirle que tenía mucha tos y no podía dormir por lo que necesitaba ir al médico. La guía le llevó unos caramelos de menta pero la mujer dijo que eso a ella no le hacía nada que ya los había tomado en más de una ocasión y que tenía que ir al hospital porque con aquella tos era imposible conciliar el sueño.

En Polonia la Sanidad es gratuita pero tienen muy pocos médicos. Cuando llegaron a urgencias sólo había un médico y varias enfermeras. Una enfermera que las atendió iba a tomarle la tensión a la guía, que a aquellas horas sin pegar el ojo estaba pálida y demacrada, cuando ésta le apuntó que la enferma era la señora a la que acompañaba.

Después de atender a la mujer, la enfermera le dijo que aquello no era grave, que había habido un accidente y tendrían que esperar hasta las seis de la mañana si deseaban que un médico  viera a la que tosía. La señora al oír que tenía que pasar la noche en la sala de espera del hospital, decidió de pronto que se encontraba mejor y que deseaba regresar al hotel. 

Así lo hicieron. Se ve que la mujer lo que tenía era insomnio y decidió que estuvieran pendientes de ella parte de la noche. Las ojeras de la guía por la mañana denotaban las señales de lo ocurrido durante la noche.


Hay personas maduras que se comportan como niños: "A veces la infancia es más larga que la vida" de Ana María Matute.



jueves, 20 de septiembre de 2018

Viajando (8)



¡Volar desde León! Siempre he sido muy crítica con la cantidad de aeropuertos que No deberían haberse construido en España. Alguno sin vuelos y varios que no son rentables económicamente como es el caso de León.

Después de decir lo anterior, tengo que reconocer lo cómodo que es volar desde León. El año pasado viajé a Croacia desde León y este verano a Polonia. No se puede comparar salir de Madrid o de aquí. En la tres horas y pico que tardas desde aquí en autobús a Madrid y el tiempo de espera en el aeropuerto, mucho menor en León por la falta de tráfico aéreo, ya estás en el país europeo elegido.

Este verano, como ya he dicho, visité Polonia y pude contemplar sus campos de cultivo, algunas de sus ciudades con sus típicas plazas rodeadas de edificios singulares de colores variados a su alrededor, sus enormes ríos... Pero sobre todo en Polonia, como en cada país, se pueden visitar lugares únicos que sólo puedes hacerlo allí.

Uno de ellos fueron las minas de sal gema de Wieliczka, las más grandes del mundo. Aún siguen en activo aunque a un rendimiento mucho menor del que tuvieron en siglos pasados. Km y km de galerías a enorme profundidad con salas y espacios preciosos con espectaculares decorados realizados sobre la sal por mineros y artistas varios. Tocas las paredes para cerciorarte de que son de sal, luego chupas el dedo y te lo crees, muy, muy salado.

Otro espectáculo dantesco y único que sólo puedes ver allí, son los campos de concentración de Auschwitz y Birkenau. No me extraña que a los estudiantes polacos les hagan visitar Auschwitz para que conozcan la barbarie alemana cometida allí y lo locos y perversos que podemos llegar a ser los seres humanos. Allí puedes ver toneladas de huesos y pelo humano que vendían los nazis a fábricas alemanas, toneladas de zapatos de hombres mujeres y niños, toneladas de peines, de brochas, de cacharros... ¡Un horror que se te queda en la retina y que nunca se ha de olvidar para que jamás se vuelva repetir!

Allí sigue la construcción donde estuvo la fábrica de Oscar Schindler el empresario que pensó hacerse rico con los trabajadores y que se convirtió en la salvación de miles de judías. Cuando de nuevo vea la película "La lista de Schindler", la veré con otros ojos recordando esos lugares en los que se rodó inspirada en los hechos reales que allí ocurrieron.

Lo que no me gustó fueron las comidas y eso que como de todo, eran poco variadas y simplonas sin apenas acompañamiento. Fruta, ¿y eso qué es? , alguna manzana y alguna naranja y para de contar. ¡Pero qué bien comemos en España!  No me extraña que los turistas que nos visitan se pongan las botas comiendo. 


Un viaje es importante pero... "Más importante que el viaje en sí es lo que queda en el espíritu del viajero" de Miguel de la Quadra-Salcedo.



jueves, 13 de septiembre de 2018

Esta "sombra" regresa




Y... llegó Septiembre. Sí, si, los días de verano pasan más rápido.

