
¡Yo soy!
¡El golpe fue brutal! La bicicleta quedó destrozada a diez metros de la cuneta. El joven... estampado como una calcomanía sobre la carretera. ¡Nada se pudo hacer por él!
Sus padres donaron sus órganos. Ya habían perdido a otro ser querido por falta de un riñón. Por eso ahora la seguía, sabía que una parte de su hijo, vivía en aquel cuerpo de mujer que caminaba despacio. A veces, paseaba a su lado y hablaba con ella. Pero... ¡Nunca le descubriría su secreto!
La mujer, a veces, pensaba en el hombre tan amable que algunas tardes se sentaba junto a ella en el parque. Ya le había contado lo de su trasplante y las gracias que daba todos los días al donante anónimo que le había hecho tan hermoso regalo.
Él, sonreía a su lado y... "cerrando los ojos veía..."
Aunque Dalí pensaba en su obra cuando dijo: "Si muero, no moriré del todo" le pareció a mi sombra que aquí tenía mucho sentido su frase.
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