De nuevo ante el teclado. ¡Ya han pasado dos meses y pico, sin tocar el ordenador! Pero de nuevo aquí estoy deseosa de compartir las historias normales, o no, que me pasan a mí y le pasan a muchas personas y que a esta sombra le da por ponerlas por escrito.

Este verano ha hecho mucho mucho calor en nuestra tierra y sin lluvias, como debe de ser que ya llegará el invierno y los embalses estaban llenos. Viendo lo que pasa con las lluvias por Alicante, Valencia, Cataluña... en León tenemos mucha suerte aunque pocas veces lo nombra la TV.

La verdad es que yo soy de secano. Sí, ¿no hay cultivos de regadío y cultivos de secano?, pues yo soy de secano porque estuve al lado del mar y sólo mojé los pies. En la piscina y mojé las piernas: que si el agua está muy fría, que si se me moja el pelo... disculpas. Prefiero la tumbona en el césped y mojar los pies de vez en cuando.

Dicen los chinos que "los buenos se quejan y los mejores se adaptan", pues prefiero adaptarme pero tengo mis preferencias. En el pueblo, se está muy bien, pero cuando llega septiembre añoro la ciudad, sus plazas, sus jardines, las partidas, el gimnasio...  Así que, conclusión, soy más urbanita que rural.  Los niños a sus clases y la rutina se implanta de nuevo.  


Hice un viaje y leí algún libro, que no se me olvide: "Un libro, como un viaje, se comienza con inquietud y se termina con melancolía" de José Vasconcelos.



viernes, 22 de junio de 2018

¡¡Llegó el barullo!!


¡Por fin! Aquí llegó el verano ¡Ya era hora! Mi sombra se va con él hasta Septiembre. 

¡Qué barullo! El verano, las fiestas de León, las vacaciones... Mi mayor deseo es que las vacaciones sirvan para descansar lo primero. Lo segundo para resurgir en la Noche de San Juan como el Ave Fenix de todo lo negativo que nos haya podido pasar durante el año. Y tercero a DISFRUTAR: de la playa, de la montaña, del pueblo, del paisaje, de los viajes sean cortos o largos...

 En cuatro palabras a GOZAR  DE LA VIDA. De sus momentos tristes sin quedar detenid@s en ellos y de los alegres el tiempo que duren, viviendo el PRESENTE. 

Mañana con la barahúnda a los fuegos y la hoguera de San Juan. Esperemos que ninguna tormenta lo estropee. ¡FELIZ  VERANO ! 


En tu tiempo libre haz alguna locura: "Habla inglés, besa como un francés, conduce como un alemán, vístete como un italiano, gasta como un árabe y festeja como un caribeño" de John Williams.


jueves, 14 de junio de 2018

LAYA




Me llamo Laya. Desde que era un bebé vivo en Oviedo con una familia de cuatro humanos. Una pareja y sus dos cachorros una hembra y un macho. Mucha gente me llama perro Labrador, no me gusta, por lo menos que digan Labradora. Según ellos tengo Pedigrí ¿qué será eso?. ¡Estos humanos...! Cuando me trajeron al piso le di varias noches malas a mi madre adoptiva y es que me acordaba de mi familia perruna. Mi padre adoptivo cuando me sacaba de paseo me daba mucha libertad así que yo corría y comía todo lo que encontraba. Claro pillé una descomposición de perra, aunque ellos dicen de caballo ¡Estos humanos...! Me llevaron al Curaperros y me dio pastillas, lo peor es que estuve dos días sin comer y sin salir y cuando me sacaron a la calle me pusieron un bozal. ¿Cómo iba a husmear los traseros de mis colegas con eso? Menos mal que fueron sólo unos días. ¡Estos humanos...! Mi madre adoptiva madruga mucho. Al principio la acompañaba en el desayuno pero se iba, así que decidí quedarme en mi cama. Cuando los pequeños animales se van al colegio me quedo con mi padre adoptivo que se pasa las horas tecleando un aparato negro. A veces se enfada, lo noto porque se levanta bruscamente, va hacia la ventana y echa humo por la nariz, pero si yo me acerco se le pasa un poco el enfado. ¡Estos humanos...! Hace un mes salimos los dos, yo vi a un cuatropatas hermoso y me fui corriendo tras él, mi padre adoptivo corriendo tras de mi, se cayó y vino cojeando. Ahora pone la pierna en alto y la unta de barro. Si yo vengo con barro se hartan de limpiarme y él se embadurna la pierna con barro dentro de casa. ¡Estos humanos...! Desde entonces me saca mi madre adoptiva pero el otro día Cisco, ese perro loco, la tiró y se dio un "culazo" tremendo. ¿Quién me sacará ahora? La adolescente no, porque siempre está con libros, alguno de hojas verdes! ¡Con lo que a mí me gustan las hojas verdes. Además el otro día cogió una llorera porque no le gustaban los pelos que tiene sobre los ojos. Tampoco puedo confiar en el pequeño futbolista. Un día que era fiesta le puse las patas sobre los hombros para lamerlo y se puso a llorar; me tiró una pelota y mientras fui a por ella se encerró en la cocina. ¡Estos humanos...! ¡Ah! Se me olvidaba ya he viajado. Me llevaron a León. Cuando oí el nombre tuve miedo pero resulta que es una ciudad con nombre de animal salvaje. ¡Estos humanos...! La casa a la que llegamos me gustó, bueno todo menos las escaleras que las odio. ¡Nunca había visto tantos cachorros humanos juntos en un salón, me faltaban patas para contarlos! Al principio me decían cosas todos a la vez Layapaqui, Layapaya, y yo, aunque soy lista, no sabía a quien atender. Menos mal que al rato se ponían a jugar y pasaban de mi.¡Estos humanos...! 


Laya nos ama y la queremos: El alma es la misma en todas las criaturas, aunque el cuerpo de cada uno es diferente" de Hipócrates.



jueves, 7 de junio de 2018

Días de comuniones


Este post surgió con una idea de Ester, .AUTODIDACTA que en uno de sus post preguntaba cómo había sido nuestra Primera Comunión. Así recuerdo yo la mía:

En el pueblo se hacía la comunión un domingo de mayo. Todas las niñas y los niños con los que la hice eran mayores que yo. Aún no había cumplido los siete años pero mi madre quiso que la hiciera con mi hermano un año mayor que yo, aunque parecía más pequeño porque era un jijas, eso decía mi madre je, je. Claro que yo con bucles y corona de flores parecía aún más alta. 

Aprendí  el catecismo y las oraciones recitándolas de memoria en la catequesis. Ese día iba de largo y de blanco con un vestido heredado de una prima que llevaba todos los accesorios: Velo, corona, rosario, guantes, libro, faltriquera de seda que colgaba de la cintura... 

Me pasé la misa pendiente de la faltriquera, del libro y del rosario. El libro con tapas de charol aún lo conservo. ¡Me encantó! Las demás niñas llevaban vestidos cortos normales, de colores suaves menos Angelita que llevaba un vestido rojo.

Cuando recibí la comunión me llevé una gran sorpresa. Por aquel entonces en la catequesis no te daban recortes de las hostias como ahora y yo veía al sacerdote con la Hostia Consagrada en su mano con suaves movimientos de arriba abajo sobre el Cáliz y pensaba que era porque goteaba. Cuando me la puso en la lengua el sacerdote ¡jamás se podía tocar con las manos! estaba seca, además de eso, otro problema añadido. No se podía tocar con los dientes la Sagrada Forma porque era pecado. ¡Todo era pecado! Recuerdo una vez que me fui a confesar dos veces antes de comulgar, porque me acordé de un "pecado" que se me había olvidado. ¿Qué sería? ¡Con seis años!

Cuando finalizó la Comunión yo leía en el libro lo que ponía para después de la Comunión y claro apenas leí unas líneas me dijeron que lo dejara que teníamos que salir. Supongo que habría una comida familiar no la recuerdo, tampoco hubo regalos.

Pasados unos quince días mi madre nos volvió a vestir a mi hermano y a mi porque venía un fotógrafo para hacernos una foto. El entorno elegido para hacerla no pudo ser más original. Una tierra llena de surcos, al fondo una tapia, unos árboles y un palo de la luz. ¡Es entrañable! Aunque me causa risa mirarla . 


¡Qué recuerdos! "Lo maravilloso de la infancia es que cualquier cosa es en ella una maravilla" de Gilbert Keith Chesterton.